DEBERES QUE PRESERVAN EL MATRIMONIO 2

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ACERCA DE LAS ORACIONES MUTUAS DE LOS ESPOSOS.

El mayor interés de los dos debe ser el bien del uno y del otro, que Salomón aplica en particular a la esposa; es decir, hacer bien y no mal todos los días de su vida. Recordemos que el bien del hombre incluye su alma, cuerpo, buena reputación y bienes.

La oración, un deber mutuo: Un deber general que incluye a todos los deberes es la oración. San Pedro exhorta que la relación entre esposos no sea un obstáculo para las oraciones. Da por sentado que la oración es un deber mutuo que uno le debe al otro, como el que Isaac demostró hacia su esposa (Gén. 25:21). Por medio de ella, que el hombre y su esposa se ayuden el uno al otro en todo lo que necesitan. Es el medio en que Dios, en su sabiduría, la ha santificado para obtener todas las bendiciones necesarias para otros y para uno mismo. Muchos la consideran un deber de poca importancia y de
poco provecho, pero la verdad es que orar correctamente en verdad y con fe es difícil, pero sus efectos son poderosos. Es el mejor deber que uno puede cumplir para bien de otros y el que menos hay que descuidar. Ya mencionamos que Isaac oró por su esposa. Para demostrar el bien que le hizo a ella, nos dicen las Escrituras que el Señor lo escuchó. Así ella, siendo antes estéril, por este medio concibió un hijo. Todos los tratamientos médicos del mundo no podían haberle hecho tanto bien. Entonces, siempre, sin cesar, hay que cumplir este deber. Cada vez que los dos eleven una oración, tienen que tenerse en cuenta el uno al otro: sí y a menudo han de proponerse elevar oraciones en especial el uno por el otro, ya sea estando juntos o separados.

Esto último concierne especialmente al esposo, quien es como un sacerdote para su esposa y debe llevar los ruegos de ella a Dios cuando están juntos…

Las cosas por las que los esposos y las esposas orarán solos: Hay varias bendiciones necesarias por las que los esposos y las esposas deben orar y que tienen que ver solo con ellos dos y corresponden ser  mencionadas en las oraciones privadas entre ellos, como:

1. Siendo ambos una sola carne, tienen que ser también un solo espíritu: para que sus corazones sean como uno, entretejidos por un amor matrimonial, auténtico y espiritual, deleitándose siempre el uno en el otro, siempre dispuestos a ayudarse el uno al otro, y listos para cumplir con buena voluntad y alegría todos esos deberes que el uno le debe al otro.

2. Que su lecho matrimonial sea santificado: Siendo que es ordenanza de Dios, les corresponde cumplirla, manteniendo su lecho sin mancilla. No hay nada tan importante por la que debe orar mutuamente el matrimonio… debido al calor de los apetitos de la carne que la mayoría tiene. Si no se contiene por medio de la oración (el mejor medio para este fin), puede suceder que el lecho sin mancilla sea mancillado, y el hombre y su esposa pueden llegar a adulterar el uno con el otro. Como en otros casos, así también es esto santificado por la Palabra y la oración. La Palabra da una garantía y dirección para su uso. La oración lo sazona e igualmente lo bendice.

3. Para que puedan tener hijos y que estos puedan ser herederos de la salvación y vivan en este mundo para su propio bien y el de los demás…

4. Para que Dios les dé capacidad en lo que se refiere a los bienes de este mundo, y otros buenos medios para alimentar, nutrir y darles a sus hijos un buen futuro: y suficiencia para mantener a su familia y los bienes donde Dios los colocó.

5. Para que los dones y las gracias que necesitan y faltan en cualquiera de los dos les sean dados: y que los males y las enfermedades a los cuales están sujetos puedan ser superados.

Estas cosas y muchas similares brindan ocasión para que el hombre y su esposa oren de manera especial el uno por el otro y con otros.

Acerca de la preocupación del esposo y de la esposa por su salvación mutua:

Acerca del deber particular de los maridos en este sentido: Del deber general de orar que es provechoso para todo, pasemos a las  ramificaciones de las providencias relacionadas con el cuidado mutuo del hombre y su esposa. Comencemos con lo primero que deben procurar, a saber: el bienestar del alma del uno y del otro. El Apóstol indica que es algo que hay que procurar, donde dice: “Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?” (1 Cor. 7:16). San Pedro insta a las esposas a esforzarse por ganar a sus esposos (1 Ped. 3:1-5). Y San Pablo establece para los maridos cómo es el amor de Cristo, que tiene un especial interés por el alma y su salvación (Ef. 5:22-32). Este es un deber de ambos que San Pedro subraya cuando dice que son coherederos de la gracia de la vida (1 Ped. 3:7).

El bien más grande que uno puede hacerle a otro es ser un medio que le ayude a obtener la salvación. Y no hay nada que puede entrelazar más profunda y firmemente dos corazones que ser este medio.

Continuará …

De Of Domestical Duties.

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William Gouge (1575-1653): durante 46 años pastor en Blackfriars, Londres;
poderoso en las Escrituras y la oración, predicó 30 años sobre Hebreos, los puntos
fundamentales de estos sermones se plasmaron en un comentario famoso. Nació
en Stratford-Bow, Condado de Middlesex, Inglaterra.

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Las Mujeres de la Reforma: Catalina de Borbón (1559 – 1604). Isabel I (1553 – 1603).

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Las Mujeres de la Reforma: Catalina de Borbón (1559 – 1604). Isabel I (1553 – 1603).

 

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Catalina de Borbón (1559 – 1604)

Catalina de Borbón (París, 7 de febrero de 1559, Nancy, 13 de febrero de 1604), fue hija de la reina Juana de Navarra y Antonio de Borbón y nieta de Margarita de Navarra (Angulema, hermana del rey Francisco I de Francia). Su madre como y abuela fueron ejemplares en cultura y amor por su fe reformada.

Fue educada, junto con su hermano (el futuro rey de Francia), en un cristianismo consecuente; su madre había hecho profesión pública de fe calvinista la navidad de 1560. Durante 13 años fue preparada a través de la enseñanza en las artes y cultura, pero especialmente en el temor de Dios por los brazos protectores de su madre, y todo ello en medio de dificultades sin número (guerras de religión, persecuciones, traiciones, deserción religiosa y moral de su padre, etc.). El cristianismo que la madre de los hermanos trató de inculcar se resumía en dos conceptos: “Firmeza”, y “Hasta la muerte”. Catalina mantuvo su fe firme.

Sin embargo, no podemos decir lo mismo de su hermano el príncipe Enrique, pues su fe tenía una fuerte competencia ante la influencia de los valores de la educación y práctica política católica. De tal manera que ante la posibilidad de acceder al trono y siguiendo la máxima de “París bien vale una misa” que le propuso uno de sus consejeros[1], de esta manera aplicó la llamada razón de estado (es decir, la justificación, basada en la conveniencia política, que un gobierno o individuo aduce para actuar de una manera determinada) y renunció a la fe protestante a través de varios episodios de abjuraciones hasta el ritual final para ser coronado rey de Francia en 1594.

Cuando su hermano le propuso, bajo amenazas de negarle su protección, también la conveniencia de su conversión a la iglesia papal, Catalina le contestó: “Si me desamparáis, Dios nunca lo hará: esa es mi confianza. Prefiero ser la más miserable en la tierra, que dejarle por los hombres.” Siempre mostró gran respeto a su hermano, como hermano y como rey, pero sin negar el fundamento donde se encontraba para ella la fuente de toda autoridad y respeto: la fidelidad a la Escritura.

Un episodio trágico en la vida de Catalina fue cuando abjuró de su fe protestante en el contexto de la de su propio hermano en la masacre de la noche de San Bartolomé. En ese momento tenía 13 años (acababa de perder a su madre y estaba en un ambiente infernal en París), y así formalmente permaneció varios años. Pero luego se reafirmó en su calvinismo hasta su muerte. Cuando tuvo que vivir la renuncia de su hermano a la fe de su madre para ser coronado rey de Francia, ella se mantuvo fiel, y así lo refirió expresamente a Teodoro de Beza (del que solicitaba se orase por ella en tan difícil situación)

En 1577, a la edad de 18 años fue nombrada regente de sus territorios por su hermano allí  se dedicó en cuerpo y alma a la preservación de la obra religiosa y política que había iniciado su madre. No fue fácil, pues algunos sectores nunca admitieron de buen grado las reformas religiosas y políticas instauradas por Juana de Albret. Debió defender los derechos de esos territorios, especialmente del Bearne y del reino de Navarra, en el proceso de coronación de su hermano (Enrique III de Navarra y IV de Francia), que al final quedan excluidos de la anexión a Francia, conservando su autonomía y leyes propias.

Catalina fue la reconocida (aunque muy borrada de la memoria histórica) defensora de los derechos de los hugonotes en la corte, donde ganó para ellos batallas muy importantes, aunque sin el ruido de las armas en el campo abierto. Sin duda, es el pilar necesario para comprender incluso el edicto posterior de tolerancia de Nantes. Y a pesar de que solo fue regente de unos pequeños y problemáticos territorios, es toda una mujer de estado, pero sin seguir los patrones de la época. En este sentido es el contrapeso de la acción de su hermano. Catalina se puede considerar la propulsora de una política “laica”.

Como cristiana fiel era consciente de sus deberes y responsabilidades. Renunció por ello a sentimientos y gustos; no pudo casarse con quien amaba. Su hermano “la casó” en 1599 como pieza de un tratado político. Ella aceptó, pero con una sola condición: conservar la fe de su casa. Catalina escribió: “Oh Dios, tú has prometido, por tu bondad divina, ayudar a los afligidos que acuden a ti. Mi corazón está lleno de aflicción. Padre, consuélame, hazme sentir el efecto de tu favor divino. …. Mi pecado aborrezco. Perdóname, Señor, mira tu promesa y no mi error, en tu bondad espero, no en mi inocencia. …. Cuando hay que ir a escuchar tu palabra, mis pies se entumecen y van a paso lento, pero si hay que ir a las diversiones mundanas, en lugar de caminar, parece que vuelo. …. Pero recíbeme, Señor, de mirada dulce y propicia, pues reconozco mis pecados ante ti. Mira a tu amado Hijo, sacrificado por mí, quien tomando mis pecados, me reviste de su justicia[2]

[1] Enrique pudo ser rey protestante de Francia debido a sus victorias militares con el bando hugonote, pero la intervención final de Felipe II ordenando la colaboración de los tercios fue decisiva para que se produjera una situación de equilibrio, de la que finalmente no se percibió otra salida que la de su abjuración. La iglesia papal entendió su conversión como disimulo de razón de estado y lo consideró, en la práctica, enemigo..
[2] Emilio Monjo Bellido “Catalina de Borbón” Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/11846/Catalina_de_Borbon Traducción en formato libre] (R. Ritter: Lettres et poésies de Catherine de Bourbon (1570-1605). Paris, Champion, 1927)

 

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Isabel I (1553 – 1603)

En inglés, Elizabeth I, a menudo referida como La Reina Virgen, Gloriana o La Buena Reina Bess (Greenwich, 7 de septiembre de 1533-Richmond, 24 de marzo de 1603) fue reina de Inglaterra e Irlanda desde el 17 de noviembre de 1558 hasta el día de su muerte. Isabel fue la quinta y última monarca de la Dinastía Tudor.

Hija de Enrique VIII, nació como princesa, pero su madre, Ana Bolena, fue ejecutada cuando ella tenía tres años, con lo que Isabel fue declarada hija ilegítima. Sin embargo, tras la muerte de sus hermanos Eduardo VI y María I, Isabel asumió el trono.

El reinado de la reina Isabel I de Inglaterra fue uno de los más largos y determinantes de la historia de su país. Llegó al poder después de ver cómo su madre era decapitada por orden de su propio padre y vivir unos años recluida y alejada del orden sucesorio. Pero el destino quiso que Isabel subiera al trono en 1558 y reinara sobre Inglaterra e Irlanda hasta su muerte, en 1603[1]. La reina estrechó lazos con Francia, se enfrentó a su rival María de Escocia y plantó cara al imperio de Felipe II. Una de las primeras medidas que tomó fue establecer una iglesia protestante independiente de Roma, que luego evolucionaría en la actual Iglesia de Inglaterra, de la que se convirtió en la máxima autoridad.

El principal objetivo de Isabel I al sentarse en el trono fue poner orden en la cuestión religiosa que venía sacudiendo el país desde tiempos de Enrique VIII. Su estrategia en este sentido consistió en el restablecimiento del anglicanismo como religión oficial.

A pesar de haber sido coronada según el rito romano, Isabel pronto evidenció su voluntad de continuar la política eclesiástica de su padre. En ello se dejó guiar por consideraciones puramente políticas: la reina deseaba ejercer la autoridad eclesiástica suprema, lo que al mismo tiempo la oponía a católicos y calvinistas. Actuando con gran prudencia, promulgó en 1559 el Acta de Supremacía que puso nuevamente en vigor las leyes religiosas de Enrique VIII y Eduardo VI, abolidas en tiempos de María Tudor. Una parte integral de la conciencia histórica protestante fue el martirio de los protestantes ingleses con la hija de Enrique VIII y hermanastra de Isabel, «María la sangrienta». El libro de los mórtires de Foxe (1563), que detallaba del modo más cruento este martirio, fue enormemente popular durante el periodo victoriano[2].

El edicto de 1559, aunque reforzaba el protestantismo y declaraba la celebración de la misa ilegal, era excepcionalmente tolerante con la población católica. Los católicos quedaron en principio exentos de la asistencia obligatoria a la iglesia parroquial a cambio del pago de una moderada contribución, y la celebración privada de su culto no fue perseguida excepto en los casos en que se sospechara traición a la monarquía.

El Acta de Uniformidad, votada ese mismo año por el Parlamento, restableció el Libro de la Plegaria Común de Eduardo VI eliminando las fórmulas que pudieran resultar más ofensivas para los católicos. Los obispos católicos nombrados durante el reinado de María I protestaron e Isabel respondió deponiéndolos a todos, quedando así renovada por completo la alta jerarquía eclesiástica del reino. Sin embargo, Isabel se cuidó de no verse superada por el fanatismo protestante. En 1563, cuando el Parlamento adoptó la profesión de fe de los Treinta y Nueve Artículos que rechazaba la transubstanciación y sólo admitía dos sacramentos, la reina decretó al mismo tiempo el mantenimiento de la jerarquía y la liturgia católicas.

Isabel tuvo que hacer frente a una doble oposición: la de los católicos, que se consideraron desligados de su deber de lealtad tras la excomunión de 1570 y que pusieron sus esperanzas en la católica reina de Escocia, María Estuardo, y la de los calvinistas presbiterianos, que rechazaban la jerarquía episcopal y cualquier vestigio de catolicismo dentro de la Iglesia reformada. Isabel recrudeció las medidas represivas contra la disidencia religiosa. La celebración de la misa católica fue prohibida por completo, así como los sínodos presbiterianos de los calvinistas, que ya por entonces comenzaban a conocerse como puritanos. En 1595 se hizo obligatoria, bajo pena de prisión, la asistencia al culto anglicano. Sin embargo, hubo muchas menos ejecuciones por motivos religiosos durante los veintiocho años del reinado isabelino que durante los cinco en que María Tudor se sentó en el trono. La obra religiosa de Isabel fue duradera: dio al anglicanismo su carácter definitivo y emprendió el camino hacia la convivencia de las distintas sectas religiosas[3].

Su reinado sentó las bases de un largo tiempo de hegemonía inglesa sobre los mares y amplios territorios de ultramar. También fueron años de gran esplendor en el mundo del arte y de la literatura, con Marlowe y Shakespeare como adalides de las letras inglesas. Solamente su extraña aversión al matrimonio y su empeño por ser recordada como la reina virgen exaltando su relación con su pueblo por encima de un solo hombre, hicieron de ella un personaje un tanto excéntrico y misterioso.

[1] María Tudor se convertía en María I el 1 de octubre de 1553. Durante su reinado, Inglaterra volvió al catolicismo y se vivieron tiempos convulsos en los que la nueva reina se ganó el triste apodo de María la Sanguinaria. Su matrimonio con su primo, Felipe II, tampoco fue del agrado de los ingleses quienes intentaron colocar a Isabel en el trono. La princesa terminó recluida en la Torre de Londres pero su hermana no consiguió que fuera alejada de la sucesión ni tampoco su conversión al catolicismo.
[2] http://www.victorianweb.org/espanol/religion/protestantheritage.html
[3] Isabel I Tudor, http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=isabel-i-tudor-reina-de-inglaterra

Ximena Prado Dagnino (Licenciada en Educación, Profesora de Historia, Magíster en Historia Económica y Social PUCV).

*Se permite compartir incluyendo la fuente http://www.solosanadoctrina.com y la autora. Publicado con permiso para el presente y los siguiente Blog´s  (“Las mujeres de la reforma. Reformadas reformando hogares y reinos”)

La Iglesia Evangélica de Ciudad Real celebra el Día de la Reforma

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Sugel Michelén disertó ante más de 250 personas en el antiguo casino

La Iglesia Evangélica de Ciudad Real celebra el Día de la Reforma

El patio del antiguo Casino de Ciudad Real parecía ayer una feria del libro con servicio de cafetería. Una feria del libro sorprendentemente exitosa, porque el bullicio era considerable. Pero no se trataba de eso, porque los libros giraban todos en torno al mismo tema, ya que lo que se celebraba era el Día de la Reforma, organizado por la Iglesia Evangélica de Ciudad Real.
El pasado 31 de octubre se cumplieron los 499 años desde un monje agustino clavara en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg un documento escrito en latín. En él, 95 tesis que iban a cambiar la Historia. El monje era Martín Lutero.

En primer término el pastor de la Iglesía Cristiana Evangélica, Luis Cano / Elena Rosa

 

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“Él no lo sabía, pero estaba dando inicio a la Reforma Protestante”, explica el pastor dominicano Sugel Michelén, que protagonizó la ponencia “Nuestra herencia reformada”, el eje en de la celebración en el antiguo Casino, cuya sala de conferencias se quedó pequeña. Más de 250 personas se dieron cita allí para escuchar sus palabras desde las 12:00 y, luego, por la tarde, desde las 16:00.

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Pastor Sugel Michelen con su esposa Gloría, Pilar Herrera, Vicente Mora

El pastor, llegado desde la República Dominicana, quiso exponer “cuáles son las doctrinas esenciales que los reformadores enarbolaron como los distintivos de ese movimiento, que en ningún caso era la creación de una religión, sino regresar al fundamento apostólico del Nuevo Testamento. Uno de los lemas fundamentales del Protestantismo es Sola scriptura, es decir, que solo la palabra de Dios es la autoridad final para asuntos de doctrina y para la vida del creyente, no la del Papa o la tradición, sino de las Escrituras”.
La ponencia estuvo dividia en dos bloques. Por la mañana se habló de Sola scriptura, mientras que por la tarde se trataron las otras cinco “solas”, que conforman las creencias teológicas reformistas básicas. Por la tarde, hubo tiempo para las otras cuatro: fide, gratia, Christus y Deo Gloria.

Entre los asistentes al encuentro, de rosa , la concejala Nohemí Gómez-Pimpollo / Elena Rosa

Sugel Michelén llegaba desde Madrid, donde el fin de semana se había celebrado Pasión por el Evangelio, un evento en el que se renuieron más de 450 personas en el auditorio Betel de la capital.
A la celebración ciudarrealeña acudieron no sólo fieles de la capital, sino de toda la provincia e incluso de otras de Castilla-La Mancha y de otros lugares de España como Madrid.
En un ambiente relajado, de grata convivencia, la Iglesia Evangélica de Ciudad Real celebró ayer, pues, el 499 aniversario del Día de la Reforma.

 

 

http://www.lanzadigital.com/

Sugel Michelén (PxE)

Pasión por el evangelio (PxE) es un movimiento evangélico interdenominacional que nace del anhelo de un grupo de pastores de España comprometidos con lo principal: el evangelio de Jesucristo.

El evangelio es la buena noticia, ¡la asombrosa noticia!, acerca de Jesús, el Hijo de Dios y el Salvador del mundo, y sobre cómo nosotros, los pecadores, podemos ser salvados por él y cumplir nuestro fin principal: glorificar a Dios y gozar de él para siempre.

Cristo y su obra en la Cruz siempre han estado en el centro de la proclamación evangélica. Sin embargo, el evangelio ha sido tergiversado, malentendido e incluso marginado, dentro y fuera de las iglesias. Por ello, PxE busca promover un entendimiento bíblico del evangelio, recuperar una visión cristocéntrica, y entusiasmar a la iglesia con la misión de transmitir fielmente la buena noticia a este mundo perdido.

Con este fin, PxE celebrará su primera conferencia nacional, del 28 al 29 de octubre, en el Auditorio Betel de Madrid y contará con el pastor Sugel Michelén (República Dominicana) como expositor principal, junto con la participación de panelistas como Andrés Birch, David Barceló, José de Segovia, Will Graham y David Rivero, entre otros.

La conferencia está principalmente enfocada a líderes de la iglesia (presentes y futuros) en un sentido amplio. Pastores, ancianos, predicadores, misioneros, plantadores, estudiantes de seminario y creyentes en general (hombres y mujeres), de toda España, compartirán dos días intensos de compañerismo y enseñanza en torno a la Palabra de Dios.

Las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 30 de septiembre.

Tenemos una pasión: el evangelio. ¡Únete!

Los Hombres No Lloran

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¡Los hombres no lloran! Eso me dijeron cuando era más joven. En las peleas y luchas en el recreo del colegio, con el ojo morado, ¡los hombres no lloran! Castigado en casa, casi siempre de forma justa, hay que aguantar, porque los hombres no lloran. En el jardín, sufriendo una cruel injusticia a manos de mis tres hermanas, que no te vean llorar; recuerda que los hombres no lloran. En el campo de rugby, aplastado, crujido, en agonía, pero los hombres no lloran.

Y si los hombres no lloran, mucho menos los hombres ingleses. Esos ingleses que desde pequeños aprenden que lo que menos se debe hacer es mostrar los sentimientos en público.  Esos seguidores de Shakespeare que, lejos de saludarse a lo español con abrazos y besos (de hombres hablamos), se extienden la mano mutuamente para mantener intacto este metro obligatorio de zona de exclusión. Nada de emociones. No hay que exteriorizar los sentimientos. Que nadie se entere de lo que sientes. No, no lloran los hombres, los de verdad.

Pero el jueves pasado este hombre lloró. Sí, el que escribe. Este hombre inglés, que por su cultura y su formación debió haber mantenido el tipo y no inmutarse en absoluto; sí, lloró. Lloré.

Era el tercer día de mi viaje a Cuba. Estuve, con mi amigo Juan Haeser, en el centro de la isla, en una población llamada Oliver, a treinta kilómetros de la ciudad de Santa Clara. Estuvimos visitando el Seminario Teológico «Pinos Nuevos» y, después de hablar largo y tendido con el vicerrector acerca de los libros, me preguntó: «¿Quieres ver nuestra biblioteca?».

Sabía lo que me esperaba. Sabía que iban a ser pocos los libros. Sabía que en Cuba hay una gran escasez de buena literatura cristiana. Sabía que muchos pastores pueden guardar su biblioteca en una caja de zapatos. Sabía que para mis hermanos cubanos un buen libro vale su peso en oro. Todo esto me lo sabía. Pero la teoría no me preparó para experimentarlo en la carne.

Se nos abren las puertas de la biblioteca y nos revelan unas pocas estanterías, cada una con sus libros. Muchos de ellos viejos, hasta rotos. Bastantes títulos repetidos. Juegos incompletos, esperando aquel día cuando lleguen los tomos que faltan. Muchos libros pequeños y pocos libros grandes; es decir, sin los libros de referencia que son normales en cualquier biblioteca de un lugar académico.

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Pensé en las horas que había pasado en la biblioteca de mi seminario, perdido entre sus miles de títulos.Pensé en mi propio despacho en casa con los libros que he podido coleccionar durante casi 35 años en la fe y el ministerio. Pensé en el almacén de Peregrino a rebosar con libros. Miré. Pensé. Empecé a hablar…

…Y lloré.

 

Mateo Hill.- http://www.editorialperegrino.com

Cómo predicar a Cristo usando toda La Bíblia

Como Predicar a Cristo usando toda la Biblia

Existen muchísimos libros sobre la predicación, pero pocos toman en cuenta la teología bíblica en el proceso de ir del texto al oyente.

Graeme Goldsworthy elaboró este manual para ayudar a pastores y predicadores laicos a aplicar, en forma sistemática, un enfoque Cristocéntrico en sus sermones.

En la primera parte, analiza la Biblia, la teología bíblica y la predicación, mostrando cómo se relacionan entre sí y cómo deben utilizarse, si se pretende predicar a Cristo.

En la segunda parte, aplica el método bíblico-teológico a los disntitos tipos de literatura que se encuentran en la Biblia, mostrando de qué manera contribuyen a la predicación expositiva centrada en la persona y la obra de Cristo.

Se trata de un libro fácil de entender y práctico, que de continuo será utilizado por cualquier pastor, maestro y estudiante cuando se prepare para el ministerio de la Palabra de Dios.

Curso C222

 

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¿Qué es el Curso 222?

El Curso 222 es un curso online de formación de líderes desarrollado en el contexto de la iglesia local, que se centra principalmente en temas de eclesiología. El objetivo del curso es capacitar a futuros líderes (en un sentido amplio) para el servicio en la congregación local. El nombre “Curso 222” se basa en 2 Timoteo 2:2: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. Este versículo resume la visión del curso.

¿Quién organiza el Curso 222?

El Curso 222 es una iniciativa de la Iglesia Evangélica de la Gracia de Barcelona y la Iglesia Bautista Reformada de Palma de Mallorca. El curso es organizado por los líderes de estas dos iglesias.

¿Quién puede registrarse en el Curso 222?

El Curso 222 está enfocado a hombres y solo estos pueden registrarse (fecha límite 15 enero 2016). El curso está pensado para ser seguido en grupo (un grupo de hombres de una misma iglesia local que puedan reunirse presencialmente cada 2 meses).

¿Tiene algún coste registrarse en el Curso 222?

Registrarse y seguir el Curso 222 no tiene ningún coste. No obstante, los estudiantes deben costearse los libros del programa.

¿Cómo me registro en el curso y qué implica mi registro?

Puedes registrarte en el curso rellenando este formulario. Tu registro solo implica una suscripción para recibir noticias y actualizaciones periódicas sobre el curso mediante correo electrónico. El registro es un requisito indispensable para recibir los accesos a los exámenes.

¿Está el Curso 222 asociado a algún seminario?

No. El Curso 222 no es un curso acreditado oficialmente, y no está vinculado a ninguna institución académica.

¿Está el Curso 222 asociado a algún otro ministerio?

No. El Curso 222 es un proyecto independiente, coordinado por la I. E. de la Gracia de Barcelona y la I. B. Reformada de Palma de Mallorca.

¿En qué consiste el Curso 222? ¿Cuál es su dinámica?

El Curso 222 está pensado para grupos de hombres de una misma iglesia local. Puede ser seguido por Internet y consiste en lo siguiente:

Es un curso de 12 módulos bimensuales que en total se extiende por un periodo de dos años y cuatro meses (desde enero 2016 hasta abril 2018). Aquí puede verse el programa completo.

Cada módulo incluye la lectura libre y personal de un libro y unos capítulos (entre 2 y 3) de la Confesión Bautista de Londres de 1689.

El último sábado del mes siguiente a la finalización de cada módulo estarán publicados en la página web del programa dos vídeos:

  1. Una exposición  de 50 minutos sobre el libro del módulo (profundizando en los aspectos más importantes del libro).
  2. Una exposición de 40 minutos sobre el fragmento correspondiente de la Confesión Bautista de Londres 1689.

La intención es que ese sábado estos dos vídeos puedan ser visualizados en grupo, en cada iglesia local, en forma de una clase presencial de unas tres horas, según la siguiente sugerencia de tiempo: 50 minutos para ver el vídeo del libro + 40 minutos de coloquio sobre el libro + 20 minutos de descanso + 40 minutos para ver el vídeo de la Confesión + 30 minutos de coloquio sobre la Confesión (horario flexible según cada iglesia).

El sábado siguiente a la clase presencial cada uno de los estudiantes podrá entrar en la plataforma e-learning del curso para hacer el examen del módulo. Este examen (formato test de opción múltiple) permanecerá disponible online por un plazo de una semana (7 días) tras su publicación. Tras este plazo, los estudiantes tendrán acceso a las respuestas, para que los propios estudiantes puedan evaluar sus contestaciones.

El mismo proceso se repite para cada módulo.

Programa

Módulo 1 – Marca 1: La predicación expositiva (enero-febrero 2016)

Módulo 2 – Marca 2: La teología bíblica (marzo-abril 2016)

Módulo 3 – Marca 3: El evangelio (mayo-junio 2016)

  • Libro: El evangelio (9Marks, Ray Ortlund) (En proceso de Publicación)
  • CBL 1689: Cap. 4-6 (De la creación, De la divina providencia, De la Caída del hombre, del pecado y su castigo)
  • Clase: Sábado 30 de julio
  • Examen online: Disponible entre 6 y 13 agosto

Módulo 4 – Marca 4: La conversión (septiembre-octubre 2016)

Módulo 5 – Marca 5: La evangelización (noviembre-diciembre 2016)

Módulo 6 – Marca 6: La membresía (enero-febrero 2017)

Módulo 7 – Marca 7: La disciplina (marzo-abril 2017)

Módulo 8 – Marca 8: El discipulado (mayo-junio 2017)

Módulo 9 – Marca 9: El liderazgo (septiembre-octubre 2017)

Módulo 10 – Consejería pastoral (noviembre-diciembre 2017)

  • Libro: El pastor y la consejería (9Marks, Jeremy Pierre y Deepak Reju) (Aún sin Publicar)
  • CBL 1689: Cap. 25-27 (Del matrimonio, De la iglesia, De la comunión de los santos)
  • Clase: Sábado 27 enero
  • Examen online: Disponible entre 3 y 10 febrero

Módulo 11 –  La misión de la iglesia (enero-febrero 2018)

Módulo 12 – La plantación de iglesias (marzo-abril 2018)

  • Libro: Church Planting is for Wimps (9Marks, Mike McKinley) (Aún sin Publicar)
  • CBL 1689: Cap. 31-32 (Del estado del hombre después de la muerte, Del juicio final)
  • Clase: Sábado 26 mayo
  • Examen online: Disponible entre 2 y 9 junio

No os unáis en yugo desigual

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No os unáis en yugo desigual con los incrédulos

Introducción (2º Corintios 6:14-7:1)

Antes de ver qué significa “el yugo desigual”, quiero que miremos esta foto.

¿Qué vemos? Un par de bueyes arando la tierra. ¿Vemos el instrumento que llevan sobre sus cabezas? ¿Sabéis cómo se llama? ¡Sí, es un yugo! Es una pieza larga de madera con dos arcos que se ajustan a la cabeza o cuello de los animales y que, sujeta al timón de un arado, permite que tiren de él.

¿Para qué sirve un yugo? Sirve para que los dos bueyes puedan arar el campo creando surcos profundos y en línea recta para poder sembrar la semilla, si no lo hacen bien, la semilla no crecerá.

Ahora bien, imagina que el buey fuerte está en yugo con otro animal diferente, un perro o una oveja, incluso un asno ¿qué pasaría? Sería imposible hacer los surcos rectos y profundos. Los animales irían cada uno a un ritmo diferente, y la fuerza no estaría equilibrada. A nadie se le ocurriría poner un yugo con animales diferentes. La lógica cae por su propio peso. Ya en el Antiguo Testamento Dios mandó “No ararás con buey y asno juntos” (Deuteronomio 22:10). Aunque es literal, ya apuntaba a un principio espiritual.

Qué significa el yugo desigual con los incrédulos

Si el ejemplo anterior con los animales es claro, de igual manera la unión del creyente con el incrédulo es imposible. Es como poner el yugo entre un buey y una oveja. Por naturaleza son completamente diferentes, de igual modo el creyente tiene una naturaleza nueva que es incompatible con el incrédulo.

Toda relación que conlleve un compromiso profundo con un incrédulo te traerá problemas. Veamos a qué tipo de relaciones se refiere:

1) En primer lugar el yugo desigual se refiere a una relación espiritual, no podemos unirnos a nadie espiritualmente que no sea un verdadero creyente. Todas las preguntas que aparecen en los versículos siguientes, nos muestra que no puede hacer lugar en nuestro corazón para Dios y los ídolos a la vez. Si somos verdaderos creyentes no podemos tener relaciones ecuménicas con incrédulos. Sabemos que detrás de todo ídolo hay un demonio (1º Corintios 10:20), por lo tanto ¿qué concordia hay entre Cristo y Belial? Los creyentes buscan la justicia y el incrédulo la injusticia, el creyente está en la luz del evangelio, es luz en el mundo, el incrédulo por naturaleza está en tinieblas. Todas estas preguntas retóricas son en sí mismas contradictorias.

2) Otro yugo desigual sería el matrimonio de un creyente con un incrédulo, porque que mayor yugo de relación hay entre las personas, que la relación matrimonial. Como un creyente que dice que Dios es lo más importante en su vida y no puede compartir su fe con su esposo o esposa. No pueden entenderse espiritualmente, no van en la misma dirección. Cuando surgan problemas ¿qué van a hacer?

Hay muchos jóvenes creyentes que se lanzan en una relación de noviazgo y luego matrimonio alegando que es una persona respetuosa 6y muy buena, incluso mejor que muchos de los llamados creyentes; algunos dicen que como no hay jóvenes creyentes tienen que salir con un incrédulo, etc. Las excusas son muchas y variadas, pero al final la mayoría de los casos acaban que la parte creyente es atraída y apartada por el incrédulo, o el matrimonio se vuelve un infierno, con todas sus consecuencias. Es una desobediencia a Dios, se está dejando de lado este mandamiento.

Sé que son temas muy delicados y que tienen que ver con el corazón y los sentimientos pero, tenemos que aconsejar y advertir de los principios y mandatos de la Palabra de Dios con misericordia, y no nuestras propias ideas.

La Biblia prohíbe casamientos mixtos, pero ¿por qué? Precisamente por las razones que los versículos siguientes nos dan. No puede haber unión entre el espíritu vivo del creyente con el espíritu muerto del incrédulo: “¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? (v.14-15).

3) Una pregunta muy común es si este versículo puede aplicarse a un creyente haciendo negocios con un incrédulo. Según estos versículos, hay una gran diferencia entre los métodos, objetivos, actitudes etc. que tiene un creyente con el incrédulo. Por lo tanto tienen que preguntarte antes de comprometerte y embarcarte en negocios con alguien, si tenéis estos mismos maneras y formas de llevar el negocio. ¿Mentirás, intentarás escaquearte de los impuestos, pagarás bien a tus empleados, les darás de alta como dicen la ley…? La lista sería enorme, por lo tanto, sería muy difícil llevar un negocio honradamente con un incrédulo, es mucho más fácil ser influenciado que influir. Eso es unirse en yugo desigual con un incrédulo. Otra cosa es trabajar en una empresa con inconversos, porque si no, tendríamos que salir del mundo, y somos llamados a no ser como el mundo pero sí estar en el mundo.

Sé que la línea es muy fina en cuándo una relación puede convertirse en yugo desigual, pero cada uno delante de Dios en oración y buscando consejo de creyentes sabios y maduros, tiene que distinguir si la relación en la que se va a meter implica yugo desigual. Dios nos da los principios y nosotros tenemos que aplicarlos en cada circunstancia.

Dos mundos diferentes

Cundo leemos este pasaje Pablo identifica claramente dos mundos diferentes, dos esferas, dos reinos, dos dimensiones de la vida, y las dos son totalmente opuestas e incompatibles. Esos dos mundos son tan diferentes, uno es terrenal, otro celestial, uno de justicia, otro de injusticia, uno de luz, otro de tinieblas, uno está con Cristo, el otro con el diablo (que es lo que significa Belial; por cierto solamente mencionado aquí en toda la Biblia). No tienen nada en común.

Pablo exhorta a los corintios a no estar en los dos mundos tan distintos, porque algunos querían tener un pie en cada uno de esos mundos, pero es imposible estar en los dos. En 2º Corintios 5:17, nos dice que “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. El creyente ha pasado de un reino al otro, ya no es la misma persona que antes. Ha pasado de la injusticia a la justicia, de las tinieblas a la luz, del diablo a Cristo, de los ídolos al Dios vivo.

Por lo tanto ¿hasta dónde puede un creyente andar con los incrédulos? ¿No tenemos que dar testimonio y evangelizar? ¿Cómo lo vamos a hacer si no estamos con ellos y si no nos mezclamos con ellos?

¿Dónde ponemos los límites?

Bien, los versículos 17 y 18 nos da alguna luz en este sentido, a demás de lo que hemos visto anteriormente. Dios no quiere que andemos en yugo desigual con lo inmundo, lo pecaminoso. Por lo tanto no hay una lista de esta relación sí y esta no, aunque ya hemos explicado en algunos casos más claros lo que significa el yugo desigual.

Entonces, antes de entrar en cualquier relación íntima con alguien, mira las consecuencias que te traerá, hazte preguntas, y con oración y consejo, tendrás más certeza de que tu decisión es correcta. Dios hace un llamamiento a salir de en medio de lo inmundo y lo pecaminoso. Toda relación que nos lleve a pecar o a alejarnos de Dios no debemos permitirla en nuestras vidas. Con quién estás, dónde vas, lo que haces, tus conversaciones, etc. son de testimonio a los demás, no uses tu libertad en Cristo para pecar, sino para acercarte más a Dios y obedecerle. Llega hasta donde tengas que llegar con un incrédulo, mientras tu testimonio, tu relación con Dios no se vea afectada, donde no te implique el pecar.

Consecuencia

Dios nos promete ser nuestro Padre y nos acepta como a hijos e hijas (v.18). Es la relación más íntima que puede tener Dios con nosotros, y qué privilegio el ser tratados y amados como a sus hijos.

Por lo tanto, y en consecuencia de todo lo anteriormente dicho en el pasaje, Pablo nos llama y nos exhorta a responder a Dios por todo lo que ha hecho en nosotros, diciéndonos: “…limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2º Corintios 7:1).

Esta limpieza es a través de la sangre de Cristo, si nos arrepentimos de nuestros pecados Él es fiel de limpiarnos y perdonarnos (1 Juan 1:9). Aun siendo creyentes seguimos pecando y seguimos necesitando esa limpieza de Cristo en nuestras vidas.

¿De qué nos tenemos que limpiar? Todo lo que contamina nuestra carne, cuerpo, toda relación inmoral; y nuestro espíritu, toda relación que sea idólatra en nuestro corazón. Y haciendo esto con la ayuda del Espíritu en nosotros, perfeccionaremos la santidad. Ya somos santos por la obra de Cristo en nosotros, pero aun tenemos que seguir santificándonos antes de llegar a la gloria. La santificación es una obra que durará toda la vida en nosotros mientras estemos aquí en este mundo.

Y debemos perfeccionar nuestra santidad en el temor de Dios. ¿Qué significa esto? En el temor de Dios es tomando a Dios y a su Palabra en serio, aplicar y obedecer la Palabra de Dios en cada área de nuestras vidas.

Conclusión y aplicación

Dios nos da este mandato de no unirnos en yugo desigual con los incrédulos porque lo que quiere es que nos limpiemos de todo pecado e inmundicia, quiere un pueblo santo en carne y espíritu. Como ese es su objetivo para el creyente, no podemos llevarlo a cabo si estamos en relaciones que sean yugo desigual con el incrédulo, porque somos de distinta naturaleza y es imposible que el incrédulo nos ayude a ser más santos.

¿Vemos claro el objetivo de Dios? Su voluntad es nuestra santificación. Busca relaciones buenas y sanas con los incrédulos pero, pon el límite aplicando los principios que Dios nos da. La mejor manera de que perfecciones tu santidad es uniéndote en relaciones profundas y espirituales con los verdaderos creyentes, que te animen en tu relación con el Señor.

Escrito por Pilar Herrera
Iglesia Evangélica de Ciudad Real

Todo lo que un niño debería saber sobre Dios

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Todo lo que un niño debería saber sobre Dios

Kenneth N. Taylor

¡Ayuda a tu hijo a descubrir las maravillas de Dios y su Palabra! El Dr. Taylor explica las verdades fundamentales de la Biblia que quieres que tu hijo conozca en lenguaje fácil de entender para un niño. Les cuenta a los niños la creación del mundo, por qué vino Jesús a la tierra, cómo nos ayuda el Espíritu Santo y mucho más. Dale al niño que amas el mejor regalo de todos: un conocimiento más profundo de Dios.

“¡Una verdadera teología sistemática infantil! Qué herramienta tan estupenda para complementar las historias bíblicas de niños y comunicar lo que la Palabra dice sobre los grandes temas bíblicos.”

Tim Chapman, ministro en la Iglesia Christ Church South Cambs.

El Dr. Kenneth N. Taylor (1917-2005) fue el fundador de la Editorial Tyndale House Publishers.

188 pp. Tapa dura

Ref. 001401 – 17,00 €

Todo lo que un niño debería saber sobre Dios

Todo lo que un niño debería saber sobre Dios por de Kenneth Taylor

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Teología sistemática para niños. Un fragmento de Todo lo que un niño debería saber sobre Dios, de Kenneth Taylor, ilustrado por Jenny Brake. (Peregrino).

Dios está en todos sitios ¿Dios está arriba en el cielo?, le preguntó Guillermo a su padre Sí, le dijo su padre. Y El está aquí con nosotros en esta habitación. Y está con el tío Jaime en el país de lejano de Japón. ¡Dios está en todos sitios al mismo tiempo!

Pregunta: ¿Dios está en el cielo?, ¿y está en esta habitación? Piensa en qué más sitios está Él ahora mismo.   Jesús hace milagros En este dibujo, Jesús está caminando sobre el agua. ¿Puedes tú caminar sobre el agua? ¡Claro que no! Pero Jesús podía porque Él es el Hijo de Dios. Pregunta: ¿ Qué está haciendo Jesús en el dibujo? ¿Porqué puede hacerlo?

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http://protestantedigital.com/ | Editorial Peregrino

 

Francia no está sola

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“Francia no está sola, millones de cristianos oran por nuestro país” El Consejo Nacional de Evangélicos en Francia invita a todas las iglesias a “sostener en oración” a las víctimas. “Nos negamos a caer en el pánico y el odio”, dicen en un comunicado.

“Toda nuestra compasión y nuestra solidaridad con las víctimas y las familias”, ha expresado este sábado el CNEF (Consejo Nacional de Evangélicos de Francia), tras la cadena de atentados terroristas el viernes noche en la que han muerto por lo menos 128 personas. En una declaración que ha recibido Evangelical Focus y Protestante Digital por email, el organismo representativo de las iglesias evangélicas francesas pide a todos los cristianos del mundo que apoyen al país y recuerda: “¡Francia no está sola! En estos momentos, millones de cristianos en todo el mundo están orando por nuestro país”. “La horrible violencia yihadista que ha afectado nuestro país no debe prevalecer. Nos negamos a caer en el pánico y el odio. Confiemos en la justicia”, dice el texto. El CNEF confía “en la esperanza que trae el evangelio” y pide “orar por nuestras autoridades”.

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