Sugel Michelén (PxE)

Pasión por el evangelio (PxE) es un movimiento evangélico interdenominacional que nace del anhelo de un grupo de pastores de España comprometidos con lo principal: el evangelio de Jesucristo.

El evangelio es la buena noticia, ¡la asombrosa noticia!, acerca de Jesús, el Hijo de Dios y el Salvador del mundo, y sobre cómo nosotros, los pecadores, podemos ser salvados por él y cumplir nuestro fin principal: glorificar a Dios y gozar de él para siempre.

Cristo y su obra en la Cruz siempre han estado en el centro de la proclamación evangélica. Sin embargo, el evangelio ha sido tergiversado, malentendido e incluso marginado, dentro y fuera de las iglesias. Por ello, PxE busca promover un entendimiento bíblico del evangelio, recuperar una visión cristocéntrica, y entusiasmar a la iglesia con la misión de transmitir fielmente la buena noticia a este mundo perdido.

Con este fin, PxE celebrará su primera conferencia nacional, del 28 al 29 de octubre, en el Auditorio Betel de Madrid y contará con el pastor Sugel Michelén (República Dominicana) como expositor principal, junto con la participación de panelistas como Andrés Birch, David Barceló, José de Segovia, Will Graham y David Rivero, entre otros.

La conferencia está principalmente enfocada a líderes de la iglesia (presentes y futuros) en un sentido amplio. Pastores, ancianos, predicadores, misioneros, plantadores, estudiantes de seminario y creyentes en general (hombres y mujeres), de toda España, compartirán dos días intensos de compañerismo y enseñanza en torno a la Palabra de Dios.

Las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 30 de septiembre.

Tenemos una pasión: el evangelio. ¡Únete!

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Thabiti Anyabwile (Together for the Gospel 2016)

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Thabiti Anyabwile

Cita extraida de la Conferencia Together for the Gospel 2016

Thabiti Anyabwile es uno de los pastores de ARC. Se ha desempeñado como anciano y pastor de iglesias en Carolina del Norte, DC y las Islas Caimán. Al cabo de unos años como un musulmán practicante, Thabiti fue convertido bajo la predicación del Evangelio en el área de Washington DC. Él y su esposa, Kristie, tienen tres hijos. Thabiti es el autor de varios libros, incluyendo la vida de Dios en el alma de la Iglesia, el Evangelio para los musulmanes; ¿Qué es un miembro de iglesia saludable?; El Predicador Fiel.

Kevin DeYoung (Together for the Gospel 2016)

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Kevin DeYoung

Cita extraida de la Conferencia Together for the Gospel 2016

Kevin DeYoung ha sido el pastor principal de la Iglesia Reformada Universidad desde agosto de 2004. Sus tres principales responsabilidades incluyen la predicación, liderazgo y administración.

Kevin nació fuera de Chicago en South Holland, Illinois y de tercer grado en adelante, se crió en Jenison, Michigan. Asistió Hope College y el Seminario Teológico Gordon-Conwell. Antes de servir al URC, Kevin era el pastor asociado en la Primera Iglesia Reformada en Orange City, Iowa. Kevin y su encantadora esposa, Trisha, tienen seis hijos: Ian, Jacob, Elizabeth, Pablo, María y Benjamín.

“Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, ya nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús.” (2 Corintios 4: 5)

 

Matt Chandler (Together for the Gospel 2016)

 

Matt Chandler
Matt Chandler

Cita extraida de la Conferencia Together for the Gospel 2016

Matt Chandler (nacido el 20 de junio de 1974) es el pastor principal de enseñanza en The Village Church, una iglesia Bautista del Sur en Flower Mound, Texas, y presidente de Acts 29 Network. Desde octubre de 2012, Chandler ha estado entre los cinco primeros podcasts en iTunes. Sul primer libro, en coautoría con Jared Wilson, «El evangelio explícito», fue lanzado en 2012. En él se explica lo que es el evangelio y cuan incomprendido ha sido.

Ligon Duncan (Together for the Gospel 2016)

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Ligon Duncan

Cita extraida de la Conferencia Together for the Gospel 2016

Duncan es originario de Greenville, Carolina del Sur . Su padre era anciano en Iglesia Presbiteriana. Duncan se graduó de Greenville Senior High School en 1979 y en la Universidad de Furman en 1983 (BA, Historia). Continuó sus estudios en el Seminario Teológico Pacto con un MDiv en 1986 y una maestría en teología histórica en 1987. Cursó estudios de doctorado en teología en la Universidad de Edimburgo , New college en 1995.

Sirvió en la Covenant Presbyterian Church, St. Louis, (1984-1987). Él tenía tenía permiso para predicar en 1985 por el Presbiterio del Calvario (PCA) en Carolina del Sur, y fue ordenado en 1990.

En el verano de 1990, Duncan se unió a la facultad del Seminario Teológico Reformado (RTS), Jackson, Mississippi, como el Presidente John R. Richardson de Teología Sistemática. Al mismo tiempo se desempeñó como pastor asistente del Trinity Presbyterian Church, Jackson, Mississippi (1990-1995), y pastor interino en la Primera Iglesia Presbiteriana, Yazoo City, Mississippi (1993).

A partir del 1 enero de 2014, Duncan renunció a su cargo como Ministro Sr. en la Primera Iglesia Presbiteriana, Jackson, MS, y asumió el papel de rector Seminario Teológico Reformado.

Libros Recomendados desde C222

Desde el Curso C222 Javier Pérez nos recomienda estos textos.

KIT LIBROS RECOMENDADOS
El fundamento apostólico  |  Los Tres son Uno | Responsables ante el Dios soberano

 

El fundamento apostólico
José Grau

¿Cómo podemos estar seguros de tener los libros correctos en el Nuevo Testamento? ¿Por qué hay solamente veintisiete? ¿Cuándo, cómo y por qué se reconocieron esos libros como inspirados, y no más ni menos? Estas son preguntas que todos nos hemos hecho en alguna ocasión y que José Grau responde magistralmente a la luz de las aportaciones de importantes maestros del pensamiento evangélico, a los que el autor manifiesta su deuda de gratitud.

Acerca de esta obra dice su autor: “Creemos no exagerar al decir que el presente estudio es de una apremiante necesidad en nuestra época cuando, en justificada oposición y reacción a toda suerte de totalitarismos ideológicos y de otra laya, se ha llegado casi al punto de poner en duda la legitimidad de toda autoridad, olvidando lo que dijo P. T. Forsyth: “Solo una cosa es mas grande que la libertad, la autoridad legítima, sobre todo en materia religiosa”.

El 5 de junio de 2010, tuvo lugar un emotivo acto de reconocimiento de José Grau como Doctor Honoris Causa por la Facultad de Teología de Aix-en-Provence (Francia). La publicación de este libro es, en parte, la particular aportación de Editorial Peregrino a dicho reconocimiento.

Los Tres son Uno
Stuart Olyott

¿Tienes problemas para entender lo que la Biblia enseña acerca de la Trinidad, o has tratado de responder a aquellos que no creen que Jesucristo es Dios y que niegan que el único Dios es tres, y que hay tres que son Dios? ¿Es posible que tengan razón? ¿Cómo podemos responderles?

En esta obra Stuart Olyott muestra que lo que llamamos “la doctrina de la Trinidad” se enseña claramente en la Biblia, y que es el fundamento para una verdadera comprensión del Evangelio. El libro está escrito en un lenguaje directo, fácil de entender para cualquier lector. Si bien demuestra el error de las sectas modernas, su principal propósito es conducirnos a una mejor comprensión de lo que Dios ha revelado de Sí Mismo.

Responsables ante el Dios soberano
Robert Sheehan

Este libro tiene dos méritos indudables, por un lado, está escrito con un estilo sencillo y claro. La sencillez y la claridad son las características más importantes del estilo de Robert Sheehan y este libro no es ninguna excepción. Estas dos cualidades –la sencillez y la claridad– son siempre importantes a la hora de tratar cualquier tema bíblico. Pero son aún, si cabe, más importantes al tratar un tema tan difícil como el de la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre. Además el autor consigue que su sencillez no esté reñida, como tantas veces ocurre, con la profundidad de su enseñanza.

El otro mérito indudable de este libro radica, precisamente, en su contenido. No se expone la doctrina de la soberanía de Dios o la doctrina de la responsabilidad del hombre sino que se exponen ambas a la vez, la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre. Tratar ambas enseñanzas a la vez tiene la virtud inestimable de evitar, en lo posible, el desequilibrio al abordar estas enseñanzas bíblicas, en el que se puede caer, y se cae frecuentemente, de recalcar la soberanía de Dios hasta el punto de negar la responsabilidad humana o de recalcar tanto la responsabilidad del hombre que relegamos la soberanía de Dios.

Oferta Recomendada

Como siempre puedes solicitarlos por los siguientes medios:

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Después de las Tinieblas; La Luz

John Stephen Piper Nacido el 11 de enero de 1946, Tennessee, Estados Unidos es un predicador, evangelista, autor, escritor Calvinista y sirvió como pastor en la iglesia Bautista de Bethlehem en Minneapolis, Minnesota durante 33 años.

Post Tenebras lux es una frase latina traducida como la luz después de la oscuridad. Aparece como post tenebras spero lucem ( “Después de oscuridad, espero que para la luz”) en la Vulgata versión de Job17:12.

Post Tenebras Lux en el sello del cantón de Ginebra .
La frase llegó a ser adoptado como el lema calvinista, que posteriormente fue adoptado como lema de toda la reforma protestante . Es utilizado por Juan Calvino. Como muestra de su papel en el movimiento calvinista, el lema está grabado en el Muro de los Reformadores , en Ginebra.

Comentario Matthew Henry Joel, Amos y Abdías

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Joel, Amos y Abdías

Matthew Henry

Por ser el primero entre los mejores en cuanto a utilidad, estamos obligados a mencionar a aquel cuyo nombre es ya una palabra cotidiana: MATTHEW HENRY. Es sumamente piadoso y conciso, sólido y sensato, sugerente y sobrio, sucinto y de confianza. Encontraréis que resplandece con metáforas, es rico en analogías, rebosa de ilustraciones y abunda en reflexiones. Se deleita en las aposiciones y las aliteraciones, pero su estilo es, por lo general, sencillo, evocador y lleno de contenido. Ve el sentido del texto directamente y ofrece el resultado de un minucioso conocimiento crítico de los originales a la altura de los mejores críticos de su época. Es profundamente espiritual, celestial y beneficioso, encuentra el contenido de cada texto y de todos ellos extrae lecciones enormemente prácticas y acertadas. El suyo es un tipo de comentario que debe colocarse donde lo vi en la antigua casa de reunión en Chester: encadenado en el vestíbulo para que cualquier persona pudiera leerlo. Es el comentario del hombre de a pie, el viejo compañero del cristiano, adecuado para cualquiera, instructivo para todos.

Todo pastor debería leer a Matthew Henry de forma completa y cuidadosa al menos una vez. Recomiendo que lo hagas en los doce meses posteriores a terminar el seminario. Comienza por el principio, y proponte atravesar la tierra desde Dan hasta Beerseba. Adquirirás una enorme provisión para tus sermones si lo lees con un cuaderno a mano; los pensamientos revolotearán a tu alrededor como golondrinas que trinan alrededor de un tejado a la llegada del otoño. Si expones públicamente el capítulo que has estado leyendo, tu congregación se asombrará por la novedad de tus observaciones y la profundidad de tus pensamientos, y entonces podrás decirles qué gran tesoro es Henry.

C.H. Spurgeon

Editorial Peregrino presenta esta nueva y fiel traducción, en varios tomos, con el deseo de que una nueva generación de pastores y creyentes descubra al «príncipe de los comentaristas» que es Matthew Henry.

 

251 pp. Rústica (Peregrino, 2016)

Ref. 001258 – 11,00 €

 

Memoria de Cenizas La Herejía Protestante en la Sevilla del Quinientos

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Memoria de Cenizas
La Herejía Protestante en la Sevilla del Quinientos
Eva Díaz Pérez

La historia aún guarda episodios poco conocidos como la trágica crónica de los erasmistas españoles, pero si hay un tema ignorado quizás de forma deliberada es el de la Andalucía de la Reforma , territorio novelesco casi virgen. Memoria de cenizas relata los sucesos ocurridos a mediados del siglo XVI en Sevilla cuando se descubre la existencia de un foco erasmista formado por nobles, doctos eclesiásticos y la comunidad de clérigos del Monasterio de San Isidoro del Campo, situado a las afueras de la ciudad, junto a las ruinas de Itálica. Tres terribles autos de fe crearon el terror en la ciudad mercenaria y opulenta, sagrada y sacrílega, dominada por tres procesiones: la de la plata de las Indias, la de la exuberancia de los ídolos del Corpus de la Contrarreforma y la de las comitivas de herejes al quemadero. A pesar de las persecuciones del Santo Oficio, varios monjes lograron huir a la Europa reformada, entre ellos los clérigos que luego traducirán la famosa Biblia del Oso, primera versión completa al castellano de los libros sagrados y obra condenada por la Inquisición. También entre los luteranos, anglicanos y calvinistas estos personajes olvidados por la historia oficial fueron perseguidos pos su humanismo heterodoxo, por pensar y atreverse a leer lo prohibido, por seguir el espíritu de su tiempo: el Renacimiento clásico en la época de las intolerancias religiosas.

312 pp. Rústica (2ª edición revisada)

Ref. 00 – 18,00 €

Pasión por el Evangelio

 

 

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http://www.pasionporelevangelio.org/

Pasión por el evangelio (PxE) es un movimiento evangélico interdenominacional que nace del anhelo de un grupo de pastores de España comprometidos con lo principal: el evangelio de Jesucristo.

El evangelio es la buena noticia, ¡la asombrosa noticia!, acerca de Jesús, el Hijo de Dios y el Salvador del mundo, y sobre cómo nosotros, los pecadores, podemos ser salvados por él y cumplir nuestro fin principal: glorificar a Dios y gozar de él para siempre.

Cristo y su obra en la Cruz siempre han estado en el centro de la proclamación evangélica. Sin embargo, el evangelio ha sido tergiversado, malentendido e incluso marginado, dentro y fuera de las iglesias. Por ello, PxE busca promover un entendimiento bíblico del evangelio, recuperar una visión cristocéntrica, y entusiasmar a la iglesia con la misión de transmitir fielmente la buena noticia a este mundo perdido.

Con este fin, PxE celebrará su primera conferencia nacional para líderes, del 28 al 29 de octubre, en el Auditorio Betel de Madrid y contará con el pastor Sugel Michelén (República Dominicana) como expositor principal, junto con la participación de panelistas como Andrés Birch, David Barceló, José de Segovia y Will Graham, entre otros.

La conferencia está enfocada a líderes de la iglesia (presentes y futuros) en un sentido amplio. Pastores, ancianos, predicadores, misioneros, plantadores, estudiantes de seminario y ministros en general, de toda España, junto a sus esposas, compartirán dos días intensos de compañerismo y enseñanza en torno a la Palabra de Dios.

Las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 30 de septiembre.

Tenemos una pasión: el evangelio. ¡Únete al movimiento!

Las 5 Solas – Sola Gratía 2 – Miguel Núñez

Tenemos el placer de presentarles la segunda parte de este esencial mensaje. Este es el segundo de los videos que hemos editado sobre las 5 Solas. Visiten nuestro canal para poder ver el primero de los videos editados sobre Sola Scriptura o bien disfruten con este que le presentamos como segunda parte de SOLA GRATIA.

 

El Dr. Miguel Núñez (MD, Th. M., D.Min.), sirve como el pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional (IBI) en Santo Domingo, República Dominicana, y es el presidente y fundador del Ministerio Integridad & Sabiduría, que busca como visión despertar a Latinoamérica a la Verdad de Dios.

Es autor de dos libros: “Jesús, el hombre que desafió al mundo y confronta tu vida” y “Una Iglesia Conforme al Corazón de Dios”. También es el co-autor de un libro sobre liderazgo con el nombre de “Seguirazgo”.

Es el co-conductor del programa de televisión “Respuestas: Verdades Absolutas para un Mundo Relativo”, el cual es transmitido a través de toda Latino América y extendido a otros países, presentando una cosmovisión bíblica a una variedad de problemas.

El Pastor Núñez y su equipo ministerial son responsables por la conferencia anual “Por Su Causa”, la cual reúne miles de latinoamericanos en República Dominicana animándolos a regresar a un cristianismo bíblico histórico. A demás, el Dr. Núñez es miembro del Concilio de la Coalición por el Evangelio.

Como médico, el Dr. Núñez, practicó la medicina en los EE.UU. durante 15 años (1982-1997) en el área de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas, y fue profesor clínico del Mount Sinai School of Medicine, en Nueva York.

Él vive en Santo Domingo, donde sirve como pastor, maestro, apologista y es un orador e invitado frecuente en toda América Latina y Estados Unidos. Él ha estado casado por más de 30 años con la Dra. Catherine Scheraldi, quien todavía está en la práctica de la medicina.

Las 5 Solas – Sola Gratía 1 – Miguel Núñez

Tenemos el placer de presentarles este esencial mensaje en 2 partes para su mejor asimilación y visionado. Este es el segundo de los videos que hemos editado sobre las 5 Solas. Visiten nuestro canal para poder ver el primero de los videos editados sobre Sola Scriptura o bien disfruten con este que le presentamos como primera parte de SOLA GRATIA.

 

El Dr. Miguel Núñez (MD, Th. M., D.Min.), sirve como el pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional (IBI) en Santo Domingo, República Dominicana, y es el presidente y fundador del Ministerio Integridad & Sabiduría, que busca como visión despertar a Latinoamérica a la Verdad de Dios.

Es autor de dos libros: “Jesús, el hombre que desafió al mundo y confronta tu vida” y “Una Iglesia Conforme al Corazón de Dios”. También es el co-autor de un libro sobre liderazgo con el nombre de “Seguirazgo”.

Es el co-conductor del programa de televisión “Respuestas: Verdades Absolutas para un Mundo Relativo”, el cual es transmitido a través de toda Latino América y extendido a otros países, presentando una cosmovisión bíblica a una variedad de problemas.

El Pastor Núñez y su equipo ministerial son responsables por la conferencia anual “Por Su Causa”, la cual reúne miles de latinoamericanos en República Dominicana animándolos a regresar a un cristianismo bíblico histórico. A demás, el Dr. Núñez es miembro del Concilio de la Coalición por el Evangelio.

Como médico, el Dr. Núñez, practicó la medicina en los EE.UU. durante 15 años (1982-1997) en el área de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas, y fue profesor clínico del Mount Sinai School of Medicine, en Nueva York.

Él vive en Santo Domingo, donde sirve como pastor, maestro, apologista y es un orador e invitado frecuente en toda América Latina y Estados Unidos. Él ha estado casado por más de 30 años con la Dra. Catherine Scheraldi, quien todavía está en la práctica de la medicina.

 

Matthew Henry. Comentario Expositivo y Práctico de Toda La Biblia”

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Matthew Henry (octubre 18, 1662 hasta junio 22, 1714 ) fue un inconformista ministro y autor, nacido en Gales , Reino Unido, aunque pasó gran parte de su vida en Inglaterra .
Henry nació en Broad Oak, Iscoyd, una casa de campo en las fronteras de Flint y Shropshire , Gales , Reino Unido . Su padre, Philip Henry , era clérigo en una Iglesia de Inglaterra y acababa de ser expulsado en virtud de la Ley de la uniformidad 1662 . A diferencia de la mayoría de sus compañeros de fatigas, Philip poseían algunos medios privados, y por lo tanto era capaz de dar a su hijo una buena educación. Mateo fue primero a una escuela en Islington , en ese momento un pueblo a las afueras de Londres, y luego al corazón de la capital. Pronto abandonó sus estudios de derecho para la teología , y en 1687 se convirtió en ministro de una congregación presbiteriana en Chester. Si bien en Chester, Henry fundó la capilla presbiteriana en la calle Trinidad. Se trasladó de nuevo en 1712 a la calle Mare , Hackney. Dos años más tarde (22 de junio 1714), murió repentinamente de apoplejía.
Los comentarios bíblicos escritos por Matthew Henry “Exposición de seis volúmenes de Matthew Henry del Antiguo y Nuevo Testamento (1708-1710)” o el comentario completo, ofrece un estudio exhaustivo de cada versículo de la Biblia. Que cubre la totalidad del Antiguo Testamento y los Evangelios y Hechos en el Nuevo Testamento . Después de la muerte del autor, la obra fue terminada (Romanos hasta Apocalipsis) por otros trece no conformistas ministros, en parte, en base a las notas tomadas por los oyentes de Henry, y editado por George Burder y John Hughes en 1811.
Los Comentarios de Henry son principalmente exegéticos , que trata de la escritura de texto tal como se presenta, con su mejor intención de ser Explicados, a efectos prácticos y devocionales. La exposición de Henry da el resultado de un análisis crítico de la original como parte de su tiempo, con la aplicación práctica. Se consideró sensata y con estilo, un comentario con fines devocionales.
Famosos evangélicos predicadores protestantes tales como George Whitefield y Charles Spurgeon utilizaron y de corazón elogiaron el trabajo, Spurgeon dijo, “Cada ministro debería leer por completo y con cuidado al menos una vez” John Wesley escribió de Henry:
Él es confirmado por todos los jueces competentes, como una persona de buen entendimiento, de diversos aprendizajes, de piedad sólida y mucha experiencia en los caminos de Dios. Y su exposición es generalmente clara e inteligible, los pensamientos que se expresan en palabras sencillas: También se encuentra, conforme al tenor de las escrituras, y la analogía de la fe. Con frecuencia es completa, dando una explicación suficiente de los pasajes que requieren explicación. Es en muchas partes de profundidad, penetrando más en los escritos inspirados que la mayoría de los comentarios existentes. No nos entretienen con vanas especulaciones, pero es práctico en todo. Y por lo general también espiritualmente nos enseña cómo adorar a Dios, no en forma única, pero en espíritu y en verdad.
Por ser el primero entre los mejores en cuanto a utilidad, estamos obligados a mencionar a aquel cuyo nombre es ya una palabra cotidiana: MATTHEW HENRY. Es sumamente piadoso y conciso, sólido y sensato, sugerente y sobrio, sucinto y de confianza. Encontraréis que resplandece con metáforas, es rico en analogías, rebosa de ilustraciones y abunda en reflexiones. Se deleita en las aposiciones y las aliteraciones, pero su estilo es, por lo general, sencillo, evocador y lleno de contenido. Ve el sentido del texto directamente y ofrece el resultado de un minucioso conocimiento crítico de los originales a la altura de los mejores críticos de su época. Es profundamente espiritual, celestial y beneficioso, encuentra el contenido de cada texto y de todos ellos extrae lecciones enormemente prácticas y acertadas. El suyo es un tipo de comentario que debe colocarse donde lo vi en la antigua casa de reunión en Chester: encadenado en el vestíbulo para que cualquier persona pudiera leerlo. Es el comentario del hombre de a pie, el viejo compañero del cristiano, adecuado para cualquiera, instructivo para todos.
Editorial Peregrino presenta esta nueva y fiel traducción, en varios tomos, con el deseo de que una nueva generación de pastores y creyentes descubra al «príncipe de los comentaristas» que es Matthew Henry.
Puedes solicitarlos. Ponte en contacto con nosotros:
SoloSanaDoctrina@ono.com
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Comentario Mathew Henry

Soli Deo Gloria

Soli Deo Gloria

Soli Deo Gloria

Aspectos y legado del pensamiento evangélico de José Grau

Luis Cano, Leonardo de Chirico, José Moreno Berrocal, Pedro Pérez, Pedro Puigvert y José de Segovia

«José Grau (1931-2014) fue y aún es una de las figuras más conocidas y representativas de la cultura evangélica. Ningún interesado en nuestra historia cristiana y espiritual podrá decir que sabe algo de ella si no conoce algo de su obra y su persona, con las que se tropezarán una y otra vez incluso los que no fueron capaces de identificarse con él o comprenderle.

Aquellos que sí hemos mamado de su obra y hemos crecido bajo su influencia tenemos la grata tarea de hablar de él, editar y reeditar sus libros, desarrollar su pensamiento, y sobre todo aplicarlo en nuestra mente para hacernos mejores personas y mejores cristianos.

Este libro nace de un pequeño e incompleto reconocimiento que se le hizo desde AMRE, asociación de la que formó parte, entre otros que se hicieron y que seguro se seguirán haciendo, pues la extensión de su influencia en diferentes instituciones y movimientos aún no se ha calculado». (Del prólogo de Luis Cano)

Con pinceladas de algunos de los distintos temas en los que se centra la obra de Grau —como el Reino, la evangelización, la cultura, el amor matrimonial o el fin de los tiempos—, diferentes autores esbozan algunos aspectos del pensamiento de Grau. Las reflexiones de Leonardo De Chirico acerca del catolicismo romano desde una perspectiva histórica en línea con las de Grau completan este homenaje a su legado.

188 pp. Rústica (Editorial Peregrino, 2016)

Ref. 001258 – 12,00 €

Solicita tu ejemplar escribiendo a SoloSanaDoctrina@ono.com

1500 Sermones

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Solo hace falta escuchar el evangelio una vez para poder ser salvo. Es una frase que he usado mucho y la creo firmemente. Tal es el poder de la Palabra predicada que con oírla una sola vez, el corazón quedaría doblegado ante ella si Dios así lo quiere.

Pero no siempre es así. De hecho, no suele pasar así. Las personas escuchan el evangelio durante un tiempo y, después de un tiempo de escuchar, se rinden a los pies de Cristo. Estamos acostumbrados a verlo así. Incluso, si alguien se convierte así de repente, en el instante, nos quedamos incómodos, hasta dudamos de ellos y su experiencia.

Ramón no escuchó el evangelio una sola vez, sino durante más de treinta años. Cada domingo por la tarde acompañaba a su mujer, una fiel creyente, al culto en Santa Cruz de Mudela. El culto por la tarde allí siempre es evangelístico. Durante doce años tuve el privilegio de servir como pastor de la iglesia allí, y cada domingo por la tarde allí estaba Ramón en su sitio de siempre.

Escuchaba, pero nada más. Un típico simpatizante, ni a favor ni en contra. En doce años escuchó unosseiscientos sermones evangelísticos. En más de treinta años, fueron 1500 sermones. Y Ramón seguía igual. Entraba, se sentaba, escuchaba, saludaba a la gente y volvía a su casa. Hasta que el Señor le tocó el corazón.

Antes de tocarle el corazón, Dios le tocó el cuerpo. Y por medio de la enfermedad, este hombre manchego, fuerte como un toro por haber trabajado toda su vida en el campo, fue llevado a los pies de la cruz.

El domingo por la tarde, mi esposa y yo tuvimos el gran gozo de asistir a su bautismo. Con 78 años y en silla ruedas, había muchas razones para no bautizarse. Pero Ramón insistió. De hecho, el culto empezó con las palabras de Hechos 8:36: «…¿qué impide que yo sea bautizado?» Con los ojos mojados y el corazón dando saltos de alegría escuchamos su testimonio. Para ser un hombre monosilábico, fue todo un sermón: «Yo soy del Señor y no vuelvo atrás».

Y se bautizó. Era imposible que bajara al bautisterio, pero se bautizó. Con agua derramada en la cabeza,confesó delante de todos que había muerto con Cristo y resucitado juntamente con Él. Delante de amigos y familiares, hermanos de otras iglesia y los de Santa Cruz, que habían orado por él durante tantos años, declaró con palabra y hecho: «Yo soy del Señor y no vuelvo atrás».

Me venían a la cabeza varias ideas al estar allí de pie observándolo todo. Por supuesto, inmensa gratitud a Dios por su misericordia hacia Ramón. También, me quedé maravillado ante la soberanía de Dios. Yo no sé por qué Dios no le salvaría hace treinta años. Humanamente hablando, habría sido mucho más fácil para su esposa y le habría dado a Ramón media vida para servir a Dios aquí en la tierra. Pero Dios no lo quiso así, y ante tal Dios solo podemos doblar la rodilla admirados y confiados en su soberanía.

Treinta años es mucho tiempo para que una esposa viva fielmente delante de su marido inconverso. Es relativamente fácil ponernos una máscara y cuidar de nuestra imagen cristiana delante de la gente con la que estamos de vez en cuando. Pero en un hogar, en un matrimonio, no hay lugar para el escondite. Esposas y esposos en la misma situación: ¡ánimo! Persevera en ser buen marido o mujer. Tu testimonio vivido es tan importante como tus palabras.

Tantas veces queremos cerrar el libro, pensando que Dios no va a escribir nada más. Pero no se acaba hasta que se acaba. Y es Dios quien dice que se ha acabado, no nosotros. Hay que seguir orando por y testificando a estos seres queridos, estos vecinos y compañeros. Sí, llevas años con ellos, pero no tires la toalla si Dios no lo ha hecho.

Pastor, es verdad que desanima predicar la Palabra cada semana y no ver resultados. No debe desanimarnos, pero Satanás hará lo que pueda para hacernos pensar que no vale la pena. Sin embargo, como dice Dios en Isaías 55:11: «…así será mi palabra, que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié». Sigue predicando el evangelio, no dejes de predicarlo, porque es poder de Dios para salvación, aunque tarde treinta años en dar resultado.

En la merienda después del culto, estuve hablando con Ramón. Tuve que agacharme porque casi no tiene voz. Una de las cosas que me dijo, cogido de la mano fue: «Mateo, quiero estar con el Señor». Ramón está preparado: ¿Lo estás tú?

Mateo Hill.- Editorial Peregrino

Razones para casarse

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He aquí unas notas para los jóvenes, y a veces no tan jóvenes, que desean dar el paso voluntario más importante de sus vidas, después de la conversión; pero también están destinadas a los padres que tienen que ayudar y guiar a sus hijos a tomar las decisiones correctas.

El matrimonio tiene su origen en el origen de todo (Génesis 2:24), es la voluntad de Dios, es la ruptura de un lazo familiar para iniciar otro, se pasa de ser dos a ser uno. Es la ilustración más completa del amor de Cristo por su pueblo (Efesios 5:22-33), es parte del mandato para administrar bien la obra de Dios (Génesis 1:28).

1.- Si tu principal deber como persona y como creyente es glorificar a Dios (1 Corintios 6:20), pregúntate entonces:

           A) ¿Cómo lo harás mejor, casado o soltero? y… 

           B) ¿Dónde se acomodan mejor tus dones?

Es fácil dejarse llevar por la presión social y pensar que lo importante es ser feliz y que buscar la felicidad por medio de ese matrimonio, con esa persona en la que has puesto tu corazón, es lo mejor que te puede ocurrir, pero no es así para el cristiano. Tu felicidad empieza, pasa y termina en Dios (Mateo 6:25:34) y todo lo que hagas para y por él repercutirá en tu felicidad: “Bienaventurado, feliz el que…” dice el Señor (Mateo 5:3ss.), pero no ha nada de matrimonio.

¿Tienes el don? (1 Corintios 7:7) ¿Qué te hará tener más cuidado de las cosas del Señor y de agradarle (1 Corintios 7:32)

Como creyente has recibido unos dones del Señor (1 Corintios 12:1ss; Efesios 4:7ss) para tu edificación como siervo del Señor y la edificación de la iglesia de la que eres miembro (Efesios 4:15-16). ¿Dónde se desarrollarán y cómo ejercerás mejor esos dones, casado o soltero? Tu matrimonio o soltería, ¿será un acicate o un obstáculo?

2.- ¿Compartís la misma fe?

No ya si es creyente, pues si no lo es no deberías ni aun plantearte la posibilidad del matrimonio, de una relación de por vida (1 Corintios 9:5; 2 Corintios 6:14), sino si enfatizáis las mismas doctrinas, si compartís los mismos objetivos, el mismo compromiso con la fe, la iglesia, etc. “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (Amós 3:3).

¿Tienen el otro doctrinas radicales, fuertes, que chocan con las tuyas? Por ejemplo, el bautismo, la inspiración de las Escrituras, el lugar de la mujer en la iglesia… ¿Qué pasará con el bautismo de tus futuros hijos o de la aplicación y obediencia de principios bíblicos o de tu parte en la iglesia local? Los ejemplos se pueden multiplicar y por tanto, las tensiones y dificultades también.

Esas ideas, doctrinas o énfasis particulares, ¿facilitan o dificultan tu vida cristiana, tu servicio al Señor, tu desarrollo como persona? Sé honesto contigo mismo en tus respuestas y sé valiente al tomar la decisión que creas adecuada.

3.- ¿Estás lo suficientemente enamorado/a de  él/ ella?

La atracción mutua es un factor esencial. Cuando Pablo habla de quemarse (1 Corintios 7:9) se refiere o implica un deseo por la otra persona que es irrefrenable.

Pero cuidado que el enamoramiento cristiano no es una atracción física únicamente, una búsqueda del bien social o económico que el otro ofrezca o el intento de escapar o librarte de una situación emocional. La lista podría ser más larga.

Ni siquiera el enamoramiento es en primer lugar el deseo de satisfacer tu placer o necesidad de tu felicidad. Casarte por amor es el deseo de complacer al otro, es amor sacrificial (1 Corintios 13:4-8). Buscar la felicidad haciendo feliz a otro (1 Corintios 7:3-4; Efesios 5:25ss).

¿Por qué este amor es tan fácil de entender de una madre hacia su hijo y no entre dos adultos?

4.- ¿La persona en la que has puesto tu corazón te ayudará a desarrollarte como persona y como creyente?¿O, por el contrario, te implicará extra esfuerzo en corregirla o cambiarla?

Al ser el matrimonio una relación, un pacto de por vida (Mateo 19:6, leer del 3 al 12) no se puede dar el paso teniendo solo en vista un corto periodo de tiempo, sino años (formar hogar, criar hijos, jubilación, etc). El matrimonio no es un fin, es un medio para alcanzar grandes objetivos, para ti, para otros y para la gloria de Dios.

¿Será esa persona y serás tú ayuda idónea (Génesis 2:18) o una carga para el resto de tu vida?

5.- Analiza con cuidado las metas, propósitos para tu vida.

¿Queréis ambos tener hijos, cuándo, cuántos? ¿Quieres una vida tranquila, estable, o buscas riesgo y aventura?¿Deseas ser misionero, servir al Señor de manera muy directa y con la mayor implicación posible (la mies es mucha y los obreros pocos, y hay que orar por ellos [Mateo 9:37-38]) o te conformas con ser un miembro más de tu iglesia local comprometido, eso sí, con las demandas concretas de la semana?

6.- Compartir el mismo gusto o placer por la música, lectura, lugares, experiencias.

Seguramente estaréis de acuerdo en que hay que redimir (administrar y usar) bien el tiempo (Efesios 5:16; Colosenses 4:5), que es corto, tanto en el día, como el de un año o el de toda una vida (Génesis 47.9; Job 14:1), pero el problema es estar de acuerdo en cómo hacerlo. Para uno puede ser una pérdida leer tanto y para el otro, el hacer tanto deporte; visitar lugares históricos puede edificarte a tí, pero el otro cónyuge, conversar. El día ¿comienza a las 6 de la mañana y termina a las 10 de la noche o, a las 9 de la mañana hasta la 1 de la madrugada?

Todo lo que se deba hacer juntos hay que hacerlo sin excusas, y lo que se pueda hacer juntos también, si es que no hay una fuerte razón.

La familia de origen (el asunto de padres, suegros) es muy importante, sobre todo cuando uno está muy vinculado, es muy dependiente y el otro es todo lo contrario. ¿Estarás dispuesto a la influencia afectiva de tu suegra o financiera de tu suegro? Quizá te estás convirtiendo en parte de su familia o quieres que sea él/ella parte de la tuya. La Escritura demanda romper con un antes de formar otra (Génesis 2:24), ¿lo entendéis esto por igual?

7.- Dominio mutuo de las pasiones.

Hombres y mujeres son muy distintos tanto en la sexualidad como en la afectividad o emociones. Él tiene que respetarte cuando tú dices no, antes del matrimonio por su puesto, pero también en ciertas ocasiones después; pero ella tiene que buscar el momento para decir sí. A la inversa también es necesario, claro.

8.- Debes ser consciente de los defectos y limitaciones de tu futura pareja y de los tuyos.

Por supuesto, no hay tolerancia o permisibilidad al pecado, pero sabemos que  no hay nadie perfecto o sin pecado, que es lo mismo (Romanos 3:12).

La naturaleza pecaminosa y caída nos hace cometer errores, no alcanzar o pasarnos de lo que es razonable o adecuado.

Debes estar dispuesto a ser paciente y comprensivo con el otro y no tanto contigo mismo. No busques excusas para tus debilidades.

Hablad de los problemas, la comunicación es el esqueleto de toda relación sana.

Debéis estar también dispuestos a buscar y solucionar los conflictos, aunque duela.

9.- Independencia de otros sí, pero sin ruptura.

Ya antes hemos dicho que hay que dejar padre y madre para unirte en matrimonio, pero eso no está en contra de nuestras responsabilidades con ellos.

Esto mismo debe ser aplicable a la iglesia local, a los amigos, etc. Si él o ella te exige o espera más y más separación, aislamiento, es una señal muy peligrosa. Si te ama de verdad ese amor no correrá riesgo con otros; al contrario, se desarrollará y fortalecerá.

10.- ¿Qué opinan las personas de tu confianza de esa relación?

Debes saber que tu corazón es engañoso (Jeremías 17:9), es decir, que los sentimientos y señales que te manda pueden estar confusos, que te impidan ver de manera completa, y esa parcialidad mostrarte solo lo aparente y no lo real o interno (Proverbios 28:26).

Tu familia, amigos y hermanos en la fe te aprecian, quieren lo mejor para ti y al ver la situación desde fuera, con otra perspectiva, te pueden mostrar la realidad con más precisión. Escúchales, déjate aconsejar por ellos.

Haz caso de avisos constructivos, de las advertencias serias. Busca a personas con experiencia, mejor es llorar con sabios que reír con necios (Eclesiastes 7:5).

El matrimonio es una de las decisiones más importantes de tu vida, por lo tanto, ora, busca todo consejo necesario y piensa antes de dar el paso definitivo.

Luis Cano (Pastor de la Iglesia Cristiana Evangélica de Ciudad Real)

Publicado en Revista Nueva Reforma (Editorial Peregrino)

 

 

 

 

A propósito de Henry

 

Henry
Matthew Henry´s Chapel

¿Quién no conoce el nombre de Matthew Henry? Hijo de un pastor anglicano, nació en 1662 en Gales. Con 25 años es nombrado pastor de una congregación presbiteriana en Chester en el noroeste de Inglaterra. Tras 24 años en la ciudad, y haber fundado otra congregación presbiteriana, se traslada a Londres para pastorear allí, y muere a los dos años.

Si hay autores conocidos por sus muchos títulos, Henry es todo lo opuesto. Hablar de Matthew Henry es hablar de su Exposition of the Old and New Testaments; de hecho, el nombre del autor se usa como sinónimo de la obra.

C. H. Spurgeon recomendaba que «todo pastor debería leer a Matthew Henry completa y cuidadosamente al menos una vez». George Whitfield lo leyó cuatro veces a lo largo de su vida, la cuarta de rodillas. Muchos creyentes lo usan para su tiempo diario devocional.

Desde hace tiempo existen ediciones en español de lo que muchos consideran el mejor comentario de la Biblia. Pero ninguna de estas ediciones refleja con exactitud lo que escribió el puritano galés. Existen ediciones abreviadas que nos dan la esencia pero no la totalidad de sus palabras. Otra traducción fue hecha por alguien que no compartía la teología de Henry e iba suprimiendo, cambiando o añadiendo conforme a sus propias inclinaciones.

Total, al lector hispanoparlante le ha sido imposible acercarse al auténtico Matthew Henry si no habla el inglés. Hasta ahora. En enero del 2015 apareció el primer tomo de una nueva traducción de Matthew Henry, editado por Editorial Peregrino. Al jubilarse, el hasta aquel entonces director de Peregrino, Demetrio Cánovas, ha dedicado buena parte de su tiempo a un proyecto que llevaba años soñando: una versión íntegra y fiel delmagnum opus de Matthew Henry. Ha reunido un equipo de traductores, todos voluntarios, que poco a poco van entregando sus trabajos. Hasta la fecha están disponibles los tomos de Génesis, Daniel y Oseas, y el próximo tomo, Joel, Amós y Abdías aparecerá dentro de muy poco.

Dice el refrán que las cosas de palacio van despacio. Y así es en el palacio de este proyecto. Calcula tú cuánto tiempo tardarán en terminar toda la Biblia siguiendo a este ritmo. Entonces, pedimos oración por el proyecto y por todos los que están comprometidos con ello. Es un trabajo arduo y difícil, pero creemos que de mucho valor. Y si te animas a prestar tus dones y tiempo para echar una mano, ponte en contacto con nosotros.

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Para solicitarlos puedes escribirnos a Televenta@editorialperegrino.com

 

Mateo Hill.- Editorial Peregrino

 

 

X Conferencia Editorial Peregrino

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Andrés Birch en conferencia de la mañana

El sábado 14 de mayo se celebró la X Conferencia de la Editorial Peregrino en Valdepeñas, Ciudad Real, con el tema “El Espíritu Santo”. Coincidiendo con la presentación de su libro, Hablemos de… El Espíritu Santo, Andrés Birch, pastor de Palma de Mallorca, predicó en dos sesiones con el objetivo anunciado de procurar conseguir que los asistentes se maravillaran ante la persona del Espíritu Santo y dieran gloria a Dios por todo lo que es y hace.

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En la primera sesión, titulada “El Espíritu Santo: la persona menos conocida de la Trinidad”, hizo un recorrido a través de una sorprendente cantidad de textos bíblicos que enseñan acerca de la persona del Espíritu Santo en la Trinidad y su presencia activa en la creación, en la inspiración de la Palabra, en el tiempo antes de Cristo, en la vida de Cristo y en la Iglesia. Por la tarde, en “El Espíritu Santo: el amigo invisible del creyente”, el tema se centró en el papel del Espíritu Santo en la vida de cada cristiano, y fue de una aplicación más personal, al recordarnos, a través de distintos pasajes, cómo el Espíritu mora en el creyente, le da testimonio, intercede por él, lo santifica, lo llena,  lo capacita, lo ilumina, lo guía, lo fortalece y lo ama. Andrés afirmó que el hecho de que el Espíritu Santo sea a veces considerado como un tema de división entre creyentes más que alguien a quien amar y ante quien asombrarse es una tragedia, e hizo también un llamado a la unidad entre los creyentes a pesar de diferencias en temas secundarios.

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Andrés Birch, Mateo Hill y Eddy Muskus

 

El día también fue una buena oportunidad para disfrutar de un buen tiempo de comunión entre los asistentes, así como una oportunidad para Editorial Peregrino de exponer información acerca de sus novedades, proyectos editoriales, y otras iniciativas como la distribución de literatura cristiana a hermanos en Cuba.

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¡Feliz Cumpleaños! J.C.Ryle

JC-Ryle

Introducción

El 10 de mayo de 1816 nació en Macclesfield, Cheshire, Inglaterra, uno de los autores evangélicos más valorados: el obispo anglicano de Liverpool Juan Carlos Ryle. Es incontable el número de personas que se han beneficiado de sus escritos a lo largo de los años. En su propia época fue muy apreciado por sus propios contemporáneos. Spurgeon lo consideraba como «el mejor hombre que había en la Iglesia de Inglaterra». En nuestros días, Ryle fue recomendado muy efusivamente por autores de la talla de Jim Packer y Martyn Lloyd-Jones, entre otros. Sus obras han sido traducidas a muchos idiomas, entre ellos al español. Es bueno aprovechar los doscientos años de su nacimiento para preguntarnos sobre algunas de las razones que han hecho que sus libros hayan tenido tanta popularidad en el pueblo evangélico. Es igualmente interesante que podamos extraer algunas lecciones de su obra que puedan ayudarnos a nosotros hoy. Y es que muchas de las cuestiones que preocuparon a Ryle, y las respuestas que dio, siguen siendo muy relevantes hoy. Pero, de entrada, repasemos por un momento su vida.

Breve bosquejo biográfico

J. C. Ryle procedía de una familia que había prosperado económicamente. Las empresas de su abuelo y su padre habían tenido mucho éxito comercial. Con el tiempo, su padre entró en un negocio bancario que resultó también muy floreciente. Juan Carlos, que era el hijo mayor, pudo por ello estudiar en prestigiosos lugares como Eton y, posteriormente, en Oxford. Ryle se convirtió al evangelio en 1837. Hasta ese momento había recibido las verdades del cristianismo de una manera externa y nominal, pero en el verano de ese año experimentó el nuevo nacimiento del que habla Cristo en Juan 3. De su testimonio, que dejó plasmado para sus hijos en un escrito de naturaleza autobiográfica, destaca su profunda convicción de pecado, lo precioso que le resultó entonces Cristo, y el gran valor de la Biblia para orientar su vida. Pero la bancarrota azotó a su familia en 1841, perdiendo tanto su casa como toda la fortuna familiar. Este acontecimiento marcará su vida de una manera muy especial, pues ese mismo año Ryle toma la decisión de entrar en el ministerio de la Iglesia de Inglaterra. Su primer pastorado comenzó en 1842 en Fawley, Hants, aunque a lo largo de su vida pastoreó congregaciones en otros muchos lugares de Inglaterra. En 1845 se casó con Matilda Plumptre. Este año es igualmente importante porque comenzó a publicar sus primeros tratados, que luego, agrupados, formarían los capítulos de sus muchos libros. Su primera hija, Georgina, nació en 1847. Al año siguiente muere su mujer. En 1850 se volvió a casar. Su nueva esposa, Jessy Walker, le dio cuatro hijos: Isabelle, Reginald, Herbert y Arthur. En 1851 comenzó la publicación de sus tratados y mensajes en forma de libro. A los diez años de su segundo matrimonio y después de una larga enfermedad, falleció también su segunda esposa. En 1861 se vuelve a casar con Henrietta Clowes. En 1865 aparece el volumen de Juan de suComentario Expositivo de los Evangelios. Este será el primero de una serie sobre los cuatro evangelios, que forma parte de las obras más apreciadas por los numerosos lectores de Ryle. En 1868 aparece su libro sobreLos Líderes Cristianos del siglo XVIII. Ryle es muy conocido ya, por lo que recibe muchas invitaciones para predicar en otros muchos lugares de Inglaterra como Oxford, Londres y Cambridge. Entre los años 1877 y 1879 aparecerán sus obras más famosas, entre ellas La Santidad o Sendas Antiguas. Con 63 años es elegido primer obispo de Liverpool. En 1889 muere su tercera esposa. Diez años después predica su último sermón, muriendo el 10 de junio de 1900 en Lowestoft, Inglaterra.

La importancia crucial de la historia

La primera lección que podemos aprender de Ryle tiene que ver con la historia. Hemos de recordar que la fe cristiana es una fe histórica. Dios se ha revelado a nosotros, en el tiempo y en el espacio, por medio de personas que vivieron y acontecimientos que han tenido lugar en la historia. Es más, las Escrituras abundan en exhortaciones a no olvidar la historia de la intervención de Dios a favor de su pueblo: Deuteronomio 5:15; 7:18; 15:15; 24:18, etc. Uno de los pasajes que más me gustan en ese sentido es el de Josué 4, en el que el sucesor de Moisés ordena que un representante de cada una de las tribus de Israel recoja una piedra del lecho del Jordán, v. 5. Josué las tomó y con ellas levantó en Gilgal un memorial para las generaciones futuras, vv. 20,21. Su propósito era recordar que Dios, como había hecho con el Mar Rojo anteriormente, secó el Jordán delante de su pueblo, vv. 22,23, para que así pudieran pasar a tomar posesión de la Tierra Prometida. Así el pueblo no olvidaría que fue por la mano poderosa de Dios que pudieron pasar el Jordán y, de esa manera, no se apartaría de él, v. 24.

De la misma manera, Ryle creía imprescindible recordar la historia de la Reforma Protestante del siglo XVI, a los puritanos, a los que consideraba como los expositores bíblicos más fieles a la «mente de la Escritura» y el Gran Despertar Evangélico del siglo XVIII con aquellos grandes hombres que Dios levantó entonces como Jorge Whitefield y los hermanos Wesley, entre otros muchos. Era importante hacerlo, porque, como Israel en el pasado, es fácil olvidar que esos acontecimientos fueron actos poderosos y significativos de Dios a favor de su pueblo. Los escritos del obispo evangélico están imbuidos de los principios de la Reforma. Vemos la ascendencia de la Reforma en Ryle en su clara denuncia de los peligros del catolicismo romano para la salud espiritual de las almas. Pocos autores se expresan con tanta perspicacia acerca de las enseñanzas de la Iglesia católica romana. La impronta puritana está igualmente presente en su obra, en su riguroso análisis de los textos bíblicos y en la aplicación de esa enseñanza a la vida de los creyentes. El avivamiento aparece también en sus escritos, no solo recordando a aquellos líderes del mismo sino incluso por medio de su estilo práctico y directo que recuerda también a los predicadores del Gran Despertar. La primera lección, pues, que nos transmite Ryle es la de no olvidar nuestra identidad evangélica. Ryle prestaba mucha atención a la Reforma en Inglaterra y a los hombres que Dios levantó en esa época. También escribió sobre los predicadores del avivamiento. No quería que sus compatriotas olvidaran lo que Dios había hecho por el Reino Unido. En cuanto a nosotros, es imprescindible leer acerca de nuestra historia evangélica, conocer bien nuestro pasado: la Reforma en Europa, pero también la Reforma en España y lo que pasó con ella.

Doctrina y vida

A lo largo de su ministerio pastoral como predicador y escritor, Ryle no dejó de subrayar que la naturaleza esencial del cristianismo es asimismo doctrinal. Para Ryle, la importancia de la Reforma Protestante, del puritanismo o del Gran Despertar radicaba en el hecho de que fueron movimientos del Espíritu de Dios en los que se redescubrieron y se mostró la pertinencia para la vida cristiana de las doctrinas esenciales de las Escrituras. Y este es justamente el otro aspecto que creo que muestra la actualidad de Ryle en nuestros días:el acento que puso en la doctrina y el fin práctico que tiene. Pero la doctrina no es un mero conocimiento frío y seco, académico, de las enseñanzas de la Biblia. Es, fundamentalmente, la manera en la que el Dios vivo actúa en su pueblo, para salvarlo y transformarlo. La doctrina, por la presencia del Espíritu Santo, trae vida espiritual. Este aspecto es muy claro en las Escrituras; la fe tiene un contenido que confesar y que Dios usa para hacernos bien: 1 Timoteo 4:13-16; 2 Timoteo 1:13,14; 1 Juan 4:1-6; Romanos 10:8-14, entre otros. La doctrina tiene un fin práctico, nos salva y nos santifica, haciéndonos útiles para la gloria de Dios: Romanos 6:17-19.

En ese sentido, la Reforma fue una vuelta a las enseñanzas de las Escrituras que habían quedado enterradas y marginadas por la Iglesia medieval. Los puritanos mostraron también la amplitud y profundidad de la Biblia y cómo se aplica eficazmente en la vida cotidiana. Los predicadores del Gran Despertar demostraron cómo la proclamación del evangelio puede, con la bendición de Dios, salvar a muchos e, incluso, cambiar el curso de las naciones. Ryle temía que se pudiera abandonar estas enseñanzas que tantas cosas buenas habían traído, por lo que una y otra vez advirtió en su ministerio acerca de los peligros de olvidar la gloria de la fe cristiana. En esto Ryle reflejaba la exhortación de Pablo en Hechos 20:28-32. De la misma manera, nosotros hoy hemos de tener claro que las diferencias con el catolicismo romano son doctrinales. No podemos despistarnos en cuanto a lo que creemos y las razones por las que lo creemos. Asimismo debemos hacer hincapié en la importancia práctica de la doctrina. Tenemos que ser diferentes, la conversión tiene que notarse en nuestras vidas. Ese es el gran legado del puritanismo que Ryle renovó y enfatizó constantemente en su ministerio. Al mismo tiempo, debemos fomentar la pasión por extender el evangelio, una nota distintiva de los tiempos de los avivamientos.

Nada mejor, pues, que leer los mismos escritos de Ryle para beneficiarnos de las doctrinas bíblicas y de su pertinencia para nuestras vidas cristianas. A diferencia de otros buenos autores, hay bastantes títulos de Ryle en español, por lo que es relativamente fácil tener acceso a los mismos. Su estilo llano y directo, partiendo siempre del texto bíblico, hace que sea una delicia leerle. Ryle siempre reta a sus lectores y eso siempre nos resultará conveniente.

José Moreno Berrocal

http://www.editorialperegrino.com

Libros de J. C. Ryle disponibles (solicítalos a televentaep@ono.com): 

advertencia-a-las-iglesiascristianismo-practicosendas-antiguasla-santidad-su-naturaleza-obstaculos-dificultades-y-raices

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meditaciones-sobre-los-evangelios-juan-13-21sencillez-en-la-predicacionel-secreto-de-la-vida-cristiana

El Evangelio

IXEl Evangelio

El Evangelio
Ray Ortlund

¿CÓMO REFLEJA LA IGLESIA LA HERMOSURA DE CRISTO?

El evangelio es un mensaje teológico. Pero este mensaje también crea una hermosura humana; relaciones hermosas en nuestras iglesias, haciendo visible la gloria de Cristo en el mundo de hoy.

En este oportuno libro, el pastor Ray Ortlund argumenta que la doctrina del evangelio crea una cultura del evangelio. En demasiadas de nuestras iglesias, la hermosura de una cultura del evangelio es la pieza que falta en el puzzle. Pero cuando se permite que el evangelio ejerza todo su poder, la iglesia
resplandece con la gloria de Cristo.

«Cuando Ray Ortlund habla, yo escucho. Mi generación ha crecido en conocimiento pero necesita hombres sabios. El pastor Ray es eso para nosotros. Agarra este recurso y escucha a un hombre que abraza por igual la profundidad teológica y la gracia del evangelio».
Eric M. Mason, Pastor principal, Epiphany Fellowship, Filadelfia,
Pensilvania; Presidente, Thriving; autor, Manhood Restored

«Las iglesias no hacen que el evangelio sea verdad. Sin embargo, cuando ‘la luz de Jehová’ está sobre nosotros, la iglesia se convierte en un testimonio poderoso de la gracia de Dios. Con realismo y esperanza, Ray Ortlund nos dice cómo esta gracia puede crecer entre nosotros —a pesar de nuestra debilidad— para que irradiemos la gloria de Cristo».
Bryan Chapell, Presidente emérito, Covenant Theological Seminary;
Pastor principal, Grace Presbyterian Church, Peoria, Illinois

«Ray Ortlund entreteje una profunda reflexión bíblica sobre cómo
la doctrina del evangelio debe llevar a una cultura del evangelio,
usando citas de grandes santos de la historia de la Iglesia. Una
lectura obligada para toda iglesia que quiera ayudar —más que
dificultar— a que los perdidos sean atraídos a Cristo».
Craig L. Blomberg, Profesor distinguido del Nuevo Testamento,
Denver Seminary

«Convincente, confrontador, alentador, inquisitivo y, sobre todo,
fascinante. Qué hermosa visión de lo que la iglesia puede ser a
través del poder del evangelio. Qué evidente es que el evangelio ha penetrado en el corazón de Ortlund. Lee este libro. Ora mientras lo lees. Pide a Dios que use su mensaje grandemente en tu iglesia y en otras muchas también».
Thomas R. Schreiner, Profesor James Buchanan Harrison de
interpretación del Nuevo Testamento, The Southern Baptist
Theological Seminary

«El pastor y erudito Ray Ortlund, en su nuevo libro, expone la
bondad que hay en las buenas nuevas. Y una iglesia que no muestra esta bondad en su vida comunitaria, según él, socava el mismo evangelio que predica. Es un buen argumento, que vale la pena».
Mark Dever, Pastor principal, Capitol Hill Baptist Church,
Washington, D. C.; Presidente, 9Marks

«En este incisivo libro, Ray Ortlund hace el necesario y convincente trabajo de conectar el evangelio que da vida con la experiencia y el testimonio de la iglesia. Su visión de las culturas del evangelio —que florecen en la tierra fértil de la doctrina del evangelio— capturará a aquellos que desean ver el mundo cautivado por Cristo».
Stephen T. Um, Ministro principal, Citylife Presbyterian Church,
Boston, Massachusetts; coautor, Why Cities Matter

168 páginas

7€

Sola Scriptura 2 – Miguel Núñez

 

El Dr. Miguel Núñez (MD, Th. M., D.Min.), sirve como el pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional (IBI) en Santo Domingo, República Dominicana, y es el presidente y fundador del Ministerio Integridad & Sabiduría, que busca como visión despertar a Latinoamérica a la Verdad de Dios.

Es autor de dos libros: “Jesús, el hombre que desafió al mundo y confronta tu vida” y “Una Iglesia Conforme al Corazón de Dios”. También es el co-autor de un libro sobre liderazgo con el nombre de “Seguirazgo”.

Es el co-conductor del programa de televisión “Respuestas: Verdades Absolutas para un Mundo Relativo”, el cual es transmitido a través de toda Latino América y extendido a otros países, presentando una cosmovisión bíblica a una variedad de problemas.

El Pastor Núñez y su equipo ministerial son responsables por la conferencia anual “Por Su Causa”, la cual reúne miles de latinoamericanos en República Dominicana animándolos a regresar a un cristianismo bíblico histórico. A demás, el Dr. Núñez es miembro del Concilio de la Coalición por el Evangelio.

Como médico, el Dr. Núñez, practicó la medicina en los EE.UU. durante 15 años (1982-1997) en el área de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas, y fue profesor clínico del Mount Sinai School of Medicine, en Nueva York.

Él vive en Santo Domingo, donde sirve como pastor, maestro, apologista y es un orador e invitado frecuente en toda América Latina y Estados Unidos. Él ha estado casado por más de 30 años con la Dra. Catherine Scheraldi, quien todavía está en la práctica de la medicina.

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La clave del éxito ministerial de C. H. Spurgeon, de Bob Penhearow

La espiritualidad personal era para Bunyan requisito para la fidelidad y el éxito en el ministerio. Esta pasión se arraigó en la mente y corazón de C. H. Spurgeon.

La Clave del Exito Ministerial

Un fragmento de La clave del éxito ministerial de C. H. Spurgeon, de Bob Penhearow (Editorial Peregrino, 2016).     (La parte del libro referida a continuación trata sobre Bunyan y su influencia sobre Spurgeon)   Bob Penhearow.

Los escritos de Bunyan revelan su convicción personal de que la espiritualidad en el ministerio es absolutamente esencial para la fidelidad en el ministerio. Bunyan sostenía encarecidamente la idea de que un ministro debía ser nacido de nuevo y llamado al ministerio. Mantenía con tenacidad la integridad en el ministerio, la oración en el ministerio, la fidelidad en el ministerio, la espiritualidad en el ministerio y la gracia de Dios en el ministerio. Bunyan también creía que era necesario advertir severamente contra los falsos pastores.

1. Un ministro nacido de nuevo

Bunyan creía firmemente que un ministro tenía que ser convertido por encima de titulado. De manera clara advirtió a los predicadores y a los defensores del evangelio de que se aseguraran de ser verdaderamente nacidos de nuevo. Esto se ve en el libro escrito por John Bunyan en sus primeros años de ministerio y titulado A Few Sighs from Hell (Suspiros desde el Infierno) basado en una exposición de Lucas 16:19-31. El libro se publicó primeramente en 1658 y se publicó nueve veces más durante la vida de Bunyan. La primera publicación contiene un extraño prólogo escrito por John Gifford, el pastor de Bunyan en Bedford. Bunyan advierte a los ministros del evangelio de que se aseguren de ser verdaderamente nacidos de nuevo. Bunyan escribe: Aseguraos de no contentaros con tener una noción vacía de las Escrituras en la cabeza, la cual os puede llevar lejos, incluso tan lejos como para discutir por la verdad, predicar el evangelio, trabajar para defender el evangelio frente a aquellos que lo refutan, y aun así, encontraros a la mano izquierda de Cristo en el día del juicio, por cuanto tratasteis únicamente con una noción o con el conocimiento tradicional de ello. George Offor, el editor de Bunyan, añade en las notas a pie de página: «de todos los hombres más miserables deben estar aquellos ministros y profesores de religión que en el gran día digan: “Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre?” y a quienes el Señor les diga “nunca os conocí, apartaos de mí hacedores de maldad”». Para Bunyan, la conversión no era solamente una experiencia emocional sino más bien una vida transformada y vivida bajo el señorío de Cristo. Bunyan concluye su discurso diciendo: Asegúrate de escapar de esas rocas tan peligrosas a mano derecha e izquierda, mira que tu fe sea como la que habla la Escritura. Que no estés satisfecho sin ella, sin esa fe traída por la poderosa obra de Dios que revele a Cristo a ti y en ti y te libere completamente de tus pecados por su preciosa sangre. Tal fe, si atiendes a ella, obrará en tu corazón y primeramente verás la naturaleza de la ley y [segundo] también verás la naturaleza del evangelio y el deleite en su gloria; también encontrarás que tu corazón y alma son atraídos a Cristo Jesús hasta el punto de entregarle todo tu ser para que sea gobernado por él para su gloria y se conforme por la fe del mismo Señor Jesús.

2. Un ministro llamado al ministerio

Históricamente, los ministros disidentes ingleses creían fuertemente que el oficio de pastor era un oficio santo al cual el Dios Todopoderoso llama y nombra a sus siervos escogidos. Offor da detalle del llamado de los ministros disidentes Ingleses en el tiempo de John Bunyan: Primero, se notan sus dones en oración y conversación sobre las cosas del Señor, su aptitud en ilustrar y confirmar lo que avanzan en la Escritura; en segundo lugar, se les anima a orar y a dirigirse a los niños pobres en una escuela dominical. Si ellos manifiestan una aptitud para enseñar, en tercer lugar se les invita a dar una exhortación a la iglesia en privado; entonces, en cuarto lugar, se les anima a orar y a predicar entre los pobres de los pueblos y en las casas de trabajo. El Dios que dio el deseo y el talento, pronto abre puertas para un mayor uso público. En muchos casos entran en un curso de estudio para prepararse para su trabajo, pero muchos de nuestros más valiosos ministros, como Bunyan, confían solo en su oración y estudio de las Escrituras. Su colegio fue una prisión y su biblioteca, la Biblia. Bunyan vino con enorme poder para luchar contra el príncipe de las tinieblas. Ningún conocimiento humano podría haberlo preparado para esa terrible y misteriosa batalla. Bunyan comenta acerca de sus experiencias y de ese modo comparte el hecho de que cada ministro del evangelio debe ser llamado y apartado por Dios para este gran y glorioso oficio. Bunyan escribe: Después de llevar cinco o seis años despierto espiritualmente, y después de haber visto la necesidad y el valor de Jesucristo nuestro Señor, y también de haber permitido que mi alma se aventurase en él, algunos de los más capaces de entre los santos entre nosotros —yo digo que los más capaces en juicio y en vida santa—, percibieron que Dios me había tenido digno de entender algunas cosas de su voluntad en su santa y bendita Palabra y me había dado las palabras, en alguna medida, para expresar lo que veía para la edificación de otros; por lo tanto, ellos deseaban, y con gran sinceridad, que yo estuviese dispuesto, en algunas ocasiones, a liderar algunas de las reuniones y compartir una palabra de exhortación con ellos […]. Para ir concluyendo, siendo todavía requerido por la iglesia, después de una solemne oración al Señor y de ayuno, fui llamado aún más particularmente a seguir adelante, y nombrado a una mayor y más pública predicación de la Palabra, no solo a aquellos que creen sino también a compartir el evangelio a aquellos que todavía no han recibido la fe.

3. La integridad en el ministerio

Bunyan estaba firmemente convencido de que la integridad y la espiritualidad personal son esenciales para la fidelidad del ministro, ya que el ministro es el pilar de la iglesia y, por lo tanto, debe ser un ejemplo piadoso en vida y conducta. En el libro Solomon’s Temple Spiritualized (La espiritualización del Templo de Salomón) (1688; basado en Ezequiel 43:10-11), Bunyan busca presentar a sus lectores la maravilla de la «gloria del evangelio» en el Templo de Salomón. Bunyan advierte severamente a los ministros en relación a la codicia: La codicia hace a un ministro oler mal (un olor asqueroso), y parecerse más a un perro glotón que a un apóstol de Jesucristo […]. Ahora bien, ellos son las columnas de la iglesia y están en la puerta de la casa […] para que la iglesia pueda aprender de ellos a despreocuparse de las cosas del mundo y también a ser rica en amor y caridad hacia los hermanos. Un ministro codicioso es algo muy vulgar […] ya que los ojos de todos en las puertas están sobre ellos, han de ser modelos y ejemplos de buenas obras […]. Oh, iglesias, que vuestros ministros sean embellecidos con vuestro amor, que ellos puedan embelleceros con su amor y que también puedan ser un ornamento para vosotros y para el evangelio que os ministran para la gloria de Jesucristo.

4. La oración en el ministerio

Al exponer acerca del amor de Cristo, Bunyan espera que todo ministro ame sinceramente el rebaño que ha sido puesto bajo su cuidado. Este amor debe demostrarse a través de una sincera y honesta oración por el rebaño: Este es el primer lugar donde se nos muestra el amor de un ministro por Jesucristo. El amor de un ministro por su rebaño se ve en su oración por ellos; normalmente Pablo, en sus epístolas, ya sea al inicio o al final o en ambos lugares, da a entender a las iglesias que él a menudo ora a Dios de corazón por ellos […], y no solo esto, sino que también especifica las misericordias, bendiciones y beneficios que para ellos pidió sinceramente a Dios.

5. La fidelidad en el ministerio

Paul’s Departure and Crown (La partida y corona de Pablo), un manuscrito escrito y preparado por Bunyan para ser publicado, fue uno de los diez manuscritos encontrados después de la muerte de Bunyan. Según Offor, este manuscrito tiene la marca de haber sido compuesto y quizás predicado hacia el final del peregrinaje de Bunyan en esta tierra. En este manuscrito, Bunyan expone 2 Timoteo 4:6-8 y expresa la necesidad de ser fiel al manejar la Palabra de Dios: Este mal debe evitarse: por medio de un cuidado diligente por parte de los ministros; por medio de una predicación diligente de la Palabra del Señor; y por medio de sanos reproches, correcciones y exhortaciones a aquellos, quien quiera que sean, en quienes se observa cualquier mínimo viraje o desvío del evangelio. Todos los ministros del evangelio tienen la autoridad que pertenece a su llamado y oficio, y no necesitan del poder del ser humano para establecer las leyes de Cristo en plena ejecución en su iglesia.27 Más adelante en el manuscrito, Bunyan hace un número de consideraciones concernientes a la fidelidad de un ministro del evangelio: Primero: Si eres fiel al hacer el trabajo que Dios te ha encomendado en este mundo para su nombre, trabaja para vivir mucho en el favor y el sentido de la libertad dada por Jesucristo […]. Segundo, trabaja para ver belleza y gloria en la santidad y en todo buen trabajo: esto tiene mucho que ver con la dedicación de tu corazón […]. Tercero, […] ten en gran consideración tener un corazón y conciencia temblorosos […]. Cuarto, […] que la religión sea el único asunto que capture tu tiempo y tus pensamientos […]. Quinto, […] ten cuidado de no parar o quedarte estancado cuando tengas mucho trabajo por hacer […]. Sexto, […] esfuérzate para que tu corazón tenga un correcto entendimiento, tanto de las cosas de este mundo presente como de las cosas que han de venir […]. Séptimo, […] ten cuidado de que no se te escape o no dejes pasar la oportunidad presente que la providencia pone delante de ti […]. Octavo, […] cree que cualquier cosa buena que hayas hecho para él, si es hecha de acuerdo a la Palabra, no solamente es aceptada por él ahora, sino que también queda grabada para ser recordada en tu favor en el tiempo que viene; sí, está guardada para ti como un tesoro en un cofre y será sacada y galardonada delante de los hombres y los ángeles para tu eterna consolación por Jesucristo Señor nuestro.

6. La espiritualidad en el ministerio

Bunyan, en el mismo discurso, continúa escribiendo sobre la espiritualidad en el ministerio. Bunyan amplía el cuarto punto con una serie de puntos secundarios, designados para demostrar el ejercicio práctico de la santidad en el corazón: Diariamente reúne tu corazón con Palabra de Dios, de tal manera que esta lo nivele y también lo llene […]. Recuerda continuamente que cada día tienes el trabajo que se te ha asignado; y que basta a cada día su propio mal […]. Deja que a tu corazón le afecte más aquello que concierne al honor de Dios y al provecho de la gloria del evangelio, que tus preocupaciones como hombre y todo avance en este mundo […]. Analiza tu propio corazón cada día antes de dormir, considera lo que has recibido de Dios, lo que has hecho por él y dónde también has tenido carencias. Esto engendrará alabanza y humildad y te permitirá redimir el día que ha pasado […].

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Al exponer 1 Timoteo 3, Bunyan se centra en el oficio de pastor y enfatiza las demandas y expectativas en cuanto a la espiritualidad personal en el hogar. Bunyan destaca cuatro aspectos esenciales en la espiritualidad personal. Uno, un pastor debe tener un sano entendimiento de la verdad bíblica y ejercitar un liderazgo bíblico en su familia (Tito 1:9:2 Efesios 6:1-4). Dos, un pastor debería ser apto para enseñar, reprender y exhortar, como debe hacer el cabeza de familia (1 Timoteo 3:2; Deuteronomio 6:7). Tres, un pastor debe ser ejemplo en fe y santidad, al igual que el cabeza de familia (1 Timoteo 3:2-4; 4:12). Cuatro, el pastor debe ejercer liderazgo al convocar a la iglesia en la oración y en la predicación como verdaderamente debería ser de cada cabeza familiar.

7. La gracia en el ministerio

Bunyan tendría mucho que decir en cuanto a la dureza de algunos ministros de hoy en día y a la dureza de su mensaje. Bunyan correctamente creía en predicar de corazón a corazón más que en amartillar a la congregación domingo tras domingo. En referencia a la necesidad de que los ministros hablen llenos de gracia, comenta lo siguiente: Hay una incidencia [la fuerza con la cual un cuerpo choca contra otro] en nosotros, no sé cómo sucede, pero cuando nos convertimos tratamos con desdén a aquellos que dejamos atrás. Qué pobres necios somos, nos olvidamos de que nosotros mismos también estuvimos como ellos. Sería mejor que nosotros, ya que hemos probado la gracia del Señor, se la llevásemos a ellos, de tal manera que pudiésemos darles motivos convincentes para creer que hemos encontrado la misericordia que también deja la puerta abierta para que ellos puedan venir y ser partícipes con nosotros. Ministros, yo digo que así debería hacerse con la doctrina y en todos los demás aspectos. La austeridad no es para nosotros ni en doctrina ni en conversación. Nosotros mismos vivimos por gracia; demos como recibimos y trabajemos para persuadir a los pecadores que Dios ha dejado detrás de nosotros, seguir tras ellos para que puedan ser partícipes con nosotros de la gracia. Somos salvos por gracia; vivamos como aquellos que tienen la gracia. Que todas nuestras cosas, de cara al mundo, sean hechas con amor hacia ellos; compadécelos, ora por ellos, sé cercano a ellos para su bien; no caminemos por las calles y tengamos tal comportamiento que demostremos que eludimos tocar a los pobres que son dejados atrás; no, no lo hagamos con un par de pinzas. No debe ser así de los ministros.

[…]

Sin ninguna duda, la convicción de Bunyan de que al éxito ministerial le precede la espiritualidad ministerial queda innegablemente establecida.

Conclusión

John Bunyan murió en 1688. La búsqueda de santidad cautivó todo su ser a lo largo de su vida. Su predicación y escritos reflejan esta continua pasión, y su anhelo de una espiritualidad personal se resume en su libro Dying Sayings (Dichos de un moribundo) acerca del pecado: «El pecado convierte toda la gracia de Dios en algo licencioso; es el desafío de su justicia, la violación de su misericordia, la burla de su paciencia, el desdén de su poder y el desprecio de su amor». La espiritualidad personal era para Bunyan requisito para la fidelidad y el éxito en el ministerio. Esta pasión se arraigó en la mente y corazón de C. H. Spurgeon quien, como veremos en el siguiente capítulo, examinó, cuando era joven, los escritos de Bunyan y continuó caminando en su camino a lo largo de toda su vida y ministerio.

Protestante Digital 

Editorial Peregrino 2016

 

T4G – Together for the Gospel

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¿Cómo se llama un grupo de ovejas? Sí, una manada o un rebaño. ¿Y de abejas? Un enjambre. ¿De peces? Un banco. ¿Y de pastores reformados? Creo que a partir de ahora los voy a llamar un T4G. Me explico…

T4G es como se conoce Together for the Gospel, que en español sería algo así como Juntos por el Evangelio. Empezó como una amistad entre cuatro pastores de diferentes denominaciones en América del Norte y hoy día se expresa en una conferencia bienal centrada en una cosa: el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

Acabo de volver de Estados Unidos, donde pude asistir por primera vez a la conferencia; ¡qué privilegio!10000 pastores reunidos en el estadio de baloncesto de Louisville, Kentucky, para escuchar a algunos de los mejores predicadores reformados del mundo angloparlante: Ligon Duncan, Al Mohler, Mark Dever, John Piper, C. J. Mahoney, John MacArthur, David Platt, Kevin DeYoung, Thabiti Anyabwile y Matt Chandler. Centrada en la Reforma, esta sexta conferencia fue como una antesala de todas las celebraciones del V centenario en 2017.

Como creyente, pude apreciar las predicaciones para mi alma. Como predicador, disfruté de la maestría de cada exponente de la Palabra. Como músico, me emocioné al cantar verdades sublimes rodeado de 10000 personas. Como editor, pude reunirme con representantes de diferentes ministerios, cosa que esperamos redunde para el crecimiento y avance de Peregrino. Y como amante de los libros, casi sufrí una sobredosis literaria, no solo por los libros regalados (unos veinte), sino también por la megalibrería montada para la ocasión.

He tenido poco tiempo para reflejar sobre ello, pero déjame compartir lo que se me ha ocurrido hasta ahora. Primero, ¡cuánto se anima uno en las conferencias! Por supuesto que entre 10000 es fácil animarse; pero es verdad que toda conferencia anima, solo por el hecho de estar con otros creyentes, fuera de la rutina diaria y dentro de un ambiente concentrado de alimento espiritual. La comunión cristiana y la predicación de la Palabras son, no lo olvidemos, medios de la gracia que Dios nos ha dado para nuestro bien. Debemos alentarnos a invertir tiempo y dinero en asistir a buenas conferencias. ¿Y por qué no?, ir ahorrando para el próximo T4G en 2018 (hay traducción simultanea al castellano).

También, me quedé pensando que la iglesia del Señor es mucho más grande que el mundo que me rodea. Mi iglesia cuando era joven nunca pasó de las 50 personas; las iglesias que he pastoreado han sido realmente pequeñas; la iglesia de la cual soy miembro actualmente no llega a ochenta miembros. Pero la obra de Dios es más grande de lo que veo. Somos parte de algo muchísimo más grande de lo que podamos imaginar: la Iglesia de Dios.

En último lugar, esta conferencia solo lleva desde el año 2006; era la sexta conferencia. Ya asisten 10000 personas, sean pastores o líderes; es decir, representan a un gran número de iglesias. Y todos firmes en las doctrinas de la gracia y las cinco «solas». Mirando la muchedumbre en la sala me quedé en algún momento con envidia. Pero luego pensé: «lo que Dios ha hecho aquí en los EE. UU. lo podrá hacer en España». Incluso lo tomé como un reto para hacer lo que esté en mis manos, en especial con Editorial Peregrino, para que en la voluntad de Dios podamos ver aquí en España más y mejores encuentros así. ¡Ojalá viva yo para ver a 10000 pastores, un verdadero T4G de ellos, reunidos aquí en nuestra querida España!

Mateo Hill.- http://www.editorialperegrino.com

Las 5 Solas – Sola Scriptura 1 – Miguel Núñez

El Dr. Miguel Núñez (MD, Th. M., D.Min.), sirve como el pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional (IBI) en Santo Domingo, República Dominicana, y es el presidente y fundador del Ministerio Integridad & Sabiduría, que busca como visión despertar a Latinoamérica a la Verdad de Dios.

Es autor de dos libros: “Jesús, el hombre que desafió al mundo y confronta tu vida” y “Una Iglesia Conforme al Corazón de Dios”. También es el co-autor de un libro sobre liderazgo con el nombre de “Seguirazgo”.

Es el co-conductor del programa de televisión “Respuestas: Verdades Absolutas para un Mundo Relativo”, el cual es transmitido a través de toda Latino América y extendido a otros países, presentando una cosmovisión bíblica a una variedad de problemas.

El Pastor Núñez y su equipo ministerial son responsables por la conferencia anual “Por Su Causa”, la cual reúne miles de latinoamericanos en República Dominicana animándolos a regresar a un cristianismo bíblico histórico. A demás, el Dr. Núñez es miembro del Concilio de la Coalición por el Evangelio.

Como médico, el Dr. Núñez, practicó la medicina en los EE.UU. durante 15 años (1982-1997) en el área de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas, y fue profesor clínico del Mount Sinai School of Medicine, en Nueva York.

Él vive en Santo Domingo, donde sirve como pastor, maestro, apologista y es un orador e invitado frecuente en toda América Latina y Estados Unidos. Él ha estado casado por más de 30 años con la Dra. Catherine Scheraldi, quien todavía está en la práctica de la medicina.

Martín Lutero

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Martín Lutero, nacido como Martin Luder, después cambiado a Martin Luther, como es conocido en alemán (Eisleben, Alemania, 10 de noviembre de 1483-ibídem, 18 de febrero de 1546), fue un teólogo y fraile católico agustino que comenzó e impulsó la reforma religiosa en Alemania, y en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante y la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo.

Lutero se caracterizó por exhortar a que la Iglesia cristiana regresara a las enseñanzas originales de la Biblia, impulsando con ello una reestructuración de las iglesias cristianas en Europa. La reacción de la Iglesia católica ante la reforma protestante fue la Contrarreforma. Sus contribuciones a la civilización occidental se llegan a considerar más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con Catalina de Bora el 13 de junio de 1525 inició un movimiento de apoyo al matrimonio sacerdotal dentro de muchas corrientes cristianas.

 

Cipriano de Valera (1531/2 – 1602)

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Cipriano de Valera (Fregenal de la Sierra —Badajoz—, 1531/2 –Londres, d. 1602), comúnmente conocido como «El hereje español», fue un monje jerónimo y humanista, autor de la llamada Biblia del Cántaro (1602), considerada la primera edición corregida de la Biblia del Oso de Casiodoro de Reina (Montemolín —Badajoz—, c. 1520–Francfοrt del Meno —Sacro Imperio Romano Germánico—, 1594) de 1569, nombrada hasta hoy como Biblia Reina-Valera.
 
Entre los monjes, crece la sospecha de que la Inquisición sigue muy de cerca sus actividades… Pese al riesgo, se toma la decisión de dirigirse a Ginebra a través de varias rutas.
 
Durante el verano de 1557, doce monjes huyen del monasterio: el prior, Francisco Farías; el vicario, Juan de Molina; el procurador, Pedro Pablo; y los frailes Antonio del Corro, Hernando de León, […] Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera. De los que no lograron escapar, unos cuarenta fueron quemados en los autos de fe de 1559 (24 de septiembre), 1560 (22 de diciembre) y 1562 (26 de abril); otros fueron condenados «en ausencia».
 
Ya en Ginebra, va conociendo a los demás miembros de la comunidad española (el 1 de octubre de 1558 es admitido con otros siete compatriotas como «habitante» de la ciudad), entre los que destaca el ya citado Juan Pérez de Pineda; así como a Juan Calvino, de quien será discípulo y traductor, o Teodoro de Beza, con el que estudia Teología en la Academia calvinista de Lausana.
 
Pero será en Inglaterra donde resida desde su llegada a principios de 1559 —inmediatamente después de la coronación de Isabel I el 15 de enero— hasta su fallecimiento no antes de 1602, contraiga matrimonio «con una dama inglesa», la propia reina lo nombre profesor de Teología del Magdalene College de Cambridge (1559-1567), frecuente el templo de Santa María de Hargs, se incorpore en 1565 a la Universidad de Oxford como maestro en Artes, sea nombrado tutor de Νichοlas Walsh o vaya y venga, continuamente, a Αmsterdam.

¡Despierta!

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Por primera vez en mi vida empiezo a escribir un blog con las palabras «escribo desde América». El sábado pasado cogí el avión en Madrid para viajar a la «tierra de los libres». Nueve horas después llegamos a Atlanta y tras una espera de tres horas y otro vuelo de sesenta minutos, llegamos a la ciudad de Louisville.

La razón de mi visita es asistir a la conferencia Together for the Gospel (Juntos por el evangelio) y poder hacer contactos para avanzar la obra de Peregrino, tanto en España como en todo el mundo hispanoparlante. Esta conferencia empieza hoy, y seguramente la semana que viene la mencionaremos en este blog.

Pero ayer, lunes, se había organizado una preconferencia, Despierta, «un llamado a pastores y líderes latinoamericanos», con unos 500 pastores y líderes de todo el continente americano reunidos alrededor de la Palabra de Dios. Tuvimos el privilegio de escuchar a Al Mohler, Juan Sánchez, Miguel Núñez y John MacArthur, todos hombres comprometidos con las doctrinas de la Reforma. Con tres paneles de coloquio (con participación de dos autores de Peregrino, Sugel Michelén y Andrés Birch), fue un día muy completo.

Y eso sin añadir la exposición de diferentes entidades y librerías. Hablando de libros, ¡nunca me han regalado tantos libros en un solo día! Al final de cada sesión, había mesas en las puertas con libros gratis. (Y por lo que me dicen, esto sigue en la conferencia principal). ¡Estoy en la gloria!

Llegamos a casa anoche cansados. Por cierto, estoy con mi buen amigo Xavi Pérez Patiño; algunos se acordarán de él cuando trabajaba en Peregrino. Está en su tercer año de estudios teológicos en Jackson, Mississippi. Como decía, llegamos a casa agotados; menos mal que tenemos una mañana libre entre conferencia y conferencia. Aunque con el efecto del cambio de hora me despierto muy pronto, por eso tengo tiempo para escribir.

¿Impresiones hasta ahora? Muchas. Primero, pequeñez. Peregrino es casi «un Don Nadie» comparado con las casas editoriales grandes, que tienen sus departamentos españoles. Tenemos mucho terreno a cubrir, no porque queramos ser como ellos, sino para poder ser realmente útiles para nuestros hermanos latinoamericanos.

Segundo, realismo. Creo que es natural en el ser humano pensar que cada uno es el centro del mundo. Así veo el mundo, desde el centro que soy yo, y todo gira alrededor mío. Y creo que es así con España. Viviendo en nuestra península al extremo oeste de Europa, olvidamos que no somos el centro del mundo. Pero ayer apenas se mencionó España. No somos tan relevantes para nuestros hermanos latinoamericanos como pensamos. Quizá nos moleste, pero crecer en humildad nunca viene mal, ¿verdad?

Por último, ánimo. Los que llevan tiempo leyendo estos blogs sabrán que últimamente estoy algo animado con la iglesia. Y lo que vi ayer solo sirvió para confirmar mi ánimo. Creo que Dios está obrando en el mundo que habla la lengua de Cervantes. Ha levantado líderes espirituales en todo el mundo hispano: líderes que aman las doctrinas de la gracia. Hay ministerios sólidos, con teología robusta, que solo existen para servir a las iglesias. Crecen las iglesias a medida que reciben enseñanza arraigada en la Palabra de Dios. Cada vez más, los creyentes demandan comer solo la carne de la sana doctrina.

Es algo que estamos viendo en España en alguna medida. Es algo que Dios está haciendo en América Latina también. Es un gozo ver la mano de Dios obrar. Le damos la gloria porque sigue obrando, sigue edificando su Iglesia. Y quedamos expectantes, anhelando que esto sea, no el final de lo que él está haciendo, sino solo el principio.

Mateo Hill.- http://www.editorialperegrino.com

La gente del libro

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Estaba pensando en la forma tan bonita con la que los cristianos eran llamados antiguamente: “la gente del Libro”. Parece ser que el origen de esta expresión se encuentra en el Corán donde se mencionan a los judíos y a los cristianos como creyentes monoteístas (que creen en un solo Dios) y se les respeta por su adhesión a la Torá. Más tarde, ya en tiempos de la Reforma, los creyentes volvieron a ser reconocidos de esta manera por su lealtad a la Biblia como única y suficiente forma de autoridad revelada.

El hecho es que a pesar de nuestro respeto y amor por las Escrituras somos culpables de malinterpretarla y muchas veces ponemos en boca de Dios lo que Él nunca dijo. ¿Te sorprende leer esto? Déjame que te de tres ejemplos de lo que quiero decir y luego juzga por ti mismo.

El primer ejemplo y uno de los más famosos lo encontramos en Mateo 18:20, donde Jesús nos dice que: “… donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Si nos fijásemos en el contexto veríamos que la idea principal es la seguridad de que el Señor ayudará y guiará con sabiduría a la Iglesia reunida para ejercer disciplina y autoridad. No es una frase apropiada para decir que  el Señor bendecirá con su presencia donde estén mínimo dos personas reunidas para un culto a Dios. ¿Acaso no está presente cuando un solo creyente lo busca a través de la lectura, oración, alabanza o adoración? ¿No es Dios omnipresente? Con razón decía el salmista: ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a donde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.”

El segundo caso lo encontramos en Hechos 16:31, donde leemos: “…Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.” ¿Cuántas veces hemos oído esta frase como si fuera una promesa de salvación para todos los miembros de nuestra familia? Yo muchas. Sin embargo nuestra experiencia y el propio testimonio bíblico nos demuestran todo lo contrario. Lo que ocurre en esta ocasión es que Pablo y Silas proclaman (profetizan) a través del Espíritu Santo lo que iba a ocurrir un poco más tarde cuando la familia del carcelero escuchara la palabra del Señor (vv. 32-34). Que Dios  muchas veces bendiga los miembros de una familia cristiana no nos da derecho a decir que toda nuestra familia será salva porque hayamos creído en el Evangelio. Recordemos que no todos los descendientes de Abraham (la familia de la fe) son verdaderos herederos de la promesa (Jn. 8:39).

El tercer ejemplo que he escogido es aquel tan conocido de Apocalipsis 3:20: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta; entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” He perdido la cuenta de las veces que he visto usar este versículo como una invitación evangelística para el incrédulo. ¡Con la cantidad innumerable de citas bíblicas que se pueden usar para invitar a alguien a recibir a Cristo, se utiliza un versículo que va dirigido única y exclusivamente a la Iglesia! ¿Acaso no hay que leer el versículo 14 para llegar al 20 donde claramente se dice que está escribiendo al ángel (o presidente) de la IGLESIA? ¿Acaso no dice Dios en el versículo 19 que Él reprende y castiga a todos los que ama?, y esto, según Hebreos 12:6, Dios lo hace “…a todo el que recibe por hijo”. El mismo capítulo 3 del libro de Apocalipsis acaba con una solemne advertencia; “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”

Cuando Dios habla, tenemos la obligación de escuchar atentamente; y no solo eso, sino que estamos obligados a usar su Palabra con rectitud y sabiduría. Es el mismo concepto que el Apóstol Pablo, sabiendo que su partida está cercana, le quiere transmitir a Timoteo y por eso le dice: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”(Énfasis mío). El Apóstol usa una palabra que él conocía bien; la que usaría un sastre (o un tejedor de tiendas) para hablar de cortar recto o con exactitud. Esta  figura literaria significa “cortar un camino recto” y en términos teológicos viene a decir que “manejemos la Palabra correctamente” o que “la impartamos sin desviación”.

Si queremos volver a ser conocidos como “la gente del Libro”, sin duda, tendremos que merecérnoslo y esforzarnos un poco para ser fieles transmisores de la preciosa Palabra que Dios ha puesto en nuestras manos. La tarea es tuya y mía.

La Victoria – Arthur Bennett

Victoria

OH, DIVINO REDENTOR

Grande fue tu bondad
al llevar a cabo mi redención,
al consentir que se te convirtiera en pecado por mí,
al vencer a todos mis enemigos.

Grande fue tu fuerza
al soportar la aflicción de la ira divina,
al cargar con mis iniquidades.

Grande fue tu amor
al manifestarte vivo,
al mostrar tus llagas sagradas,
para que todo temor desapareciera y toda duda quedara despejada.

Grande fue tu misericordia
al ascender al Cielo,
al ser coronado y entronizado
allí para interceder por mí,
allí para socorrerme en la tentación,
allí para abrir el libro eterno,
allí para recibirme por fin en tu seno.

Grande fue tu sabiduría
al idear este camino de salvación.

Baña mi alma en los ricos consuelos de tu vida resucitada.

Grande fue tu gracia
al ordenarme acudir al Padre de tu mano,
para estar unido por siempre a él,
para encontrar mi descanso en él,
para encontrar mi paz en él,
para contemplar su gloria,
para honrar al único que es digno de ello;
al ofrecerme al Espíritu como maestro, guía y fuerza para
que pueda vivir arrepintiéndome del pecado,
vencer a Satanás
y encontrar la victoria en la vida.

Cuando estás ausente, todas las desdichas están presentes;
Cuando estás presente, disfruto de todas las bendiciones.

La Gran Comisión – Paul Washer Parte 1

 

Nos es grato compartirles este vídeo. Lo vamos a hacer en dos partes rápidas de ver, les recomendamos prestar atención a las palabras de Washer en cuanto a Misiones, Iglesia, Formación, Estudio, principal mensaje y las formas de administrarlo al oyente. Esperamos sea de su agrado.

https://www.facebook.com/televentaep
https://www.facebook.com/televentaeditorialperegrino/

Paul David Washer se convirtió al cristianismo y experimentó el nuevo nacimiento mientras estudiaba para ser abogado en leyes petroleras en la Universidad de Texas. Tras terminar la carrera, inicio estudios en el Seminario Teológico Bautista del Sur y obtuvo una Maestría en Divinidad. Poco tiempo después de su graduación Paul salió de Estados Unidos y se mudó a Perú para servir como misionero.

Washer trabajó como misionero en Perú por 10 años. Durante ese tiempo fundo la “Sociedad Misionera Heartcry” para apoyar a sembradores de la Iglesia del Perú. El trabajo de HeartCry hoy en día apoya aproximadamente a 200 familias misioneras en 28 países del mundo, en Latinoamérica, África, Asia, Europa, Medio Oriente y Rusia.

Paul Washer, juntamente con la Biblia, cita la historia de la iglesia para darle relevancia a las doctrinas bíblicas que cree y enseña, además frecuentemente cita otros predicadores históricos que considera hombres de gran fe cristiana como Thomas Watson, John Flavel, R. C. Sproul, Robert Murray M’Cheyne, Juan Calvino, Richard Baxter, John Wesley, Leonard Ravenhill, George Whitefield, Charles Spurgeon, A. W. Tozer, George Muller, John Piper, Jonathan Edwards, Martyn Lloyd-Jones, John F. MacArthur, entre otros.

¿Está tu fe basada en la Biblia? – J.I.Packer

James (Jim) Innell Packer (nacido el 22 de julio de 1926) es un teólogo cristiano canadiense de origen británico educado en las tradiciones de la iglesia anglicana y reformada. Actualmente desempeña su labor en la Junta directiva de Profesores de Teología en la Universidad Regent en Vancouver, Columbia Británica . Se le considera uno de los más influyentes evangélicos en América del Norte. Ha sido teólogo emérito de la Iglesia Anglicana en América del Norte , desde su creación en 2009.

¡Celebrémosla de verdad!

Recuerdo mi primera Semana Santa en la iglesia en Santa Cruz de Mudela. Era el año 94, mi primero en el pastorado. Me pasan la lista de los cultos en Semana Santa, y veo que entre jueves, viernes y domingo me tocaban cinco reuniones. «¿Os habéis olvidado del sábado?» Pregunté, pero mi sarcasmo no les decía nada.

¡Cinco cultos! ¡Uf! ¡Socorro! «A ver, explicadme esto —les digo—, ¿por qué tantos cultos? ¿No son días de vacaciones, fiestas y relax?». «Ah —me dijeron—, tú no lo entiendes —Correcto—. Es que eres inglés —Premio—. Te lo tendremos que explicar —A eso iba—. Es que cuando la iglesia empezó, y la iglesia estaba llena de nuevos creyentes, los misioneros pusieron muchos cultos en semana Santa; tantos cultos como procesiones, para que así nadie cayera en la tentación de volver a sus antiguos caminos». Y así empecé a comprender el asunto; ¡y a preparar mis cinco sermones!

Así que una Semana Santa al estilo protestante. El jueves pensando en Getsemaní; el viernes por la mañana la Mesa del Señor y por la tarde sobre la muerte del Salvador; y el domingo dos cultos centrados en la resurrección.

Al pasar los años me enteré de que no todas la iglesias en España son así, todo lo opuesto. Algunos dicen que la Semana Santa es algo de la Iglesia romana y por eso hay que ignorarlo. O que es algo impuesto por los hombres, por el calendario eclesial, y no necesitamos que los hombres nos digan cuándo celebrar la muerte y resurrección de Jesús. ¿Por qué limitarnos a dos días del año cuando tenemos todos los 52 domingos para celebrar y recordar? Otros cogen estos días como fiesta para organizar un retiro o un campamento. Y todo esto está bien.

Sin embargo, no todo lo que hace el hombre está mal. Muchas de las cosas de antes se hacían por algo. Es que somos muy dados a olvidar. ¿No es verdad que teniendo 52 domingos en el año, casi nunca hablamos de la resurrección de Cristo? ¿Cuándo fue la última vez que cantaste uno de estos grandes cánticos de la resurrección? ¿Te acuerdas del último sermón sobre la resurrección?

Bueno, no abogo por que volvamos a llenar la semana de cultos. Pero sí por tomar unos minutos o una hora aparte, para contemplar de nuevo aquellos acontecimientos tan transcendentales. Ve a tu biblioteca y coge un libro que te lleve a la cruz, y te haga pasar por la tumba vacía. Busca el antiguo himnario y lee de nuevo la poesía de los himnos en las sección sobre la muerte y resurrección de Cristo. En estos días, vuelve a leer los últimos capítulos de los Evangelios.

No dejemos que la Semana Santa nos cierre los ojos para no ver a nuestro Salvador.

 

Mateo Hill.- http://www.editorialperegrino.com

El Tesoro de David

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El Tesoro de David
Charles H. Spurgeon

Comentar exhaustivamente los Salmos es comentar el mensaje completo de toda la Biblia. La colocación del Libro de los Salmos en la mitad exacta de la Biblia es estratégica, responde a un propósito concreto: Los Salmos son un resumen poético de todo el mensaje de la Escritura. Desde los hechos de la creación narrados en Génesis, pasando por la historia de Israel y los profetas, hasta la encarnación, vida y muerte expiatoria de Jesús el Mesías, su resurrección, ascensión a los cielos y segunda venida: todo ello está en los Salmos.

La singular virtud del Libro de los Salmos, como señalaba ya en el Siglo IV Atanasio de Alejandría, es que “al venir expresados poéticamente y con armoniosas melodías, estos acontecimientos dejan de ser algo distante. En los salmos el escritor y el lector, el cantor y el oyente, entran en un estado de compenetración a tal nivel que el oyente se apropia de cada una de las palabras como si fueran suyas y se identifica con cada acorde del canto como si saliera de su misma boca”, pues “los Salmos son un tesoro de naturaleza muy especial, que enriquece en gran manera a todos aquellos que profundizan en ellos”.

Charles Haddon Spurgeon, el príncipe de los predicadores, dedicó 20 años de su vida a profundizar en ese “Tesoro” y no sólo con sus propias exposiciones sino recopilando los mejores comentarios de otros grandes autores cristianos desde el Siglo II hasta su época. El resultado fue “El Tesoro de David”, una obra monumental de 7 gruesos volúmenes que ha sido altamente valorada por los pastores de habla inglesa hasta el día de hoy. El texto íntegro de estos 7 volúmenes, hábilmente traducido al español, enriquecido y actualizado con notas exegéticas y explicativas, opiniones de grandes comentaristas del Siglo XX, y referencias bíblicas.

En la amplia Introducción a la Versión Española hallarán información sobre las características técnicas de esta obra singular y acertados consejos sobre cómo utilizarla y sacar el mejor partido de la misma.

Charles Haddon Spurgeon nació en Kelvedon, (Essex, Reino Unido) el 19 de junio de 1834. Se convirtió al cristianismo a los 15 años y predicó su primer sermón a los pocos meses. Su ministerio de predicación tuvo un ascenso imparable hasta culminar en el “Metropolitan Tabernacle” y valerle el apodo de El príncipe de los predicadores. Desarrolló también un extenso ministerio como escritor, del cual, “El Tesoro de David” es su opus magna.

2,480 pp. Tapa Dura

¡Ánimo!

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Siendo un recién convertido, allá por los ochenta, recuerdo escuchar en varias ocasiones a los creyentes decir que teníamos que ser como la iglesia en Corinto. Eran comentarios que buscaban animar a una práctica más carismática en las iglesias. Pero había un gran problema: al leer lo que escribe Pablo a la iglesia allí nos damos cuenta de que no era exactamente una iglesia ejemplar. En su primera epístola canónica a ellos, Pablo tiene que tratar temas como la división, la falta de confianza en la predicación y en sus líderes, inmoralidad en la iglesia, actitudes incorrectas al celebrar la Mesa del Señor, egoísmo a la hora de tratar los dones, falta de orden en la adoración y haber olvidado la esencia del evangelio.

Palabras de ánimo

Al terminar una carta así, el apóstol, siempre pastoral, no quiere acabar sin darles palabras de ánimo. Y así llegamos al versículo 58 del capítulo 15: «Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano».

Pablo anima a sus hermanos, en primer lugar, a estar firmes y constantes. En la doctrina en general, ya que el capítulo 15 empieza hablando de ello, pero de forma específica en la resurrección de Cristo y de la victoria que hay en él, como vemos en el resto del capítulo. Tienen que estar firmes, edificando sus vidas siempre sobre este fundamento . Y tienen que mantenerse constantes en ello, no dejando que nadie les socave los cimientos de su fe.

En segundo lugar, les anima a crecer. Entre todas las cosas que tienen en su vida, tienen que dar prioridad a crecer en lo más importante: las cosas del Señor, recordando que es precisamente esto, obra del Señor. Y tenemos que crecer como árboles en esto. No somos llamados a ser bonsáis para Dios, quedándonos como cristianos enanos toda la vida, sino cedros del Líbano, creciendo cada vez más altos y fuertes.

Por último, el apóstol les anima recordándoles que servir al Señor vale la pena. Es la obra de Dios, es para su gloria, nunca es en vano. Puede parecerlo desde nuestro punto de vista, pero eso es normal; solo tenemos que recordar el llamado de Dios a Isaías: «no te van a hacer caso». Sí, parece todo una pérdida de tiempo a veces, pero no lo es, no es en vano, es la obra del Señor.

Entonces Pablo les anima a actuar, pero ¿qué es lo que usa para estimular el ánimo en ellos? Es la resurrección de Cristo, su triunfo sobre la tumba y la victoria que será nuestra en él. Lo tenemos allí en los versículos anteriores: «Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos»; «Sorbida está la muerte en victoria»; «Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo».

¿Estás desanimado? ¿Las cosas de la vida te pesan? ¿La vida cristiana parece una losa pesada? Mira a Cristo, sí a su cruz, por supuesto, pero también a su tumba, la tumba vacía que era suya y que a la vez es la tuya. ¡En Cristo tenemos la victoria! ¡Ánimo!

¡Ya no dudamos, Príncipe de vida y paz!

Sin ti no valemos; fortaleza das.

Más que vencedores haznos por tu amor,

Y al hogar celeste llévanos, Señor.

Tuya es la gloria, victorioso Redentor,

Porque tú la muerte venciste, Señor.

 

Mateo Hill.- http://www.editorialperegrino.com

Si Dios ama a la humanidad ¿Por qué no todos son salvos?

 

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

La Fe Evangélica ¿Moda o Crecimiento Real?

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Hace un tiempo alguien me preguntó la razón detrás del auge que la fe cristiana ha estado teniendo en ciertos grupos de la población dominicana, y quizás en toda Latinoamérica. La pregunta hacía referencia específicamente a un grupo significativo de personas conocidas de los medios de comunicación y artistas, que han estado abrazando la fe evangélica de una forma muy natural y pública. ¿Se trata este fenómeno simplemente de una moda, o es un fenómeno real?

Esta fue mi respuesta: por un lado, entiendo que estamos frente a una búsqueda espiritual genuina; la población en general se ha cansado de probar el placer en sus diferentes manifestaciones como lo son las drogas, el alcohol, el sexo, el poder y el dinero. Esa población que se ha quedado vacía ha estado abrazando “algo” que no necesariamente corresponde al evangelio de la Biblia, pero luce de esa manera. Ese vacío existencial y esa búsqueda real ha encontrado, lamentablemente, una oferta de un evangelio ofrecido a un precio muy barato. Cuando estamos hablando de una oferta barata del evangelio nos referimos a que, con frecuencia, la fe evangélica ha sido “vendida” al público con la idea de que puedes incorporar a Cristo dentro de la vida que venías llevando hasta este momento, invitándolo a entrar a tu corazón. Ya con eso te puedes considerar cristiano y por tanto salvo. A la luz de la Palabra, esto dista mucho de lo que Cristo y los apóstoles predicaron a la Iglesia Primitiva.

El evangelio es ciertamente una oferta gratuita de parte de Dios, pero esa oferta demanda todo mi ser y toda mi vida. Por definición, el evangelio que Cristo vino a ofrecer al mundo requiere, en primer, lugar un arrepentimiento de mis pecados y, por consiguiente, un cambio del estilo de vida que yo había venido llevando hasta ese momento. La palabra arrepentimiento, shub en el hebreo, implica volverse en dirección contraria, y en el griego el vocablo es metanoia que implica un cambio de mente. Por tanto, se supone que el día en que yo me arrepiento de mis pecados y recibo el perdón por parte del Señor Jesucristo a través de su sacrificio en la cruz, mi vida debe moverse y dirigirse en una dirección opuesta al curso que yo venía llevando, y mi forma de pensar debe cambiar. El evangelio, apropiadamente entendido y aceptado, termina produciendo un cambio radical que incluye la manera de pensar, sentir, ver el mundo, vivir en ese mundo, y la manera como obedecemos las normas de nuestro Dios. El congreso de evangelismo de Lousanne discutió años atrás que es posible ser cristiano solo en nombre, y mencionó 5 categorías diferentes de cómo una persona pudiera considerarse cristiana sin serlo:

1) Alguien que asiste regularmente a la iglesia, adora devotamente, pero no tiene una relación personal con Jesucristo.

2) Asiste a la iglesia regularmente, pero sólo por razones culturales.

3) Asiste a la iglesia, pero sólo en ocasiones especiales como en semana santa, navidad o a ceremonias como bautismos, bodas, etc.

4) Raramente asiste a la iglesia, pero mantiene una cierta relación con alguna iglesia por razones de seguridad, razones emocionales o lazos familiares.

5) No tiene relación con ninguna iglesia y nunca asiste, pero dice creer en el Dios de la Biblia. La primera categoría es la más peligrosa: “Alguien que asiste regularmente a la iglesia, adora devotamente, pero no tiene una relación personal con Jesucristo”.

Y ahí están muchas personas en el día de hoy. La conversión real requiere un arrepentimiento de mis pecados cometidos contra un Dios que es infinitamente santo, y la obtención de un perdón de esos pecados en base al sacrificio de Cristo en la cruz, quien después de morir por el perdón de nuestros pecados, resucitó al tercer día garantizando así nuestra resurrección y vida eterna en la presencia de Dios para siempre. En resumen, El Señor Jesucristo dejó la Gloria, vino, se encarnó, se hizo siervo, vivió una vida perfecta, cumplió la ley a cabalidad, y después de haber hecho esto se ofreció como sacrificio perfecto para el perdón de los pecados de aquellos que le recibieran en un futuro. Su sangre sirvió para el perdón de los pecados de aquellos que han trascendido la ley de Dios, y luego resucitó para garantizar sus promesas.

Ese es en esencia el corazón del evangelio; pero si escribir el evangelio le costó a Cristo su propia vida, no puede ser que a aquellos que hemos sido salvados nos cueste tan poco. Los verdaderos culpables no son aquellos que abrazan un evangelio barato sino los que lo ofertan de esta manera. Esta es la razón por la que muchos se sorprenderán en aquél día final cuando escuchen las palabras de Mateo 7:21-23: No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICAIS LA INIQUIDAD”. Por tanto, es nuestra responsabilidad presentar el evangelio en toda la extensión de la palabra, de una manera sencilla y concisa, pero a la vez invitar a aquellos que están considerando abrazarlo a conocer el costo de seguir a Cristo, como Él nos enseñó en Lucas 14:25-35: Grandes multitudes le acompañaban; y El, volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque, ¿quién de vosotros, deseando edificar una torre, no se sienta primero y calcula el costo, para ver si tiene lo suficiente para terminarla? No sea que cuando haya echado los cimientos y no pueda terminar, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: “Este hombre comenzó a edificar y no pudo terminar.” ¿O qué rey, cuando sale al encuentro de otro rey para la batalla, no se sienta primero y delibera si con diez mil hombres es bastante fuerte como para enfrentarse al que viene contra él con veinte mil? Y si no, cuando el otro todavía está lejos, le envía una delegación y pide condiciones de paz.

Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todas sus posesiones, no puede ser mi discípulo. Por tanto, buena es la sal, pero si también la sal ha perdido su sabor, ¿con qué será sazonada? No es útil ni para la tierra ni para el muladar; la arrojan fuera. El que tenga oídos para oír, que oiga.

Por tanto debe haber una oferta y una invitación a la reflexión de lo que me va a costar abrazar el evangelio de Cristo. Creo que esto sería una forma mucho más honesta y, más aún, mucho más bíblica y verdadera, que pudiera producir verdaderos cambios en aquellos que le abrazan.

Pastor Miguel Núñez

Jerry Bridges – La Santidad del Cuerpo

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La verdadera santidad incluye el control sobre el cuerpo físico y sobre los apetitos. Si hemos de procurar la santidad, tenemos que reconocer que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, y que hemos de glorificar a Dios con él.

Los creyentes del siglo veinte, especialmente los que pertenecemos al mundo occidental, generalmente hemos sido llamados faltos en lo que respecta a la santidad del cuerpo. La glotonería la holgazanería, por ejemplo, eran consideradas por los primitivos cristianos como pecado. Hoy quizá las consideremos debilidades de la voluntad, pero no pecado por cierto. Hasta hacemos bromas sobre el hecho de que comemos demasiado y nos permitimos otras exageraciones, en lugar de clamar a Dios con espíritu de confesión y de arrepentimiento.

El cuerpo físico y los apetitos naturales fueron creados por Dios y son pecaminosos en sí mismos. Empero, si no se los controla, hallaremos que se vuelven “instrumentos de iniquidad” antes que “instrumentos de justicia” (Romanos 6.13). Iremos en pos de los “deseos de la carne” (1 Juan 2.16) en lugar de la santidad.

Si nos observamos cuidadosamente, podremos comprobar con cuanta frecuencia comemos y bebemos simplemente para gratificar los deseos físicos; con cuanta frecuencia nos quedamos en cama por la mañana, simplemente por que no tenemos “ganas” de levantarnos cuando debiéramos hacerlo; con cuánta frecuencia cedemos a las miradas y los pensamientos inmorales, simplemente para satisfacer los impulsos sexuales manchados por el pecado, que anidan en nuestro ser.

Michael Quoist dice en si libro “The Christian Response: “Si nuestro cuerpo hace todas las decisiones y da todas las órdenes, y si obedecemos, lo físico puede destruir efectivamente toda otra dimensión de la personalidad. Nuestra vida emocional se verá embotada y nuestra vida espiritual será suprimida y terminará por volverse anémica.” Hace más de 200 años Susannah Wesley escribió: “Toda aquello que aumenta la fuerza y la autoridad de nuestro cuerpo por encima de las de la mente – eso es pecado para nosotros”.

El apóstol Pablo recalcó la necesidad de controlar los apetitos y deseos naturales. Habló del cuerpo como su adversario, como el instrumento por el que los apetitos y la concupiscencia, si no se los controla, batallan contra el alma (1 Corintios 9.27). Pablo estaba decidido a hacer que su cuerpo con sus apetitos, fuese esclavo de él, y no amo.

Pablo también nos insta a que presentemos nuestro cuerpo como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, y a no conformarnos a este mundo (Romanos 12.1-2). Es muy posible que no haya otro conformismo más grande entre los creyentes evangélicos en el día de hoy que la forma en que, en lugar de presentar nuestro cuerpo en sacrificio santo, lo mimamos y le damos rienda suelta, contrariando nuestro propio buen sentido y nuestros objetivos cristianos en la vida.

No es que haya elegido aquí a los que supuestamente tienen “problemas de peso”. Los que podemos comer lo que nos plazca sin aumentar de peso, podemos ser más culpables de glotonería y darles rienda suelta a los apetitos del cuerpo que la persona que lucha – a menudo sin éxito – para controlar su apetito de comida.

Por otra parte, la persona con exceso de peso no debería disculpar su fracaso. Todos debemos examinarnos para ver si comemos y bebemos a la gloria de Dios, reconociendo que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.

Los mormones son conocidos por la forma que se abstienen del tabaco, de las bebidas, alcohólicas y de todas las bebidas que contiene cafeína. Nosotros los cristianos podemos decir livianamente que esa abstinencia es legalista y que no es más que una lista de prohibiciones semejantes a las de otros grupos.

Pero no deberíamos perder de vista el hecho de que esa forma de obrar de ellos es una respuesta práctica a su creencia de que sus cuerpos son templo de Dios. Para el creyente, el cuerpo es verdaderamente templo de Dios. Qué triste es, por lo tanto, que los seguidores de una religión falsa sean más diligentes en este aspecto, que nosotros los creyentes cristianos.

Quiero ser enfático: no estoy aprobando ni desaprobando la lista de prohibiciones de los mormones. Pero tenemos que preguntarnos si lo que comemos y bebemos está regulado por la clara conciencia de que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.

Otra razón para controlar atentamente la liberalidad con que comemos y bebemos es que la persona que mima su cuerpo en este aspecto, encontrará que le resulta cada vez más difícil mortificar otros aspectos pecaminosos del cuerpo. El hábito de ceder invariablemente a los deseos de comida o bebida se extenderá a otras áreas también.

Si no podemos decir “no” cuando se nos despierta un apetito exagerado por algo, nos resultará difícil decirles “no” a los pensamientos lujuriosos. Tiene que haber una actitud de diligente obediencia en todas las áreas, si hemos de tener éxito en la mortificación de cualquier expresión pecaminosa.

Tomas Boston escribió: “Los que quieren conservarse puros tienen que mantener sujeto su cuerpo, y esto puede requerir, en algunos casos, una violencia santa.” Junto con pecados del cuerpo como la inmoralidad sexual, la impureza, la concupiscencia, los malos deseos, Pablo menciona también la avaricia, que considera idolatría (Colosenses 3.5).

Si bien la avaricia se manifiesta con frecuencia en su forma básica – el amor al dinero como tal – más a menudo se manifiesta en lo que llamamos materialismo. No somos muchos los que queremos ser extremadamente ricos; sólo queremos todas las cosas bellas que el mundo que nos rodea considera importantes.

El materialismo batalla contra nuestra alma en dos formas. Primero, nos hace sentirnos disconformes y envidiosos de los demás. Segundo, nos lleva a mimar y darle rienda suelta al cuerpo, de modo que acabamos por hacernos blandos y perezosos. Al hacernos blandos y perezosos físicamente, tendemos a volvernos blandos y perezosos espiritualmente también.

uando Pablo hablaba de hacer esclavo su cuerpo, para qué después de haberles predicado a otros, él mismo no fuese descalificado, no estaba pensando en alguna descalificación física, sino espiritual. Bien sabía que la flojera física conduce a la flojera espiritual.

Cuando el cuerpo recibe atención excesiva y se le da rienda suelta, los instintos y las pasiones corporales tienden a dominar los pensamientos y las acciones. Tendemos a hacer, no lo que debemos hacer, sino lo que queremos hacer, porque seguimos las inclinaciones de la naturaleza pecaminosa.

No hay lugar para la pereza y los mimos del cuerpo en la disciplinada búsqueda de la santidad. Tenemos que aprender a decirle “no” al cuerpo, en lugar de estar continuamente cediendo a sus deseos momentáneos. Tendemos a actuar de conformidad con los sentimientos y las sensaciones. El problema está en que pocas veces “sentimos” que queremos hacer lo que debemos hacer.

No nos dan ganas de levantarnos a tiempo para estar a solas con Dios, o para estudiar la Biblia, u orar, o hacer cualquier otra cosa que tendríamos que hacer. Es por esto que tenemos que hacernos cargo del cuerpo, para someterlo a servidumbre, en lugar de permitirle que sea nuestro amo.

El aspecto en el que tenemos que comenzar a ejercer control sobre los anhelos vehementes de los apetitos físicos, es en el de la reducción de las posibilidades de tentación. Los anhelos pecaminosos se fortalecen con la tentación. Cuando nos es presentada una tentación adecuada, las ansias parecen cobrar más vigor y poder.

Pablo tiene palabras caras de instrucción para estos casos. Dice: “Huye también de las pasiones juveniles” (2 Timoteo 2.22). Algunas tentaciones se vencen mejor huyendo. También dice Pablo: “No proveáis para los deseos de la carne” (Romanos 13.14). No debemos hacer planes por anticipado en busca de formas de satisfacer los apetititos corporales.

Hace varios años me di cuenta de que se me había despertado el deseo de comer helados. El helado no tiene nada de malo en sí mismo, desde luego; se trataba sencillamente de que el deseo me arrastraba a comer tantos helados, que se había convertido en un impulso irresistible. Cuando conversé sobre el problema con mi esposa, ella dejó de tener helados en la congeladora.

Así me ayudó a superar este deseo que, por haberle dado rienda suelta, se había convertido en un pecado en mi caso. Hace varios años también cancelé una suscripción a una revista popular, porque me di cuenta de que muchos de los artículos tenían el efecto de despertar pensamientos impuros en mi mente.

Tenemos que huir de la tentación y dar pasos concretos para evitarla, y tenemos que dejar de pensar en formas de gratificar los deseos pecaminosos. “El avisado ve el mal y se esconde; más los simples pasan y llevan el daño” (Proverbios 27.12).

También tendríamos que estudiar nuestros deseos pecaminosos para descubrir cómo es que se despiertan en nosotros. John Owen escribió: “El comienzo de esta lucha consiste en esforzarnos por comprender los modos, los ardides, los métodos, las oportunidades, y las ocasiones a que hecha mano el pecado para tener éxito”.

Consideremos de antemano. Es sorprendente con cuánta frecuencia nos encaminamos por áreas conocidas de tentación, sin ningún plan o resolución que nos indique cómo hemos de reaccionar. Si tenemos debilidad por los confites, como es el caso conmigo, y tenemos que concurrir a una reunión social de la iglesia, pensemos de antemano lo que vamos a hacer.

Hace varios años un amigo que era nuevo en la fe, fue invitado a ir con un grupo de patinadores a un encuentro juvenil de creyentes. Decidió no ir porque, antes de hacerse cristiano, con frecuencia había trabado amistad con chicas con fines inmorales cuando iba a patinar. Pensaba que en esa etapa de su desarrollo cristiano, el hecho de volver a un lugar tal, tendría el efecto de despertar nuevamente en él sus antiguos deseos lujuriosos.

De modo que resolvió “huir” y “no proveer para los deseos de la carne”. Pudo hacerlo, porque había considerado previamente las posibles consecuencias de concurrir a una sesión de patinaje aparentemente inocente.

Dios espera que asumamos la responsabilidad correspondiente para controlar los deseos corporales pecaminosos. Cierto es que no podemos lograrlo con nuestras propias fuerzas. Los deseos pecaminosos, estimulados por todas las tentaciones que nos rodean, son demasiado fuertes para que podamos controlarlos nosotros solos. Pero aun cuando nosotros solos no podamos hacerlo, es posible lograrlo.

Una vez que nos proponemos hacerlo, sometidos a la dependencia del Espíritu Santo, veremos que él obra en nosotros. Fracasaremos muchas veces, pero al perseverar, hemos de poder decir con Pablo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4.13).

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El Sermón del Monte

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No afanarse Con el versículo 25 comienza un nuevo apartado en esta exposición del Sermón del Monte. En realidad, es una subsección del tema mayor de este capítulo 6, a saber, la vida del cristiano en este mundo en su relación con el Padre. […] Hay quizá dos formas principales de considerar la diferencia entre los versículos 19-24 y esta sección. Una forma sería decir que, en la subdivisión previa, Nuestro Señor hizo hincapié principalmente en el peligro de acumular tesoros terrenales, cuidarlos, aumentarlos, vivir para eso.

Aquí no se trata tanto del acumular tesoros, sino del preocuparse por ello, del afanarse por ellos. Y, desde luego, las dos cosas son diferentes. Hay muchos que quizá no sean culpables de hacerse tesoros en la Tierra, aunque pueden serlo de mundanalidad, porque siempre están pensando en estas cosas, siempre están afanándose por ellas y ocupándose de ellas constantemente. Esta es la diferencia principal entre las dos subsecciones. Pero se puede proponer de otra forma. Algunos dicen que, en los versículos 19-24, Nuestro Señor se dirigía principalmente a personas ricas, a personas que disponen de bienes abundantes, y quienes, por consiguiente, están en la posición de hacerse de más bienes, de aumentarlos. Pero consideran que, desde el versículo 25 hasta el final del capítulo, piensa más en las personas que, o son en realidad pobres, o no se pueden considerar como ricas; aquellas que apenas se las arreglan para hacerle frente a los gastos, aquellas que se enfrentan con el problema de ir viviendo en el sentido material. Para estas personas, el peligro principal no es el de hacerse tesoros, el de adorar a los tesoros en la forma que sea, sino el peligro de verse agobiados por estas cosas, de afanarse por ellas. No importa la interpretación que se adopte. Ambas son ciertas, porque es posible que el hombre realmente rico esté preocupado y agobiado por estas cosas mundanas; y, en consecuencia, no conviene insistir demasiado en la antítesis entre ricos y pobres.

Lo importante es centrarse en este peligro de verse oprimido y obsesionado por las cosas que se ven, las cosas que pertenecen al tiempo y a este mundo solamente. En cuanto a esto, se nos recuerda una vez más la sutileza terrible de Satanás y del pecado. A Satanás no le importa mucho qué forma asuma el pecado con tal de triunfar en su objetivo final. Le es indiferente si estamos acumulando tesoros en la Tierra o preocupándonos por las cosas terrenales; lo que él quiere es que nuestra mente esté puesta en ellas y no en Dios. Y nos acosará y atacará desde todos los ángulos. Quizá creamos que hemos ganado esta gran batalla contra Satanás porque lo hemos derrotado cuando entró por la puerta principal para hablarnos de hacernos tesoros en la Tierra. Pero, antes de que nos demos cuenta de ello, advertiremos que ha entrado por la puerta trasera y que nos está llevando a afanarnos por estas cosas. Sigue haciendo que centremos la atención en ellas, y con ello está perfectamente contento. Se puede transformar en “ángel de luz” (2 Co. 11:14). […] Nuestro Señor continúa su advertencia, no da nada por sentado. Sabe lo frágiles que somos; conoce el poder de Satanás y toda su horrible habilidad; por eso entra en detalles. Otra vez veremos aquí, como vimos en la sección anterior, que no se contenta simplemente con dejar establecidos principios o con darnos mandamientos. Nos ofrece argumentos y nos da razones, plantea el problema ante nuestro sentido común. Presenta la Verdad a nuestra mente. No quiere producir una cierta atmósfera emotiva solamente, sino que razona con nosotros. Esto es lo que necesitamos captar. Por ello, comienza de nuevo con un “por tanto”: “Por tanto os digo” (Mt. 6:25). Prosigue con el argumento principal, pero lo va a plantear en una forma ligeramente diferente. El tema sigue siendo, desde luego, este: la necesidad de la mirada simple, la necesidad de mirar básicamente una cosa. Lo vemos repetirlo: “Buscad primeramente”.

Esta es otra forma de decir que debemos tener la mirada limpia, y servir a Dios y no a las riquezas. Debemos hacer esto a toda costa. Por ello lo afirma tres veces, introduciéndolo por medio de la palabra “por tanto”: “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, que habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” (Mt. 6:25). Luego, en el versículo 31, vuelve a decir: “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?”. Después, en el versículo 34, vuelve a decir por fin: “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”. ¡Nunca hubo en este mundo un Maestro como el Señor Jesucristo! El gran arte de enseñar es el arte de la repetición; el verdadero maestro siempre sabe que no es suficiente decir algo una vez, sino que hay que repetirlo. Por ello lo dice tres veces, pero cada vez de una forma ligeramente diferente. Este método es particularmente interesante y fascinador, y, en el curso de la presente consideración, veremos exactamente en qué consiste. Lo primero que debemos hacer es examinar las palabras que emplea, y sobre todo esta expresión: “No os afanéis”, que la gente a menudo ha entendido mal, y con la cual muchos han tropezado. Si consultamos a los expertos, veremos que, por las citas que emplean otros autores, “afanarse” se utilizaba entonces en el sentido de “estar ansioso”, o tender a preocuparse. La verdadera traducción debería ser, pues: “No estéis ansiosos”, o: “No tengáis ansiedad”, o si lo prefieres: “No os angustiéis” acerca de vuestra vida, acerca de lo que comeréis o beberéis. Este es el verdadero significado de la palabra. En realidad, la palabra misma que empleó Nuestro Señor es muy interesante; es la palabra que se emplea para indicar algo que divide, separa o distrae, palabra que se utiliza muy a menudo en el Nuevo Testamento. Si leemos Lucas 12:29, que es el pasaje paralelo a este, encontraremos que la expresión que se emplea es: “Ni estéis en ansiosa inquietud”. Es la situación de la mente dividida en secciones o compartimentos, y que no funciona como un todo. Se puede decir en mejor forma que esa mente no tiene “ojo bueno”. Hay una especie de visión doble, un mirar en dos direcciones al mismo tiempo, y, en consecuencia, no ve realmente nada. Esto es lo que, en este sentido, significa estar ansioso, estar angustiado, estar preocupado.   Martyn Lloyd-Jones Un ejemplo aún mejor del significado del término se encuentra en la historia de Marta y María cuando Nuestro Señor estuvo en su casa (Lc. 10:38-42). Nuestro Señor se volvió a Marta para reprenderle. Le dijo: “Afanada y turbada estás con muchas cosas”. La pobre Marta estaba “distraída”, este es el significado real de la expresión; no sabía dónde estaba ni qué deseaba realmente. María, por otro lado, tenía un solo propósito, un solo objetivo, no estaba distraída con muchas cosas.

Por consiguiente, aquello acerca de lo que Nuestro Señor nos amonesta es el peligro de estar tan distraídos con los cuidados y las ansiedades por las cosas terrenales, mirándolas demasiado, que no miremos a Dios y nos alejemos del objetivo principal de la vida. Este peligro de vivir una vida doble; esta visión falsa, este dualismo, es lo que le preocupa. Quizá a estas alturas sea importante expresar la idea en forma negativa. Nuestro Señor no nos enseña aquí que nunca debamos pensar en estas cosas. “No os afanéis” no significa eso. En muchas épocas de la historia de la Iglesia, ha habido personas celosas y desorientadas que han tomado en forma literal este consejo, y han creído que vivir la vida de fe implica no pensar en ningún modo acerca del futuro, no tomar ninguna precaución. Simplemente “viven por fe”, le “piden a Dios” y no hacen nada en cuanto a ello. Este no es el significado de: “No os afanéis”. Dejando aparte el significado exacto de estas palabras, el solo contexto y la clara enseñanza del Nuevo Testamento en otros pasajes hubiera debido haberles evitado ese error. El conocimiento del significado exacto de las palabras en griego no es lo único esencial para una interpretación genuina; si leemos la Biblia, y si estamos pendientes del contexto, estaremos a salvo de estos errores. No cabe duda de que el contexto —en este caso, el ejemplo mismo que Nuestro Señor da— prueba que estas personas deben estar equivocadas. Arguye partiendo de las aves del cielo. No es cierto decir que han de limitarse a estar posadas en los árboles o en palos, y esperar hasta que se les traiga comida mecánicamente. No es así. Buscan la comida activamente. Las aves del cielo desarrollan una verdadera actividad. De modo que el argumento mismo que emplea Nuestro Señor a este respecto excluye por completo la posibilidad de interpretarlo como una especie de es- pera pasiva en Dios, sin hacer nada. Nuestro Señor nunca condena al campesino por arar, sembrar, cosechar y acumular en graneros. Nunca lo condena, porque Dios mandó que el hombre viviera en esta forma, con el sudor de la frente. De modo que estos argumentos planteados en forma de ejemplos, y que incluyen también los lirios del campo, la manera como extraen el sustento de la tierra en la cual están plantados, tomados sobre todo a la luz de la enseñanza de la Biblia en otros pasajes, hubieran debido ahorrarles a esos hombres tan ridículas y malas interpretaciones. El apóstol Pablo lo dice explícitamente en su Segunda Epístola a los Tesalonicenses cuando afirma: “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma” (2 Ts. 3:10). Entonces había personas, desorientadas y algo fanáticas, que decían: “El Señor regresará en cualquier momento; por tanto, no hay que trabajar, debemos estar a la espera de su retorno”.

En consecuencia, dejaron de trabajar, e imaginaban que eran excepcionalmente espirituales. Y esta es la observación lacónica de Pablo respecto a ellos: “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma”. Hay algunos principios fundamentales que rigen la vida, y este es uno de ellos. Encontramos una exposición de este mandamiento en esas palabras del apóstol Pablo en Filipenses 4:6-7, cuando dice: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. O, si lo prefieres: “No os afanéis por nada”. También aquí se trata de las preocupaciones y ansiedades, contra esa tendencia a angustiarse que tan a menudo aflige nuestra vida. […] Primero examinaremos su argumento en una forma muy general. Parafraseemos lo que, de hecho, dice: “No os preocupéis por vuestra vida, por lo que tendréis para comer o para beber; ni tampoco por vuestro cuerpo, por cómo lo vestiréis”. También aquí comienza con una afirmación y un mandato general, como lo hizo en la sección anterior. En ella comenzó presentando una ley y, luego pasó a darnos las razones para observarla. Lo mismo sucede en este caso. Hay una afirmación general; no tenemos que estar angustiados o preocupados por la comida o la bebida, ni tampoco por cómo vestiremos nuestro cuerpo. Nada puede ser más completo que esto. Trata de nuestra vida, de nuestra existencia en este cuerpo en el cual vivimos. Aquí estamos, con personalidades distintas; tenemos este don de la vida, y la vivimos en este mundo y por medio de nuestro cuerpo. En consecuencia, cuando Nuestro Señor considera nuestra vida y nuestros cuerpos, está, por así decirlo, considerando nuestra personalidad esencial y nuestra vida en el mundo. Lo plantea en forma amplia; es comprensivo e incluye a todo el hombre. Afirma que nunca debemos estar ansiosos ni por nuestra vida como tal, ni por cubrir nuestro cuerpo. Es totalmente comprensivo y, por tanto, es un mandato profundo y general. No solo se aplica a ciertos aspectos de nuestra vida; abarca toda la vida, la salud, la fortaleza, el éxito, lo que nos va a suceder, lo que es nuestra vida en cualquiera de sus formas y moldes. También toma el cuerpo como un todo, y nos dice que no debemos estar preocupados por el vestir, ni por ninguna de estas cosas que son parte de nuestra vida en el mundo. Una vez citado el mandamiento, ofrece una razón general para observarlo y, como veremos, una vez hecho esto, pasa a subdividirlo y a dar razones específicas bajo dos enunciados. Pero comienza la razón general con estas palabras: “¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?”. Esto incluye la vida y el cuerpo. Luego lo subdivide y toma la vida y ofrece la razón; luego toma el cuerpo y da la razón. Pero primero examinemos la forma del argumento general, el cual es muy importante y sorprendente. Los lógicos nos dirían que el argumento que emplea se basa en una deducción de mayor a menor. Dice, en efecto: “Un momento; pensad en esto antes de angustiaros. ¿Acaso vuestra vida no es más que la comida, el sostén, el alimento? ¿Acaso el cuerpo mismo no es más importante que la vestimenta?” ¿Qué quiere decir Nuestro Señor con esto? El argumento es profundo y contundente; ¡y qué inclinados estamos a olvidarlo! Dice, en efecto: “Tomad esta vida de la cual os preocupáis y angustiáis. ¿De dónde la obtuvisteis? ¿De dónde viene?”.   Portada del libro La respuesta, desde luego, es que es un don de Dios. El hombre no crea la vida; el hombre no se da el ser a sí mismo.

Ninguno de nosotros decidió venir a este mundo. Y el hecho mismo de que estemos vivos en este momento se debe enteramente a que Dios lo decretó y decidió así. La vida misma es un don, un don de Dios. De modo que el argumento que Nuestro Señor emplea es este: Si Dios nos ha dado el don de la vida —el don mayor—, ¿crees que ahora de repente va a negarse a sí mismo y a sus propios métodos, y no va a procurar que la vida se sostenga y pueda continuar? Dios tiene sus formas propias de hacer esto, pero la cuestión es que no tengo por qué sentirme ansioso acerca de ello. Claro que tengo que arar, sembrar, cosechar y guardar en graneros. Tengo que hacer las cosas que Dios ha prescrito para el hombre y para la vida en este mundo. Tengo que ir a trabajar, a ganar dinero, y así sucesivamente. Pero lo único que Él dice es que nunca debo preocuparme ni angustiarme ni sentirme ansioso de que de repente no vaya a tener lo suficiente para mantenerme con vida. Nunca me sucederá tal cosa; es imposible. Si Dios me ha otorgado el don de la vida, procurará que esa vida prosiga. Pero aquí está la cuestión: No habla acerca de cómo lo hará. Dice simplemente que así será. Recomiendo estudiar, como asunto de gran interés y de importancia vital, la frecuencia con que se emplea esta argumentación en la Biblia. Tenemos un ejemplo perfecto de ello en Romanos 8:32: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”. Es un argumento bíblico muy común, el de mayor a menor, y debemos siempre estar pendientes de encontrarlo y aplicarlo. El Dador del don de la vida procurará que se proporcione el sostenimiento y el sustento de esa vida. No debemos demorarnos ahora en el examen del argumento basado en las aves del cielo, pero esto es exactamente lo que Dios hace. Tienen que hallar su alimento, pero Él es quien lo provee y hace que esté a su disposición. […] Pero no debemos tomar esto solo en una forma general. Nuestro Señor se interesaba específicamente por nuestro caso y nuestras condición individuales, y lo que en realidad nos enseña es que es Dios quien nos ha dado el don de la vida, del ser, de la existencia. Es una concepción tremenda. No somos simplemente individuos producidos por un proceso evolutivo. Dios se preocupa por nosotros uno por uno. Nunca hubiéramos venido a este mundo, si Dios no lo hubiera querido. Debemos asimilar bien este principio. No debería pasar ni un solo día de nuestras vidas sin dar gracias a Dios por el don de la vida, del alimento, de la existencia, y por la maravilla del cuerpo que nos ha dado. Todo esto no es sino don suyo. Y, claro está, si no somos conscientes de ello, fracasaremos en todo. Convendría a estas alturas detenerse a meditar en semejante principio, antes de pasar al argumento subsidiario de Nuestro Señor. Sintetiza su enseñanza principal con estas palabras: “Hombres de poca fe”. Fe aquí, como veremos, no significa algún principio vago; tiene en mente nuestro fracaso en entender, nuestra falta de comprensión del concepto bíblico del hombre y de la vida como hay que vivirla en este mundo. Este es nuestro verdadero problema, y el propósito de Nuestro Señor al presentar los ejemplos que examinaremos más adelante es mostrarnos cómo nosotros no pensamos como deberíamos pensar. Pregunta: “¿Cómo es posible que no veáis inevitablemente que esto debe ser así?”. Y, de todo lo que he mencionado que no captamos ni entendemos bien, es de suma importancia este asunto preliminar, fundamental, acerca de la naturaleza y del ser del hombre. Helo aquí en toda su sencillez. Es Dios mismo quien nos da la vida y el cuerpo en el que vivimos; y, si ha hecho esto, podemos sacar esta conclusión, que el propósito que tiene respecto a nosotros se cumplirá. Dios nunca deja incompleto lo que comienza; sea lo que fuere lo que comience, sea lo que fuere lo que se proponga, con toda seguridad lo cumple. Y en consecuencia volvemos al hecho de que en la mente de Dios hay un plan para cada vida. Nunca debemos considerar nuestra vida en este mundo como accidental. No. “¿No tiene el día doce horas?”, dijo Cristo un día a sus timoratos y asustados discípulos (Jn. 11:9). Y nosotros necesitamos decírnoslo a nosotros mismos. Podemos tener la seguridad de que Dios tiene un plan y un propósito para nuestras vidas, y que este plan se cumplirá. En consecuencia, nunca debemos estar ansiosos por nuestra vida ni por cómo la sostendremos. No debemos angustiarnos si nos encontramos en medio de una tempestad en el mar, o en un avión, y parece que las cosas se ponen mal, o si, estando en el ferrocarril, de repente recordamos que en esa misma línea ocurrió un accidente la semana anterior. Esta clase de cosas desaparece si llegamos a tener un concepto adecuado acerca de la vida misma y del cuerpo como dones de Dios. De Él proceden y Él nos los da. Y Él no comienza un proceso como este y luego deja que se desarrolle de cualquier manera. No; una vez que lo comienza, lo continúa. Dios, quien decretó todas las cosas en el principio, las lleva a cabo; y el propósito de Dios para la Humanidad y el propósito para cada individuo es cierto y siempre seguro. […]

Así era la fe de los grandes héroes descritos en Hebreos 11. Esto es lo que mantuvo a aquellos hombres en pie. Aunque con frecuencia no comprendían las causas, no obstante, decían: “Dios lo sabe todo, Él se cuidará”. Todos ellos tenían una confianza completa en que Aquel que les había dado el ser y tenía un propósito para ellos no les dejaría ni les abandonaría. Él los sostendría y los conduciría durante todo el camino, hasta que se cumpliera el propósito por el cual estaban en este mundo y los recibiera en las moradas celestiales, donde pasarían la eternidad en su gloriosa presencia. “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?”. Elaboremos esto, comencemos por los principios básicos y saquemos las conclusiones inevitables. En cuanto lo hagamos, desaparecerán la angustia y la ansiedad, y, como hijos de nuestro Padre celestial, andaremos en paz y serenidad en dirección a nuestra morada eterna.

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Martyn Lloyd-Jones: Muerto sigue hablando

Lloyd

Hoy recordamos el 35 aniversario de la muerte del gran predicador y expositor de la Biblia, Dr. Martin Lloyd Jones, el 1 de marzo de 1981, y lo hacemos compartiendo esta entrevista de Will Graham a Pedro Bois acerca de él en Protestante Digital. Recuerda que aún podemos seguir beneficiándonos hoy de sus exposiciones de la Palabra a través de sus libros y sermones impresos.

Hace treinta y cinco años (el 1 de marzo 1981), el predicador galés Martyn Lloyd-Jones (MLJ) pasó a la presencia del bendito Salvador. Irónicamente, es ahora cuando el príncipe de los expositores se está poniendo de moda. Gracias al gran resurgimiento de las doctrinas de la gracia por todo el mundo hispano, los libros de MLJ están en constante demanda. Estando muerto, el varón de Dios sigue hablando.

Hoy, para conmemorar su legado, nos encontramos con uno de sus seguidores contemporáneos en la ciudad de Granada, el pastor Pedro Blois . Además de pastorear en la Iglesia ‘Luz a las naciones’, Blois sirve como profesor en la ‘Escuela teológica de Granada’ y es un reconocido expositor bíblico. Pasemos a la entrevista.

Will Graham (WG): Hermano Pedro, ¡qué gozo volver a tenerte con nosotros! Pedro Blois (PB): Hola Will. Es un gustazo estar nuevamente por aquí y compartir estos escritos en el blog. Especialmente cuando se trata de uno de los hombres más utilizados por Dios en mi vida: el doctor Martyn Lloyd-Jones.

WG: Qué bien. Para arrancar, ¿por qué no nos hablas un poco sobre quién fue MLJ?

PB: Pues fue un hombre dominado por la Palabra Divina, ¡alguien que se deleitaba en la Ley de Jehová, y meditaba en ella de día y de noche! Estamos ante el que, en mi opinión, fue el mayor de los predicadores y expositores bíblicos del siglo XX. Nacido el 20 de diciembre de 1899 en la ciudad de Cardiff, pasó su infancia en Llangeitho, pueblo céntrico de Gales. Por cierto, en Llangeitho había nacido y ministrado el reverendo Daniel Rowland (1713-1790). MLJ sintió la fuerte influencia del avivamiento en aquella región. En 1917 inició sus estudios de medicina en St. Bartholomew´s Hospital, y en 1921 comenzó a trabajar como asistente del médico de la casa real, Sir Thomas Horder. Después de un período de unos dos años de conflicto bajo el llamado de Dios al ministerio, MLJ regresó a Gales donde se casó con Bethan Phillips (con quien tuvo más tarde dos hijas: Elizabeth y Ann), y aceptó la invitación para pastorear en la iglesia en Aberavon (Port Talbot). Allí ministró por diez años antes de ser pastor asociado en la capilla de Westminster, donde sirvió junto a G. Cambell Morgan (retirado en 1943). Su ordenación aconteció al día siguiente del comienzo de la Segunda Guerra Mundial en Europa. ¡Tiempos extraordinarios para ejercer el ministerio! Fue desde el púlpito de aquella congregación que el doctor MLJ llegó a ser el predicador más influyente de su generación, y una voz que sigue hablando en nuestros días. En 1968 el doctor se retiró del ministerio. Atrás quedaron 25 años de una fructífera labor en la capilla de Westminster. Los años siguientes fueron aprovechados para la predicación itinerante, edición de libros, y diversas labores pastorales. Agradó al Señor llevarle a su presencia el 1 de marzo de 1981. Bueno Will, habría mucho más que decir sobre la vida de este extraordinario hombre de Dios, pero creo que está bien a modo de introducción.

WG: Sí, está genial. Gracias. Y ¿qué es lo que le hace al hermano MLJ tan especial, tan único?

PB: ¡Buena pregunta! Nos ayudará comenzar con una respuesta negativa. En cierto sentido, todo lo que involucra la vida y ministerio de este gran hombre de Dios parece muy normal. Me explico. No estamos ante un hombre de destacado carisma. En realidad era un médico. Esa clase de hombre de carácter templado y analítico; de aquellos que no destacan en el ambiente. Sus dones no eran extravagantes, ni su manera de hablar era la más divertida. Para que tengas una idea, ¡no se quitaba su traje con corbata ni para ir a la playa! Dicen que comenzó una moda entre los jóvenes de su época. En cuanto al contenido de su mensaje, era Biblia pura, exégesis explicativa pura, del más sencillo evangelio. No había secretos detrás de la manga, análisis extravagantes del texto, historias cautivadoras, bombo y platillo. No había trucos en la vida de este hombre.

WG: ¿Qué había entonces? ¿Qué es lo que hacía a este hombre tan especial?

PB: ¡Oh Will! Aquí tenemos a un hombre del que se puede decir: “…y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4-5). El doctor sabía que el gran cometido del predicador era ahondar en el texto de las Escrituras y darlo a conocer. ¡Es ahí, y sólo ahí, donde reside el verdadero poder! Su única preocupación era levantar en alto la Palabra de Dios. Y tal era su urgencia en la proclamación del mensaje, que los oyentes sabían que Dios estaba allí, que Dios estaba hablando, y que ellos tenían que responder. Muchos de los que le conocieron, entre ellos el conocido teólogo J.I. Packer, afirman nunca haber conocido a un hombre tan lleno del Espíritu Santo. Su hija recuerda a su padre como alguien que predicaba en la presencia de Dios. ¿Lo ves Will? ¡Eso es lo que hacía toda la diferencia! ¡No había más! No había técnicas profesionales, ni maniobras apologéticas, ni dotes de un gran artista. Piedad, eso es lo que había: la rara y preciosísima joya de la piedad. Hay que decir que MLJ tenía una mente prodigiosa. Sus años de estudios le habían dotado de una mente analítica, y de una gran capacidad argumentativa. De todos modos, me quedo con lo dicho anteriormente: MLJ era un hombre piadoso; era portador de esa clase de la piedad que somete al hombre completo a la Palabra de Dios.

WG: ¡Tremendo! ¿Por qué piensas que sus libros siguen vendiendo tantos ejemplares aún treinta años después de su muerte?

PB: Will, supe que estás leyendo la colección de sus sermones sobre la epístola a los Romanos. ¡Qué pasada!

WG: Sí, mi esposa me regaló la colección entera para Navidad. ¡Mujer virtuosa!

PB: Pues, tuve la bendición de recibir esa colección cuando me estaba preparando para la obra del ministerio, y suelo decir que ella fue mi seminario. Sus libros siguen vendiendo porque son pura exposición bíblica. Y cuando hay un avivamiento de la Palabra en el pueblo de Dios, los libros de MLJ se venden. Te haces de libros como el del Salmo 51, o del Salmo 73, o del Sermón del Monte, y lo que tienes es Biblia pura, explicada y aplicada con poder. ¿Qué más puedes pedirle a un libro? Creo que sus libros tienen gran salida porque manejan la Biblia con el cuidado y la profundidad exegética característica de un doctor. MLJ se acercaba a las Escrituras con la precisión de un cirujano, y el corazón de un buen médico. Además, lograba hacerlo evitando los tecnicismos y las complejidades del lenguaje. Sus libros son transcripciones revisadas de sus sermones, en los que siempre busca explicar la verdad con sencillez, y aplicarla al corazón. Sabes Will, antes pensaba que la capacidad de escribir sencillo y llegar al corazón era una sola cuestión de pensamiento claro y buen entrenamiento como maestro. Sigo creyendo que es así. Como bien dice Calvino: “Estudio mucho para ser sencillo”. Pero también he percibido que hay una piedad necesaria en todo este asunto. Cuando uno lee a MLJ, su exposición bíblica parece trasparecer la pureza de una intención santa delante de Dios. Su intención era la de salvar al pecador, y dar de comer a las ovejas hambrientas. Todo ello hacía que su lenguaje fuese sencillo y que el contenido de la verdad no fuese adulterado. ¡Cuánto agradezco a Dios por hombres cuya piedad les hace escribir sencillo y apuntar al corazón!

WG: ¿Qué importancia daba MLJ a la Palabra y al púlpito?

PB: MLJ afirmaba una y otra vez que la predicación es adoración. Él no estaba de acuerdo en esa división entre el “tiempo de alabanza” y el “tiempo de predicación” dentro del culto. Para él todo debía de ser adoración, y todo debía de estar centrado en la Palabra. Inclusive los viernes por la noche, cuando enseñaba sus clases doctrinales (o exposiciones bíblicas), solía decir que estaban adorando. Nada de distinciones entre lecciones bíblicas y cultos de adoración. ¡Todo es adoración! Siempre que la Biblia se abría, allí debía de haber adoración. Fíjate Will: para el doctor, ¡un culto en el que se cantase más de media hora ya estaba desbalanceado! Él creía que no había nada más importante para el pueblo de Dios que la exposición bíblica. Es la predicación de la Palabra la que convence de pecado y la que salva a los hombres. Y siempre que el doctor predicaba, esperaba que pudiesen acontecer cosas extraordinarias por el poder del Espíritu Santo. Él predicaba en la expectativa de un avivamiento. Tal era su convicción de que eso podía acontecer, que no aceptaba predicar en los programas de la radio. Según el doctor, el tiempo limitado en la radio suponía un problema importante. A fin de cuentas, ¿qué ocurriría si el Espíritu descendiese con poder en medio de aquella predicación? ¡Ese era MLJ!

WG: Ya que dio tanta importancia al púlpito, ¿podrías mencionarnos algunas de las características de su predicación?

PB: En primer lugar, el doctor era un esclavo del texto bíblico. Su trato de las Escrituras era profundo y cuidadoso. Puede que no estemos de acuerdo con su interpretación de este o aquel texto, pero debemos de reconocer la sinceridad y el cuidado con el que se acerca a la Palabra de Dios. En segundo lugar, era una predicación realizada en la expectativa del toque divino. Como dije anteriormente, el doctor predicaba esperando – ¡no provocando! – que Dios se moviese con poder. Por cierto, la definición de MLJ de la predicación es: “La predicación es teología a través de un hombre fervoroso.” (Preferiría traducirlo: “La predicación es teología a través de un hombre en llamas”). En tercer lugar, era una predicación apologética. Con esto quiero decir que el doctor conocía el mundo en el que vivía, y daba respuestas a su realidad. En cuarto lugar, era una predicación que apuntaba al corazón. MLJ, siguiendo la senda de los puritanos, era un verdadero médico del alma. Una de sus premisas era que todo problema es, en su raíz, un problema teológico. Eso hacía con que su diagnóstico fuese bíblico y certero. Cualquier respuesta que se detuviese en un análisis psicológico o sociológico de la realidad no le satisfacía. ¡Había que llegar a la teología! ¡Había que llegar a ver al hombre teológico! En quinto lugar, era una predicación evangelística. Para el doctor el evangelio de la cruz debía de ser el centro de toda predicación. Él reconocía como un serio error pensar que todos los que acuden a una iglesia son verdaderos creyentes; y, de todos modos, ¡él creía que el creyente sigue siendo salvo por el mismo evangelio que un día le salvó! Se cuenta que en cierta ocasión decidió predicar sobre la obra de la Ley el domingo por la mañana, reservándose la proclamación del evangelio de la gracia para predicarlo ese mismo domingo por la noche. Pero esa tarde hubo un incendio en una de las fábricas de Londres, en la que murieron algunos hombres. Este acontecimiento llevó al doctor a pensar en qué podría haber acontecido si uno de aquellos hombres sólo hubiese estado el domingo por la mañana. ¡No hubiese escuchado el mensaje de la salvación! A partir de entonces decidió predicar el mensaje del evangelio completo en cada uno de sus sermones.

WG: ¿Y qué hay de su vida de oración, Pedro?

PB: Creo que la mejor persona para hablar al respecto es su esposa. Ella solía decir que, antes de ser un predicador, Lloyd Jones era un hombre de oración, y un evangelista. Si tu esposa dice que eres un hombre de oración ¡vas por buen camino! Anteriormente afirmé que la piedad era la gran característica de este hombre de Dios. Si bien no tenía una personalidad carismática, aquellos que le conocían sabían que Dios estaba presente en su vida. Además, MLJ creía en el bautismo con el Espíritu Santo como una segunda experiencia que sigue a la conversión. Él creía que se trataba de un asunto profundamente experimental – una experiencia con el amor filial, con el amor que el Padre tiene para con nosotros. Él lo predicaba y animaba a los creyentes a buscar ese testimonio interno del Espíritu Santo; esa plenitud del Espíritu que llena el corazón de gozo inefable y de una osadía divina para el testimonio de la fe. Siendo todavía un niño MLJ fue fuertemente influenciado por los frutos del avivamiento de Gales. Vemos esta influencia en sus predicaciones y en todo su ministerio. Él siempre predicaba y oraba por avivamiento. Su deseo era ver ese derramamiento del Espíritu Santo por el que los hombres son convencidos de pecado y llevados a los pies de la cruz. Una de sus frustraciones fue morir sin haber visto ese deseo cumplido. De todos modos, la llama del deseo de avivamiento fue encendida por él en todo lugar al que iba, y, por lo menos en mi corazón, sigue encendida en parte por su labor.

WG: ¿Era más bien un hombre de la iglesia o un académico?

PB: Esta es una buena pregunta. Creo que el doctor lograba unir lo mejor de ambas facetas. Por establecer prioridades, Lloyd Jones era antes que nada un pastor un hombre de iglesia. Su principal preocupación era la de llevar a la gente a los pies de la cruz y dar de comer a las ovejas que el Señor había puesto a su cuidado. Pero también era un hombre de gran erudición. Llegó a ser el presidente de Inter-Varsity Fellowship of Students (conocido ministerio entre jóvenes universitarios en Gran Bretaña). Por cierto, solamente tenemos que leer sus conferencias anuales sobre los puritanos para conocer un poco del caudal histórico-teológico de este extraordinario hombre de Dios. Estas conferencias anuales reunían a grandes teólogos y jóvenes ministros para discurrir sobre el legado de los puritanos, y aplicar las verdades aprendidas a su propia realidad. La erudición del doctor también se dejaba ver en sus predicaciones. Cada una de sus predicaciones destila un conocimiento agudo en las más distintas áreas del saber. Médico de profesión, era un hombre con una visión aguda y equilibrada en referencia a las distintas complejidades del alma. Los problemas emocionales que abaten al hombre eran tratados con especial cuidado bíblico y médico (un ejemplo de ello lo encontramos en su serie sobre la “depresión espiritual”). Algo que no deja de impresionarme era su visión aguda y profunda de la condición del mundo y la Iglesia de su tiempo. Ya sea que mirase al mundo, ya sea que mirase a la Iglesia, ML tenía la visión de un verdadero profeta. Él entendía la realidad en la que vivía a partir de Dios y su Palabra. Siendo un académico, MLJ se enfrentó con todas sus fuerzas a lo que él llamaba la erudición muerta. Su fuerte énfasis en las doctrinas calvinistas como la depravación total y la gracia soberana en la salvación le hacía dar un crédito limitado al conocimiento y a las capacidades humanas. Evidentemente no era un anti-intelectual, pero era un hombre que sabía que la salvación acontece por la locura de la predicación; por lo que, muy a pesar de su erudición, descansaba por completo en el poder de Dios.

WG: ¿En qué sentido podría ayudar MLJ a la iglesia contemporánea?

PB: Volveré a citar algunos de los puntos anteriores para responder a esta pregunta. En primer lugar, su énfasis en la centralidad de la predicación en la vida de la iglesia es fundamental. En sus propias palabras: “La predicación es la principal tarea de la iglesia y, por tanto, del ministro de la iglesia… todo lo demás es subsidiado a esto y puede describirse como su consecuencia o su verificación en la práctica diaria”. Necesitamos pastores que se tomen a serio el púlpito, y que se esfuercen por transmitir el mensaje que tienen en el texto bíblico. Nos haría bien además abandonar una serie de actividades que lejos de ayudar a la centralidad de la Palabra, terminan por ahogarla. En segundo lugar, el doctor nos recuerda una y otra vez nuestra imperante necesidad del Espíritu Santo y de poder. Continuamente somos tentados a buscar sustitutos a esta necesidad de poder. El problema es que no los hay. MLJ lo sabía. Él destacaba que sin el fuego de lo alto no importa lo que hayamos depositado en el altar, no arderá. ¡Necesitamos el poder de Dios! En tercer lugar, necesitamos unir profundidad teológica y sencillez aplicativa. MLJ era inminentemente práctico. La suya era una teología pastoral, una teología que apuntaba al corazón. En nuestros días uno tiene la sensación de que debe elegir: o una teología profunda que no aterriza a la realidad humana, o una teología práctica que no pasa de la superficie. Debemos seguir el ejemplo de Lloyd Jones, y unir ambas realidades. Finalmente, necesitamos hombres piadosos. MLJ fue un hombre de oración, un hombre que vivió una vida íntegra, un hombre que amó a su familia. ¡Dios nos dé ministros y cristianos de ese calibre!

WG: Y ahora una pregunta un poco más personal, ¿cómo ha afectado el hermano MLJ a tu vida, hermano Pedro?

PB: Uno de los mayores regalos que recibí del Señor en mi preparación teológica fue la colección de comentarios de la epístola a los Romanos del doctor MLJ. Tenía en la época los veinte recién cumplidos. En aquel tiempo ya había experimentado una conversión genuina, pero todavía no había alcanzado un conocimiento claro del evangelio. Al leer sus sermones, doctrinas como la depravación total, la justicia de la fe, la elección, o el llamamiento eficaz, se fueron abriendo paso en mi alma como un martillo que rompe la piedra y un bálsamo que sana la herida. Lloyd Jones se iba deteniendo versículo a versículo, palabra a palabra. No tenía problema alguno en repetir una y mil veces la misma doctrina. Como un maestro que sabe de la ceguera de nuestros ojos y la dureza del corazón, entraba con la misma verdad a diestra y a siniestra. Poco a poco el Espíritu Santo fue abriendo los ojos de mi corazón, y el glorioso evangelio de Dios – aquel que nos habla de la terrible realidad del pecado y la gloriosa dádiva de la gracia – fue llevando a mi alma a un gozo cada vez mayor. Sin dudas Will, MLJ fue un gran instrumento divino para enseñarme el evangelio.

WG: Para ir acabando, hermano, si podrías recomendarnos dos o tres libros de lectura obligatoria de MLJ, ¿cuáles serían?

PB: Antes de citar dos o tres, recomendaría leer ¡todos los que puedas! Y es que las lecturas de sus sermones son muy beneficiosas. Además de crecer en el conocimiento bíblico, uno aprende a estudiar la Biblia. El doctor era tan sistemático al acercarse a las Escrituras, que después de leer varios de sus sermones uno ya sabe cómo estudiaba la Palabra. ¡Es genial! Os recomiendo leer todo lo que podáis de él. De todos modos os paso una lista de cinco libros para empezar (todos las vende Editorial Peregrino): 1. El Sermón del Monte. 2. Depresión espiritual. 3. Dios el Espíritu Santo (segundo tomo de su serie de doctrina bíblica, ¡toda ella muy recomendable! Uno de los mejores libros que he leído sobre la doctrina del Espíritu Santo). 4. De lo profundo (una exposición del Salmo 51). 5. La predicación y los predicadores.

WG: Excelente, hermano. Mil gracias por tu tiempo hoy. Seguro que la entrevista va a ser de gran bendición para muchos. Me has bendecido un montón con lo compartido.

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¿Cómo debemos predicar el Evangelio?

 

¿Cómo debemos predicar el Evangelio?
Pastor Dr. Miguel Núñez

Dr. Miguel Núñez Pastor General

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

SI DIOS ES BUENO, ¿CÓMO EXPLICAR LA EXISTENCIA DEL MAL?

Miguel

SI DIOS ES BUENO, ¿CÓMO EXPLICAR LA EXISTENCIA DEL MAL?

En la revelación de Dios (la Biblia) encontramos una explicación coherente y consistente, aunque no completa dada nuestras limitaciones, en torno al problema de la existencia del mal; algo que muchos han cuestionado en vista de la existencia de un Dios omnipotente y omnibenevolente. Pero, veamos antes algunas de las “soluciones” propuestas para explicar un tema tan controversial como este.

1. DIOS ES FINITO.

Esta postura también ha sido conocida como Teísmo Finito, que plantea un Dios limitado que tiene deficiencias, pero que ha estado mejorando y seguirá mejorando. El problema está en que estaríamos hablando de un Dios que, al no poder controlar el universo, pudiera entonces ser destruido por el mal, de éste seguir avanzando. Esta visión de Dios es contraria a su revelación y de hecho es contraria a la creencia las otras dos religiones monoteístas, el Judaísmo y el Islam.

2. DIOS NO EXISTE.

La posición ateísta. La dificultad surge en que si Dios no existe, no habría tampoco un dador de la Ley moral. Y si no existe una ley moral, no tenemos un estándar por medio del cual distinguir lo bueno de lo malo. En este caso no podríamos hablar de que existe el mal. Por otro lado, si Dios no existe, el hombre sólo es materia evolucionada. Y entonces en ausencia de la ley moral y siendo el hombre solamente materia evolucionada, tendríamos el mismo valor de las vacas y de las gallinas. ¿Cuál sería el problema con los homicidios y los genocidios? La razón por la que los homicidios y los genocidios representan algo atroz es precisamente porque el hombre posee dignidad humana, pero esa dignidad se la da el hecho de que él lleva impreso la imagen de Dios; de lo contrario no habría diferencia entre la muerte de una gallina y la muerte de un hombre.

3. EL MAL NO EXISTE; ES UNA ILUSIÓN.

Esto postulan algunos sistemas religiosos, incluyendo una gran parte del Hinduismo. Los problemas en esta postura son evidentes: si el mal es solamente una ilusión, entonces tú no puedes quejarte del vecino que viola tus derechos, no puedes quejarte contra los dictadores que eliminan vidas humanas, no puedes quejarte contra la persona que viola a tu hija, porque nada de eso existe, todo es una ilusión. Sin embargo, nosotros no vivimos de esa manera. Nos vivimos quejando de todas esas cosas porque entendemos que son reales. Si todo esto es una ilusión entonces a la hora de cruzar la calle ni siquiera debes tener cuidado al cruzarla, porque si el camión te pasa por encima, eso también sería una ilusión y entonces no podríamos hablar de que hubo atropello, sino de que tu creíste que el camión te había pasado por encima. ¿Puedes ver cuan irracional es todo esto?

4. DIOS EXISTE Y EL MAL TAMBIÉN, PERO EL MAL COOPERA PARA UN BIEN MAYOR.

En cierta forma esto es lo que los cristianos creemos, pero a la hora de vivirlo no siempre lo aplicamos. Lo que la Biblia revela es que Dios hace que el mal coopere para un bien mayor y que el mal será destruido cuando Dios termine su propósito. Nosotros no comprendemos los propósitos de Dios, pero Dios ha revelado claramente que cuando Él permite el mal, o permite el pecado en los hombres, Él tiene un plan de cómo usar esa maldad para que al final resulte en sus propósitos y en su glorificación.

Un texto muy conocido es el texto de Génesis 50:17-20 “‘Así diréis a José: ‘Te ruego que perdones la maldad de tus hermanos y su pecado, porque ellos te trataron mal.’” Y ahora, te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró cuando le hablaron. Entonces sus hermanos vinieron también y se postraron delante de él, y dijeron: He aquí, somos tus siervos. Pero José les dijo: No temáis, ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservará la vida de mucha gente.”

Los hermanos de José le habían vendido como esclavo, y él termina en una cárcel en Egipto. Sin embargo, través de una serie de circunstancias, José es sacado de la cárcel y pasa a ser la mano derecha de Faraón, liderando la supervivencia de la nación a través de un período de hambruna. En este momento el preserva el bienestar de miles de personas, entre ellos a sus propios hermanos. Ellos lo quisieron para mal, pero Dios lo tornó en bien. Ahí tenemos a Dios usando el mal y las acciones pecaminosas de los hombres para la realización de sus propósitos.

Lo mismo ocurrió en el Nuevo Testamento cuando Dios permitió la crucifixión de su Hijo, como leemos en Hechos 4:27-28 : “Porque en verdad, en esta ciudad se unieron tanto Herodes como Poncio Pilato, juntamente con los gentiles y los pueblos de Israel, contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste, para hacer cuanto tu mano y tu propósito habían predestinado que sucediera.”. Sin embargo, un hecho tan pecaminoso como fue la crucifixión de su Hijo terminó en la glorificación de Dios de una manera extraordinaria, resultando también en beneficio del hombre.

Miguel Nuñez.- Ministerio Integridad y Sabiduría

Los Hombres No Lloran

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¡Los hombres no lloran! Eso me dijeron cuando era más joven. En las peleas y luchas en el recreo del colegio, con el ojo morado, ¡los hombres no lloran! Castigado en casa, casi siempre de forma justa, hay que aguantar, porque los hombres no lloran. En el jardín, sufriendo una cruel injusticia a manos de mis tres hermanas, que no te vean llorar; recuerda que los hombres no lloran. En el campo de rugby, aplastado, crujido, en agonía, pero los hombres no lloran.

Y si los hombres no lloran, mucho menos los hombres ingleses. Esos ingleses que desde pequeños aprenden que lo que menos se debe hacer es mostrar los sentimientos en público.  Esos seguidores de Shakespeare que, lejos de saludarse a lo español con abrazos y besos (de hombres hablamos), se extienden la mano mutuamente para mantener intacto este metro obligatorio de zona de exclusión. Nada de emociones. No hay que exteriorizar los sentimientos. Que nadie se entere de lo que sientes. No, no lloran los hombres, los de verdad.

Pero el jueves pasado este hombre lloró. Sí, el que escribe. Este hombre inglés, que por su cultura y su formación debió haber mantenido el tipo y no inmutarse en absoluto; sí, lloró. Lloré.

Era el tercer día de mi viaje a Cuba. Estuve, con mi amigo Juan Haeser, en el centro de la isla, en una población llamada Oliver, a treinta kilómetros de la ciudad de Santa Clara. Estuvimos visitando el Seminario Teológico «Pinos Nuevos» y, después de hablar largo y tendido con el vicerrector acerca de los libros, me preguntó: «¿Quieres ver nuestra biblioteca?».

Sabía lo que me esperaba. Sabía que iban a ser pocos los libros. Sabía que en Cuba hay una gran escasez de buena literatura cristiana. Sabía que muchos pastores pueden guardar su biblioteca en una caja de zapatos. Sabía que para mis hermanos cubanos un buen libro vale su peso en oro. Todo esto me lo sabía. Pero la teoría no me preparó para experimentarlo en la carne.

Se nos abren las puertas de la biblioteca y nos revelan unas pocas estanterías, cada una con sus libros. Muchos de ellos viejos, hasta rotos. Bastantes títulos repetidos. Juegos incompletos, esperando aquel día cuando lleguen los tomos que faltan. Muchos libros pequeños y pocos libros grandes; es decir, sin los libros de referencia que son normales en cualquier biblioteca de un lugar académico.

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Pensé en las horas que había pasado en la biblioteca de mi seminario, perdido entre sus miles de títulos.Pensé en mi propio despacho en casa con los libros que he podido coleccionar durante casi 35 años en la fe y el ministerio. Pensé en el almacén de Peregrino a rebosar con libros. Miré. Pensé. Empecé a hablar…

…Y lloré.

 

Mateo Hill.- http://www.editorialperegrino.com

Enseñanzas que transformaron el mundo

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Enseñanzas que transformaron el mundo

Dr. Miguel Núñez

Un llamado a despertar para la iglesia en Latinoamérica.

En este libro, el Dr. Núñez busca presentar las enseñanzas claves de las Escrituras que transformaron el mundo:

Solo las escrituras son nuestra regla de fe y somos salvos solo por gracia, a través solo de la fe, solo en Cristo y solo para la gloria de Dios.

Si la iglesia quiere ser efectiva en transformar el mundo que la rodea, tendrá que regresar a las verdades centrales del evangelio.

“Una excelente exposición de las Cinco Solas de la Reforma Protestante. Por lo tanto, con gusto lo recomiendo” – Paul D. Washer

“Es mi deseo que este libro…recorra un largo camino para acercar [estos] tesoros…al mundo hispanohablante” – D. A. Carson

“Claro, pastoral y saturado del evangelio” – Russell Moore

“Una iglesia saludable debe ser…teológicamente informada, y [esta obra] servirá para que el cuerpo de Cristo alcance este importante objetivo” – Daniel L. Akin

“Miguel Núñez ha demostrado ser un hombre fiel a la Biblia, un visionario apasionado, culturalmente sabio y un líder nato. Para mí ha sido un honor conocerlo y trabajar con él. Oro para que miles de personas abran su corazón a sus palabras y que Dios las use para reavivar las llamas de un gran despertar en América Latina”. – John Piper

 

173 pp.

Ref. 003001 –  10,00 €

Cómo predicar a Cristo usando toda La Bíblia

Como Predicar a Cristo usando toda la Biblia

Existen muchísimos libros sobre la predicación, pero pocos toman en cuenta la teología bíblica en el proceso de ir del texto al oyente.

Graeme Goldsworthy elaboró este manual para ayudar a pastores y predicadores laicos a aplicar, en forma sistemática, un enfoque Cristocéntrico en sus sermones.

En la primera parte, analiza la Biblia, la teología bíblica y la predicación, mostrando cómo se relacionan entre sí y cómo deben utilizarse, si se pretende predicar a Cristo.

En la segunda parte, aplica el método bíblico-teológico a los disntitos tipos de literatura que se encuentran en la Biblia, mostrando de qué manera contribuyen a la predicación expositiva centrada en la persona y la obra de Cristo.

Se trata de un libro fácil de entender y práctico, que de continuo será utilizado por cualquier pastor, maestro y estudiante cuando se prepare para el ministerio de la Palabra de Dios.

Curso C222

 

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¿Qué es el Curso 222?

El Curso 222 es un curso online de formación de líderes desarrollado en el contexto de la iglesia local, que se centra principalmente en temas de eclesiología. El objetivo del curso es capacitar a futuros líderes (en un sentido amplio) para el servicio en la congregación local. El nombre “Curso 222” se basa en 2 Timoteo 2:2: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. Este versículo resume la visión del curso.

¿Quién organiza el Curso 222?

El Curso 222 es una iniciativa de la Iglesia Evangélica de la Gracia de Barcelona y la Iglesia Bautista Reformada de Palma de Mallorca. El curso es organizado por los líderes de estas dos iglesias.

¿Quién puede registrarse en el Curso 222?

El Curso 222 está enfocado a hombres y solo estos pueden registrarse (fecha límite 15 enero 2016). El curso está pensado para ser seguido en grupo (un grupo de hombres de una misma iglesia local que puedan reunirse presencialmente cada 2 meses).

¿Tiene algún coste registrarse en el Curso 222?

Registrarse y seguir el Curso 222 no tiene ningún coste. No obstante, los estudiantes deben costearse los libros del programa.

¿Cómo me registro en el curso y qué implica mi registro?

Puedes registrarte en el curso rellenando este formulario. Tu registro solo implica una suscripción para recibir noticias y actualizaciones periódicas sobre el curso mediante correo electrónico. El registro es un requisito indispensable para recibir los accesos a los exámenes.

¿Está el Curso 222 asociado a algún seminario?

No. El Curso 222 no es un curso acreditado oficialmente, y no está vinculado a ninguna institución académica.

¿Está el Curso 222 asociado a algún otro ministerio?

No. El Curso 222 es un proyecto independiente, coordinado por la I. E. de la Gracia de Barcelona y la I. B. Reformada de Palma de Mallorca.

¿En qué consiste el Curso 222? ¿Cuál es su dinámica?

El Curso 222 está pensado para grupos de hombres de una misma iglesia local. Puede ser seguido por Internet y consiste en lo siguiente:

Es un curso de 12 módulos bimensuales que en total se extiende por un periodo de dos años y cuatro meses (desde enero 2016 hasta abril 2018). Aquí puede verse el programa completo.

Cada módulo incluye la lectura libre y personal de un libro y unos capítulos (entre 2 y 3) de la Confesión Bautista de Londres de 1689.

El último sábado del mes siguiente a la finalización de cada módulo estarán publicados en la página web del programa dos vídeos:

  1. Una exposición  de 50 minutos sobre el libro del módulo (profundizando en los aspectos más importantes del libro).
  2. Una exposición de 40 minutos sobre el fragmento correspondiente de la Confesión Bautista de Londres 1689.

La intención es que ese sábado estos dos vídeos puedan ser visualizados en grupo, en cada iglesia local, en forma de una clase presencial de unas tres horas, según la siguiente sugerencia de tiempo: 50 minutos para ver el vídeo del libro + 40 minutos de coloquio sobre el libro + 20 minutos de descanso + 40 minutos para ver el vídeo de la Confesión + 30 minutos de coloquio sobre la Confesión (horario flexible según cada iglesia).

El sábado siguiente a la clase presencial cada uno de los estudiantes podrá entrar en la plataforma e-learning del curso para hacer el examen del módulo. Este examen (formato test de opción múltiple) permanecerá disponible online por un plazo de una semana (7 días) tras su publicación. Tras este plazo, los estudiantes tendrán acceso a las respuestas, para que los propios estudiantes puedan evaluar sus contestaciones.

El mismo proceso se repite para cada módulo.

Programa

Módulo 1 – Marca 1: La predicación expositiva (enero-febrero 2016)

Módulo 2 – Marca 2: La teología bíblica (marzo-abril 2016)

Módulo 3 – Marca 3: El evangelio (mayo-junio 2016)

  • Libro: El evangelio (9Marks, Ray Ortlund) (En proceso de Publicación)
  • CBL 1689: Cap. 4-6 (De la creación, De la divina providencia, De la Caída del hombre, del pecado y su castigo)
  • Clase: Sábado 30 de julio
  • Examen online: Disponible entre 6 y 13 agosto

Módulo 4 – Marca 4: La conversión (septiembre-octubre 2016)

Módulo 5 – Marca 5: La evangelización (noviembre-diciembre 2016)

Módulo 6 – Marca 6: La membresía (enero-febrero 2017)

Módulo 7 – Marca 7: La disciplina (marzo-abril 2017)

Módulo 8 – Marca 8: El discipulado (mayo-junio 2017)

Módulo 9 – Marca 9: El liderazgo (septiembre-octubre 2017)

Módulo 10 – Consejería pastoral (noviembre-diciembre 2017)

  • Libro: El pastor y la consejería (9Marks, Jeremy Pierre y Deepak Reju) (Aún sin Publicar)
  • CBL 1689: Cap. 25-27 (Del matrimonio, De la iglesia, De la comunión de los santos)
  • Clase: Sábado 27 enero
  • Examen online: Disponible entre 3 y 10 febrero

Módulo 11 –  La misión de la iglesia (enero-febrero 2018)

Módulo 12 – La plantación de iglesias (marzo-abril 2018)

  • Libro: Church Planting is for Wimps (9Marks, Mike McKinley) (Aún sin Publicar)
  • CBL 1689: Cap. 31-32 (Del estado del hombre después de la muerte, Del juicio final)
  • Clase: Sábado 26 mayo
  • Examen online: Disponible entre 2 y 9 junio

No os unáis en yugo desigual

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No os unáis en yugo desigual con los incrédulos

Introducción (2º Corintios 6:14-7:1)

Antes de ver qué significa “el yugo desigual”, quiero que miremos esta foto.

¿Qué vemos? Un par de bueyes arando la tierra. ¿Vemos el instrumento que llevan sobre sus cabezas? ¿Sabéis cómo se llama? ¡Sí, es un yugo! Es una pieza larga de madera con dos arcos que se ajustan a la cabeza o cuello de los animales y que, sujeta al timón de un arado, permite que tiren de él.

¿Para qué sirve un yugo? Sirve para que los dos bueyes puedan arar el campo creando surcos profundos y en línea recta para poder sembrar la semilla, si no lo hacen bien, la semilla no crecerá.

Ahora bien, imagina que el buey fuerte está en yugo con otro animal diferente, un perro o una oveja, incluso un asno ¿qué pasaría? Sería imposible hacer los surcos rectos y profundos. Los animales irían cada uno a un ritmo diferente, y la fuerza no estaría equilibrada. A nadie se le ocurriría poner un yugo con animales diferentes. La lógica cae por su propio peso. Ya en el Antiguo Testamento Dios mandó “No ararás con buey y asno juntos” (Deuteronomio 22:10). Aunque es literal, ya apuntaba a un principio espiritual.

Qué significa el yugo desigual con los incrédulos

Si el ejemplo anterior con los animales es claro, de igual manera la unión del creyente con el incrédulo es imposible. Es como poner el yugo entre un buey y una oveja. Por naturaleza son completamente diferentes, de igual modo el creyente tiene una naturaleza nueva que es incompatible con el incrédulo.

Toda relación que conlleve un compromiso profundo con un incrédulo te traerá problemas. Veamos a qué tipo de relaciones se refiere:

1) En primer lugar el yugo desigual se refiere a una relación espiritual, no podemos unirnos a nadie espiritualmente que no sea un verdadero creyente. Todas las preguntas que aparecen en los versículos siguientes, nos muestra que no puede hacer lugar en nuestro corazón para Dios y los ídolos a la vez. Si somos verdaderos creyentes no podemos tener relaciones ecuménicas con incrédulos. Sabemos que detrás de todo ídolo hay un demonio (1º Corintios 10:20), por lo tanto ¿qué concordia hay entre Cristo y Belial? Los creyentes buscan la justicia y el incrédulo la injusticia, el creyente está en la luz del evangelio, es luz en el mundo, el incrédulo por naturaleza está en tinieblas. Todas estas preguntas retóricas son en sí mismas contradictorias.

2) Otro yugo desigual sería el matrimonio de un creyente con un incrédulo, porque que mayor yugo de relación hay entre las personas, que la relación matrimonial. Como un creyente que dice que Dios es lo más importante en su vida y no puede compartir su fe con su esposo o esposa. No pueden entenderse espiritualmente, no van en la misma dirección. Cuando surgan problemas ¿qué van a hacer?

Hay muchos jóvenes creyentes que se lanzan en una relación de noviazgo y luego matrimonio alegando que es una persona respetuosa 6y muy buena, incluso mejor que muchos de los llamados creyentes; algunos dicen que como no hay jóvenes creyentes tienen que salir con un incrédulo, etc. Las excusas son muchas y variadas, pero al final la mayoría de los casos acaban que la parte creyente es atraída y apartada por el incrédulo, o el matrimonio se vuelve un infierno, con todas sus consecuencias. Es una desobediencia a Dios, se está dejando de lado este mandamiento.

Sé que son temas muy delicados y que tienen que ver con el corazón y los sentimientos pero, tenemos que aconsejar y advertir de los principios y mandatos de la Palabra de Dios con misericordia, y no nuestras propias ideas.

La Biblia prohíbe casamientos mixtos, pero ¿por qué? Precisamente por las razones que los versículos siguientes nos dan. No puede haber unión entre el espíritu vivo del creyente con el espíritu muerto del incrédulo: “¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? (v.14-15).

3) Una pregunta muy común es si este versículo puede aplicarse a un creyente haciendo negocios con un incrédulo. Según estos versículos, hay una gran diferencia entre los métodos, objetivos, actitudes etc. que tiene un creyente con el incrédulo. Por lo tanto tienen que preguntarte antes de comprometerte y embarcarte en negocios con alguien, si tenéis estos mismos maneras y formas de llevar el negocio. ¿Mentirás, intentarás escaquearte de los impuestos, pagarás bien a tus empleados, les darás de alta como dicen la ley…? La lista sería enorme, por lo tanto, sería muy difícil llevar un negocio honradamente con un incrédulo, es mucho más fácil ser influenciado que influir. Eso es unirse en yugo desigual con un incrédulo. Otra cosa es trabajar en una empresa con inconversos, porque si no, tendríamos que salir del mundo, y somos llamados a no ser como el mundo pero sí estar en el mundo.

Sé que la línea es muy fina en cuándo una relación puede convertirse en yugo desigual, pero cada uno delante de Dios en oración y buscando consejo de creyentes sabios y maduros, tiene que distinguir si la relación en la que se va a meter implica yugo desigual. Dios nos da los principios y nosotros tenemos que aplicarlos en cada circunstancia.

Dos mundos diferentes

Cundo leemos este pasaje Pablo identifica claramente dos mundos diferentes, dos esferas, dos reinos, dos dimensiones de la vida, y las dos son totalmente opuestas e incompatibles. Esos dos mundos son tan diferentes, uno es terrenal, otro celestial, uno de justicia, otro de injusticia, uno de luz, otro de tinieblas, uno está con Cristo, el otro con el diablo (que es lo que significa Belial; por cierto solamente mencionado aquí en toda la Biblia). No tienen nada en común.

Pablo exhorta a los corintios a no estar en los dos mundos tan distintos, porque algunos querían tener un pie en cada uno de esos mundos, pero es imposible estar en los dos. En 2º Corintios 5:17, nos dice que “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. El creyente ha pasado de un reino al otro, ya no es la misma persona que antes. Ha pasado de la injusticia a la justicia, de las tinieblas a la luz, del diablo a Cristo, de los ídolos al Dios vivo.

Por lo tanto ¿hasta dónde puede un creyente andar con los incrédulos? ¿No tenemos que dar testimonio y evangelizar? ¿Cómo lo vamos a hacer si no estamos con ellos y si no nos mezclamos con ellos?

¿Dónde ponemos los límites?

Bien, los versículos 17 y 18 nos da alguna luz en este sentido, a demás de lo que hemos visto anteriormente. Dios no quiere que andemos en yugo desigual con lo inmundo, lo pecaminoso. Por lo tanto no hay una lista de esta relación sí y esta no, aunque ya hemos explicado en algunos casos más claros lo que significa el yugo desigual.

Entonces, antes de entrar en cualquier relación íntima con alguien, mira las consecuencias que te traerá, hazte preguntas, y con oración y consejo, tendrás más certeza de que tu decisión es correcta. Dios hace un llamamiento a salir de en medio de lo inmundo y lo pecaminoso. Toda relación que nos lleve a pecar o a alejarnos de Dios no debemos permitirla en nuestras vidas. Con quién estás, dónde vas, lo que haces, tus conversaciones, etc. son de testimonio a los demás, no uses tu libertad en Cristo para pecar, sino para acercarte más a Dios y obedecerle. Llega hasta donde tengas que llegar con un incrédulo, mientras tu testimonio, tu relación con Dios no se vea afectada, donde no te implique el pecar.

Consecuencia

Dios nos promete ser nuestro Padre y nos acepta como a hijos e hijas (v.18). Es la relación más íntima que puede tener Dios con nosotros, y qué privilegio el ser tratados y amados como a sus hijos.

Por lo tanto, y en consecuencia de todo lo anteriormente dicho en el pasaje, Pablo nos llama y nos exhorta a responder a Dios por todo lo que ha hecho en nosotros, diciéndonos: “…limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2º Corintios 7:1).

Esta limpieza es a través de la sangre de Cristo, si nos arrepentimos de nuestros pecados Él es fiel de limpiarnos y perdonarnos (1 Juan 1:9). Aun siendo creyentes seguimos pecando y seguimos necesitando esa limpieza de Cristo en nuestras vidas.

¿De qué nos tenemos que limpiar? Todo lo que contamina nuestra carne, cuerpo, toda relación inmoral; y nuestro espíritu, toda relación que sea idólatra en nuestro corazón. Y haciendo esto con la ayuda del Espíritu en nosotros, perfeccionaremos la santidad. Ya somos santos por la obra de Cristo en nosotros, pero aun tenemos que seguir santificándonos antes de llegar a la gloria. La santificación es una obra que durará toda la vida en nosotros mientras estemos aquí en este mundo.

Y debemos perfeccionar nuestra santidad en el temor de Dios. ¿Qué significa esto? En el temor de Dios es tomando a Dios y a su Palabra en serio, aplicar y obedecer la Palabra de Dios en cada área de nuestras vidas.

Conclusión y aplicación

Dios nos da este mandato de no unirnos en yugo desigual con los incrédulos porque lo que quiere es que nos limpiemos de todo pecado e inmundicia, quiere un pueblo santo en carne y espíritu. Como ese es su objetivo para el creyente, no podemos llevarlo a cabo si estamos en relaciones que sean yugo desigual con el incrédulo, porque somos de distinta naturaleza y es imposible que el incrédulo nos ayude a ser más santos.

¿Vemos claro el objetivo de Dios? Su voluntad es nuestra santificación. Busca relaciones buenas y sanas con los incrédulos pero, pon el límite aplicando los principios que Dios nos da. La mejor manera de que perfecciones tu santidad es uniéndote en relaciones profundas y espirituales con los verdaderos creyentes, que te animen en tu relación con el Señor.

Escrito por Pilar Herrera
Iglesia Evangélica de Ciudad Real