Pensamientos de John Flavel

¡Piense lo que le costó al Señor Jesús expiar la culpa del pecado sufriendo ennuestro lugar la ira del Dios grande y terrible! Las meditaciones de un Cristo crucificadoson meditaciones que crucifican en gran manera al pecado. Él sufrió loinimaginable por el pecado. Fue una ira divina la que sufrió su alma por el pecado…fue … Sigue leyendo Pensamientos de John Flavel

Naturaleza de la Mortificación 2

3. La crucifixión del pecado no consiste [simplemente] en dejar de cometer actos pecaminosos porque, en ese sentido, los deseos del hombre pueden morir por sí mismos por muerte natural. Los miembros del cuerpo son armas de impiedad, según dice el Apóstol. La edad o enfermedad puede amellar o quebrar esas armas de modo que … Sigue leyendo Naturaleza de la Mortificación 2

El refugio del hombre justo – La Fidelidad de Dios II

II. Seguidamente consideremos la fidelidad de Dios, tal como se relaciona con las muchas grandes y ricas promesas hechas a su pueblo para su seguridad en sus intereses temporales, y intereses espirituales. Encontramos que la fidelidad de Dios fue prometida para la seguridad de su pueblo, en pro de sus intereses espirituales y eternos contra todos los peligros y … Sigue leyendo El refugio del hombre justo – La Fidelidad de Dios II

El refugio del hombre justo – La Fidelidad de Dios I

EL GLORIOSO atributo de la fidelidad divina se abre como una tercera cámara de seguridad para el pueblo de Dios en tiempos de sufrimientos y peligros. Habiendo visto el refugio del santo en el poder y la sabiduría de  Dios, pasamos a la tercera cámara segura para refugio de los santos: La fidelidad de Dios. … Sigue leyendo El refugio del hombre justo – La Fidelidad de Dios I

Cristo El Rey

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo     (2 Corintios 10:5). Ahora llegamos al oficio real por medio del cual nuestro glorioso Mediador ejecuta y cumple el diseño establecido para nuestra redención. Si como nuestro Profeta no hubiera … Sigue leyendo Cristo El Rey