La necesidad de ocuparnos en buenas obras 2

ME PREGUNTO AHORA, QUÉ IMPLICA ESA FRASE QUE HABLA DE PROCURAR OCUPARSE EN BUENAS OBRAS. Y respondo a mi pregunta brevemente, con las siguientes implicaciones:

Implica una atención diligente a las reglas de la Palabra. De acuerdo con David: “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra” (Sal. 119:9), el joven convierte las reglas de Dios en su consejero. Cuando es llamado a servir de una manera u otra, sigue la recomendación de este consejero en cuanto a responder o no al llamado. “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Sal. 119:105). Así como Israel seguía la columna de nube o de fuego en todas sus acciones y avances porque le daban dirección a través del desierto, así el alma llena de gracia sigue la Ley o el Testimonio a cada paso en su peregrinaje hacia la Canaán celestial.

Implica un anhelo y preocupación del alma de que sus acciones sean manejadas y ordenadas de acuerdo con esas reglas. Es el anhelo profundo de su alma estar en el camino del Señor, como lo era para David: “¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos para guardar tus estatutos!” (Sal. 119:5). No sólo desea que su andar exterior, sino también que el sentir interior de su alma –todos los pensamientos en ella— sean moldeados de modo que coincidan con la Ley de Dios: “Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado” (Sal.119:80). Tanta es su preocupación por esto que guarda la Ley de Diosen el centro mismo de su corazón como antídoto contra el pecado: “Enmi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Sal.119:11).

Implica un cuidado santo contra toda tentación, sugerencia u ocasión de pecar con los pensamientos, palabras o acciones: “Yo dije:
Atenderé a mis caminos” (Sal. 39:1). Mantenerse en guardia cuidando su corazón es cumplir aquel mandato que dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” (Pr. 4:23). Es mantener en guardia los ojos y hacer un pacto con ellos y con la boca, no sea que el pecado entre o salga por una de esas puertas.

Implica aprovechar cada oportunidad de realizar las buenas obras que Dios pone en sus manos y mejorarlas. Cuando Dios da oportunidad o talento, estúdielo, a fin de que sea útil para el Señor y para provecho y beneficio de los demás y de uno mismo, como lo enseña Salomón: “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas” (Ec. 9:10).

Implica seguir adelante y progresar en los deberes de obediencia sin volver a la vieja vida de pecado. El cristiano no es como el perro que vuelve a su propio vómito o el cerdo lavado sólo para volver a revolcarse en el cieno. No, el justo sigue firme en su camino; se ocupa de buenas obras, se hace cada vez más fuerte, se olvida de las cosas pasadas y se extiende a lo que está delante (Fil. 3:13).

La palabra aquí, como ya lo insinué en la explicación, implica entusiasmar o influenciar a otros para que hagan buenas obras. La palabra, como dije, es una expresión militar que se refiere a capitanes o comandantes que van al frente de la batalla, alentando a los soldados para que sigan su ejemplo. El creyente procura dar un buen ejemplo siendo una expresión fiel de lo que son la santidad y las buenas obras para que otros quieran imitarlo.

En último lugar, ocuparse de buenas obras requiere hacerlas todas por fe y utilizando mejor el poder que Cristo da. “Vendré a los hechos poderosos de Jehová el Señor; haré memoria de tu justicia, de la tuya sola” (Sal. 71:16).

Tomado de “The Necessity and Profitableness of Good Works Asserted”.

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Ebenezer Erskine, fundador de la Iglesia secesionista escocesa, nació en Dryburgh, Berwickshire, el 22 de junio de 1680 y murió en Stirling el 2 de junio de 1754.