Los falsos maestros y la Gracia

Blog111

Para esa clase de milagros, como curar un cáncer terminal, un sida o un paralítico, como también para realizar un gran negocio, se necesita dar una “siembra” mayor (en dinero), porque de acuerdo a la cantidad de dinero, es el tamaño de la bendición que Dios te da”. Esto lo dijo textualmente el mismo locutor, autodenominado “apóstol cristiano”, que casi me hizo estrellar en una ocasión anterior, según narrábamos en un mensaje titulado “Siembras, Opus Dei y G-12”, de 23 de junio de 2006:

“Casi me estrello cuando conducía por la avenida de circunvalación de mi ciudad, pues sintonicé la radio en un momento cuando el locutor-predicador constreñía a su numerosa, cristiana y pobre audiencia a llevarle una “siembra” en dinero, para obtener a cambio un milagro físico o financiero y aun la salvación de sus familiares”.

Decía literalmente: “Dios te dice que aún tienes un dinero en tu bolsillo que no has entregado para la “siembra”; que lo entregues todo, que no temas, pues Él te lo va a multiplicar y te va a bendecir aunque te quedes sin nada ahora”.

Esta supuesta profecía, me dejó conmocionado de indignación y estupefacción, por eso casi me estrello.

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos “A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche” (Isaías 55:1). “Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida” (Apocalipsis 21:6). destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, Y POR AVARICIA HARÁN MERCADERÍA DE VOSOTROS con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme” (2 Pedro 2:1). 

Versiculo 303

El actual dueño de esa emisora radial es un antiguo locutor que hoy se hace llamar “apóstol”, quien adquirió en forma oscura y conflictiva esa emisora, arrebatándosela a la iglesia donde era miembro y a la cual dividió llevándose también a un grupo de her-manos, todo ello sumado a escandalosos conflictos personales de dos divorcios, el último con la hija de su antiguo pastor.

Además del desvergonzado comercio engañador de milagros, ofreciéndolos a cambio de la descarada recolección de dinero para el dueño, ese falso apóstol y sus ayudantes pagados (verdadero objeto de esa emisora), abusan con las siguientes prácticas:

—”Testimonios” que son morbosas narraciones detalladas de los pecados que cometían, como las horrendas prácticas homosexuales y travestis, los asaltos a bancos, la drogadicción, los adulterios, las borracheras, etc.

—A sus seguidores no les llaman cristianos sino “sembradores” y a los templos o iglesias, los llaman “punto de siembra”.

—Les dicen a los oyentes que no necesitan congregarse o acudir al templo, para recibir la bendición de Dios, sino que basta que llamen por teléfono dando su dirección y será recogida su “siembra” de dinero por un conductor de moto. También anuncian constantemente por esa radio, con voz y estilo de propagandista comercial, los números de las diferentes cuentas bancarias, para que sin necesidad de acudir al templo, depositen su dinero de “siembra” en el banco más cercano y así obtendrá la “bendición” de Dios, sea en algún milagro, curación, empleo o enriquecimiento súbito.

El nefasto canal Enlace TBN realiza sus telefónicas recolectas de dinero cada mes, pero esta emisora radial lo hace todos los días. “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; DE GRACIA RECIBISTEIS, DAD DE GRACIA” (Mateo 10:8).

—Todo este montaje de mercadería y recolección de dinero, lo sustenta el “apóstol” comercian-te con supuestas o falsas profecías, diciendo constantemente que “Dios le dice o le revela”, lo cual utiliza para manipular a los paupérrimos y desesperados habitan-tes de los tugurios y barrios de clase media baja de mi ciudad, generalmente recién convertidos que desconocen la Palabra de Dios, además de ser personas con escasa educación escolar que se engañan deslumbrados por la verborrea del hábil locutor.

—Permanentemente propagan la música de parranda, supuestamente “cristiana”, como ballenatos, merengues, salsa, rancheras y rap. Música que muy bien podría animar un baile del carnaval de mi dudad, con la seguridad de que los borrachos adúlteros y bailadores no notarían que esas canciones tienen una letra seudocristiana y que también la usan en esa emisora iglesia.

Esa emisora, que han convertido en templo, se llena diariamente con los desesperados que caen en la seducción de llevar algo de dinero, lo poco que les queda o han pedido prestado, con la esperanza de recibir a cambio un milagro, sea de salud, de restauración a relaciones familiares destruidas o de un empleo.

Como la gran mayoría no conocen el Evangelio ni a Cristo, reciben una torcida predicación y quedan cautivos de una nueva mentira: el dios dinero (el dios Mamón, en griego) como salvador y sanador de ellos.

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros” (Mateo 23:15).

Versiculo 304

¡Ya basta! Levantémonos en contra de los mercaderes religiosos.

Es indignante la continua falsa predicación y herejías de esa emisora radial de amplia sintonía en mi ciudad, lo cual me ha movido a escribir estas líneas, haciendo un llamado, con la esperanza de que todos los hermanos cristianos evangélicos, pastores y asociaciones de ministros, nos unamos en protesta y defensa de la sana doctrinadel nombre de Jesucristo y de nuestra Iglesia, para que esa y todas las emisoras radiales o televisivas de otras ciudades y países, dedicadas a recoger dinero para el enriquecimiento de sus dueños, usando como pretexto el Evangelio, se arrepientan, cambien o abandonen esa práctica de falsedad y perdición para miles de almas, además de las propias almas de esos falsos apóstoles recolectores y sirvientes del dios dinero o dios Mamón.

Cuando Cristo vino a mi vida, sin que yo lo buscara, estando perdido, muerto y destruido, no tuve que dar dinero de “siembra” o “pacto”, como tampoco mis familiares, aunque no lo merecía ni lo entendía Lo hizo Dios por pura gracia suya y hoy lo sigue haciendo todo por su gracia_ La gracia de dios es gratis. gratuita e inmerecida. Por esa gracia vivo y estoy delante de Él, para su gloria.

“No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del Cielo” (Juan 3:27).

Porque POR GRACIA SOIS SALVOS por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; NO POR OBRAS, PARA QUE NADIE SE GLORÍE” (Efesios 2:8).

Me duele lo que hacen con nuestra Iglesia, con el nombre de Cristo y con su Evangelio, engañando y perdiendo con un falso evangelio a las almas perdidas que necesitan ser salvadas.

Por ello, lamento dedicar este mensaje a denunciar este abuso y mentira diabólica continuada. Cuánto desearía tratar temas más “agradables”, “positivos” o “edificantes”, como algunos me reclaman, como si denunciar y combatir la falsedad o el comercio del Evangelio no fuera algo positivo y edificante para salvar a los ignorantes e ingenuos cautivos de esos falsos apóstoles.

Por otro lado, amada Iglesia, he demorado en volver a escribir estas notas, porque he recibido múltiples ataques anormales, entre ellos un virus que inutilizó mi ordenador por una semana. Sabemos que “no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra huestes espirituales de maldad” (Efesios 6:12), pero el amor a Cristo y a ustedes, amados hermanos, me constriñe a continuar levantando en alto esta voz, confiando en la gracia y el poder de Dios en Cristo.

Dios les continúe bendiciendo.

VICENTE MERCADO SANTAMARÍA

Barranquilla, Colombia

Anuncios